/ lunes 13 de mayo de 2024

Retrato Hereje / AMLO dejará boquete financiero


Un fantasma recorre los pasillos del sistema financiero; se debate en la Secretaría de Hacienda y las empresas estatales; prende luces rojas entre empresarios e inversionistas privados. Se extiende a personajes clave en el equipo de campaña de Claudia Sheinbaum, probable sucesora del presidente López Obrador.

Escrito en una cáscara de nuez:La próxima administración necesitará 750 mil millones de pesos adicionales a los ingresos previstos hasta ahora. Y nadie ha decidido de dónde deben salir para evitar una presidencia paralizada. Es el fantasma no de una crisis económica, sino de gobernabilidad.

Apenas el martes pasado, Gerardo Esquivel, exgobernador del Banco de México y cabeza del equipo asesor económico de la doctora Sheinbaum, declaró que “se agotó el margen para mejorar los ingresos públicos”, ante lo cual propuso una reforma fiscal que pegue al consumo (IVA) o a los ingresos (ISR). Esa sola idea fue considerada maldita durante el sexenio López Obrador.

“Se puede sobrevivir sin ella (la reforma fiscal), pero supondría precarizar servicios como salud, educación y seguridad”, dijo Esquivel. ¿Más aún?, preguntará usted.

Otros actores centrales de la llamada 4T difieren del experto, quien en esa misma oportunidad aseguró que se extinguió la posibilidad de tener mayores ahorros o recaudación que tuvieron a flote al gobierno López Obrador.

Un sector impulsado por la llamada “dama de hierro” (fiscal), Raquel Buenrostro, sostiene que sólo cinco mil de los 11 mil llamados causantes mayores fueron llevados a rastras ante el SAT desde 2019, por lo que habría aún margen de maniobra, sin ajustes en impuestos que despertarían sobresaltos a todos los niveles.

El 27 de marzo, Hacienda, que encabeza Rogelio Ramírez de la O, adelantó criterios para el gasto público en 2025, con un profundo recorte en el mismo, que este año alcanzó un máximo histórico de 9.14 billones de pesos y deberá bajar a 8.66 billones. Aun así deberá ser complementado con deuda, hoy en 18.16 billones de pesos, equivalente a 50% dela riqueza (PIB) que genera todo el país en un año. Sólo el pago de intereses de esa deuda significará, en 2025, 1.3 billones de pesos, o 14 de cada 100 pesos que gastará el gobierno, según reportó el IMCO.

Un tercer sector dentro del oficialismo está llamado a atenuar la dimensión del impacto fiscal por el subsidio a empresas como Pemex y la CFE, entre otras, así como en obras insignias, como el Tren Maya, Dos Bocas y el nuevo aeropuerto. Por lo pronto, el fantasma sigue ululando.

Apuntes: Surgen ya los audios que aquí le anticipé mostrando a Carlos Alpízar, operador del expresidente del Poder Judicial federal, Arturo Zaldívar ,presionando a jueces federales para proteger intereses financieros o políticos. La primera filtración expone a un magistrado sometido a extorsión por Alpízar para que cancele cargos contra una veintena de exfuncionarios de la Policía Federal ligados al exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Esta evidencia es un disparo de larga distancia dirigido a los personajes mencionados, pero que podría alcanzar el corazón de pactos entre Peña Nieto y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Acaso por ello el equipo de Zaldívar estuvo colonizado por figuras subordinadas, por ejemplo, al exconsejero jurídico del peñismo, Humberto Castillejos. En el ajedrez que libran la Corte y la 4T, el frente que encabeza la ministra presidenta, Norma Lucía Piña, no sólo podría cobrar pronto una pieza importante, sino colocar un jaque al rey.


Un fantasma recorre los pasillos del sistema financiero; se debate en la Secretaría de Hacienda y las empresas estatales; prende luces rojas entre empresarios e inversionistas privados. Se extiende a personajes clave en el equipo de campaña de Claudia Sheinbaum, probable sucesora del presidente López Obrador.

Escrito en una cáscara de nuez:La próxima administración necesitará 750 mil millones de pesos adicionales a los ingresos previstos hasta ahora. Y nadie ha decidido de dónde deben salir para evitar una presidencia paralizada. Es el fantasma no de una crisis económica, sino de gobernabilidad.

Apenas el martes pasado, Gerardo Esquivel, exgobernador del Banco de México y cabeza del equipo asesor económico de la doctora Sheinbaum, declaró que “se agotó el margen para mejorar los ingresos públicos”, ante lo cual propuso una reforma fiscal que pegue al consumo (IVA) o a los ingresos (ISR). Esa sola idea fue considerada maldita durante el sexenio López Obrador.

“Se puede sobrevivir sin ella (la reforma fiscal), pero supondría precarizar servicios como salud, educación y seguridad”, dijo Esquivel. ¿Más aún?, preguntará usted.

Otros actores centrales de la llamada 4T difieren del experto, quien en esa misma oportunidad aseguró que se extinguió la posibilidad de tener mayores ahorros o recaudación que tuvieron a flote al gobierno López Obrador.

Un sector impulsado por la llamada “dama de hierro” (fiscal), Raquel Buenrostro, sostiene que sólo cinco mil de los 11 mil llamados causantes mayores fueron llevados a rastras ante el SAT desde 2019, por lo que habría aún margen de maniobra, sin ajustes en impuestos que despertarían sobresaltos a todos los niveles.

El 27 de marzo, Hacienda, que encabeza Rogelio Ramírez de la O, adelantó criterios para el gasto público en 2025, con un profundo recorte en el mismo, que este año alcanzó un máximo histórico de 9.14 billones de pesos y deberá bajar a 8.66 billones. Aun así deberá ser complementado con deuda, hoy en 18.16 billones de pesos, equivalente a 50% dela riqueza (PIB) que genera todo el país en un año. Sólo el pago de intereses de esa deuda significará, en 2025, 1.3 billones de pesos, o 14 de cada 100 pesos que gastará el gobierno, según reportó el IMCO.

Un tercer sector dentro del oficialismo está llamado a atenuar la dimensión del impacto fiscal por el subsidio a empresas como Pemex y la CFE, entre otras, así como en obras insignias, como el Tren Maya, Dos Bocas y el nuevo aeropuerto. Por lo pronto, el fantasma sigue ululando.

Apuntes: Surgen ya los audios que aquí le anticipé mostrando a Carlos Alpízar, operador del expresidente del Poder Judicial federal, Arturo Zaldívar ,presionando a jueces federales para proteger intereses financieros o políticos. La primera filtración expone a un magistrado sometido a extorsión por Alpízar para que cancele cargos contra una veintena de exfuncionarios de la Policía Federal ligados al exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Esta evidencia es un disparo de larga distancia dirigido a los personajes mencionados, pero que podría alcanzar el corazón de pactos entre Peña Nieto y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Acaso por ello el equipo de Zaldívar estuvo colonizado por figuras subordinadas, por ejemplo, al exconsejero jurídico del peñismo, Humberto Castillejos. En el ajedrez que libran la Corte y la 4T, el frente que encabeza la ministra presidenta, Norma Lucía Piña, no sólo podría cobrar pronto una pieza importante, sino colocar un jaque al rey.