/ lunes 22 de julio de 2019

Sanjuana no es monedita de oro

“Uno no es monedita de oro”, dice Sanjuana Martínez. La periodista que encabeza desde hace algunos meses la agencia de noticias del Estado, Notimex, anda muy a la defensiva, aunque nos asegura que más está tranquila que nunca.

Le recordamos que hace poco se dijo que estaba por sacar las noticias de negocios de su página principal, y que eran algunos jóvenes reporteros famosos por vivir de los boletines de prensa los que acusaban que esto no debía pasar. Esos jóvenes editores y reporteros, que presumen tener una formación de “periodismo de largo aliento” y que casi nunca salen de su redacción porque están acostumbrados a recibir la información de las agencias de relaciones públicas en la boca (porque todo se tragan) comenzaron a quejarse en redes y a teorizar como es su costumbre sobre el periodismo mexicano. Exigían que no les cortaran la entrega de boletines, que no los obligaran a dejar la comodidad de su “oficina” donde sobreviven dándole la vuelta al comunicado. Sanjuana responde que ellos son enviados del sindicato.

No, le recordamos que estas quejas se dan hasta en los chats de la fuente de Economía o Hacienda, en los chats de Presidencia. Los reporteros se quejan, porque no reciben boletín y no saben cómo completar una nota. Culpan a los encargados de comunicación.

Culpan a Notimex por no entregarles párrafos con los que pueden llenar sus páginas de internet y revistas y periódicos con periodismo, según ellos, de investigación. Mientras tanto, el editor en jefe vive como rey con dinero ajeno escupiendo frases gastadas sobre sus valores éticos como “periodista” y el dueño se pregunta qué hacer para mejorar el tiraje, las ventas, cómo pagar la siguiente nómina…

Notimex, por ejemplo, estaba bajo las órdenes del líder del sindicato. Él viajaba, tenía a sus amigos en los puestos clave, incluso a su esposa en nómina, disfrutando del dinero que la agencia ponía a su disposición. “Claro y parecía que estaba aceptado en el ambiente periodístico, normalizado. "Notimex está secuestrado por el sindicato, ah bueno", cuando en realidad es de nosotros como ciudadanos (el problema), porque es el dinero de los mexicanos, no es el dinero del gobierno, es el dinero de todos los mexicanos”, recuerda Sanjuana.

También parece que está aceptado en el ambiente periodístico que los reporteros se fusilen los boletines para cumplir con su cuota de notas, que peleen por los comunicados y no se den cuenta que esa práctica (además de la flojera de sus jefes que parecen líderes del sindicato de Notimex) también está matando a sus editoriales.

“Antes se hacía muchos boletines y muchas notitas”, señala Sanjuana. “Y ahora pues son reportajes, es crónica, estamos rescatando no solamente la agencia sino los géneros periodísticos”.

¿Y los boletines?, insistimos. “Ya no hay, ni en Presidencia, porque me decían Oye pero los boletines... ¿Te acuerdas que Presidencia mandaba no se cuantos al día, fotos y todo? Ahora pues la verdad, la idea es que no haya línea, esa es la idea de Comunicación Social de Presidencia”.

Mala suerte para los que dependían del boletín y el “boletín exclusivo”.

Ni modo, van a tener que salir de la redacción y gastarse sus suelas.

El viejo arte de reportear, dice Gerardo Galarza.

“Uno no es monedita de oro”, dice Sanjuana Martínez. La periodista que encabeza desde hace algunos meses la agencia de noticias del Estado, Notimex, anda muy a la defensiva, aunque nos asegura que más está tranquila que nunca.

Le recordamos que hace poco se dijo que estaba por sacar las noticias de negocios de su página principal, y que eran algunos jóvenes reporteros famosos por vivir de los boletines de prensa los que acusaban que esto no debía pasar. Esos jóvenes editores y reporteros, que presumen tener una formación de “periodismo de largo aliento” y que casi nunca salen de su redacción porque están acostumbrados a recibir la información de las agencias de relaciones públicas en la boca (porque todo se tragan) comenzaron a quejarse en redes y a teorizar como es su costumbre sobre el periodismo mexicano. Exigían que no les cortaran la entrega de boletines, que no los obligaran a dejar la comodidad de su “oficina” donde sobreviven dándole la vuelta al comunicado. Sanjuana responde que ellos son enviados del sindicato.

No, le recordamos que estas quejas se dan hasta en los chats de la fuente de Economía o Hacienda, en los chats de Presidencia. Los reporteros se quejan, porque no reciben boletín y no saben cómo completar una nota. Culpan a los encargados de comunicación.

Culpan a Notimex por no entregarles párrafos con los que pueden llenar sus páginas de internet y revistas y periódicos con periodismo, según ellos, de investigación. Mientras tanto, el editor en jefe vive como rey con dinero ajeno escupiendo frases gastadas sobre sus valores éticos como “periodista” y el dueño se pregunta qué hacer para mejorar el tiraje, las ventas, cómo pagar la siguiente nómina…

Notimex, por ejemplo, estaba bajo las órdenes del líder del sindicato. Él viajaba, tenía a sus amigos en los puestos clave, incluso a su esposa en nómina, disfrutando del dinero que la agencia ponía a su disposición. “Claro y parecía que estaba aceptado en el ambiente periodístico, normalizado. "Notimex está secuestrado por el sindicato, ah bueno", cuando en realidad es de nosotros como ciudadanos (el problema), porque es el dinero de los mexicanos, no es el dinero del gobierno, es el dinero de todos los mexicanos”, recuerda Sanjuana.

También parece que está aceptado en el ambiente periodístico que los reporteros se fusilen los boletines para cumplir con su cuota de notas, que peleen por los comunicados y no se den cuenta que esa práctica (además de la flojera de sus jefes que parecen líderes del sindicato de Notimex) también está matando a sus editoriales.

“Antes se hacía muchos boletines y muchas notitas”, señala Sanjuana. “Y ahora pues son reportajes, es crónica, estamos rescatando no solamente la agencia sino los géneros periodísticos”.

¿Y los boletines?, insistimos. “Ya no hay, ni en Presidencia, porque me decían Oye pero los boletines... ¿Te acuerdas que Presidencia mandaba no se cuantos al día, fotos y todo? Ahora pues la verdad, la idea es que no haya línea, esa es la idea de Comunicación Social de Presidencia”.

Mala suerte para los que dependían del boletín y el “boletín exclusivo”.

Ni modo, van a tener que salir de la redacción y gastarse sus suelas.

El viejo arte de reportear, dice Gerardo Galarza.