/ martes 22 de agosto de 2023

¿Te conviene estudiar?

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó la herramienta Compara Carreras 2023 en la que analiza los costos y beneficios de elegir una carrera profesional. Durante 20 años, el IMCO ha entendido a la competitividad como la capacidad de un país, estado, municipio o región de generar, atraer y retener talento e inversión. El talento es precisamente el capital humano que se requiere para avanzar hacia un México más próspero, incluyente y justo.

De 2008 a 2021, la tasa de crecimiento del número de estudiantes universitarios fue de 40%. La tendencia al alza se detuvo con la pandemia. A pesar de esto, México tiene, como nunca, la mayor proporción de personas con educación profesional. Actualmente, hay más de 4.6 millones de estudiantes de licenciatura, pero más del 50% de los profesionistas son egresados de solo 10 carreras de las 118 que se ofrecen en el país ¿Cuáles son? Derecho, Administración de empresas, Contabilidad y fiscalización, Psicología, Formación docente para primaria, Ingeniería Industrial, Desarrollo de software, Enfermería general y obstetricia, Ciencias de la educación, Ingeniería electrónica.

Aquí una gran inconsistencia. Mientras esas son las 10 carreras más estudiadas, los trabajos más demandados, según el Foro Económico Mundial son: aprendizaje automatizado (machine learning), especialistas en sustentabilidad, analista de inteligencia de negocios, científico de datos y transformación digital. A pesar del contexto actual, los datos señalan que un profesionista gana en promedio 85% más que aquellos con bachillerato. De aquí que resulta importante qué carrera elegir y que decisión tomar en un mercado laboral cada vez más competido.

Estudiar sigue siendo una buena inversión, pero como en otros negocios, los rendimientos dependen de diversos factores. En el índice de calidad de la inversión, el IMCO muestra el balance entre los riesgos y el retorno sobre la inversión de cada carrera considerando. Por ejemplo, se considera a) la probabilidad de encontrar trabajo, b) la probabilidad de trabajar en la formalidad, c) probabilidad de crecer dentro de las empresas, d) probabilidad de tener un buen ingreso, e) cuánto se gana en promedio una vez graduado, f) qué tan riesgosa es una carrera y g) si conviene estudiar en universidad pública o privada.

Las 5 carreras que conviene estudiar porque presentan un rendimiento alto y riesgos bajos son: 1) planeación y evaluación educativa, 2) finanzas, banca y seguros, 3) docente secundaria, 4) medicina de especialidad y 5) informática. En el otro extremo, las carreras en las que se corren mayores riesgos son: 1) terapia y rehabilitación, 2) lenguas extranjeras, 3) diseño industrial, de modas o interiores, 4) veterinaria y 5) gastronomía. Para decidir qué estudiar por supuesto que importan los gustos, intereses y motivaciones. Pero también influyen las capacidades, habilidades y el panorama laboral de las profesiones.

Es una buena noticia que tener educación superior sea rentable y que a mayor grado escolar, mayores sean los beneficios. Sin embargo, también es evidente que existe una desconexión entre la demanda de carreras y las oportunidades laborales. Las universidades tienen la gran responsabilidad de diseñar programas de estudio que respondan al mercado y de generar una mayor vinculación con las empresas para promover su incorporación laboral.

La educación es uno de los principales medios a través del cual es posible la movilidad social. Es decir, una mejora en la condición socioeconómica de las personas que genere mayores ingresos, acceso a salud y otros aspectos sociales. Entonces, decidir de forma informada qué estudiar considerando el panorama económico y laboral de cada carrera es fundamental para tomar la mejor decisión. Decidir estudiar una carrera es y seguirá siendo una buena inversión.

P.D. Si está en proceso o conoce a alguien que decidirá pronto qué carrera estudiar, recomiéndele visitar www.comparacarreras.org

Coordinador de Gobierno y finanzas del IMCO. Las opiniones expresadas en esta columna son personales y no reflejan la postura institucional.


@ManuGuadarrama


El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó la herramienta Compara Carreras 2023 en la que analiza los costos y beneficios de elegir una carrera profesional. Durante 20 años, el IMCO ha entendido a la competitividad como la capacidad de un país, estado, municipio o región de generar, atraer y retener talento e inversión. El talento es precisamente el capital humano que se requiere para avanzar hacia un México más próspero, incluyente y justo.

De 2008 a 2021, la tasa de crecimiento del número de estudiantes universitarios fue de 40%. La tendencia al alza se detuvo con la pandemia. A pesar de esto, México tiene, como nunca, la mayor proporción de personas con educación profesional. Actualmente, hay más de 4.6 millones de estudiantes de licenciatura, pero más del 50% de los profesionistas son egresados de solo 10 carreras de las 118 que se ofrecen en el país ¿Cuáles son? Derecho, Administración de empresas, Contabilidad y fiscalización, Psicología, Formación docente para primaria, Ingeniería Industrial, Desarrollo de software, Enfermería general y obstetricia, Ciencias de la educación, Ingeniería electrónica.

Aquí una gran inconsistencia. Mientras esas son las 10 carreras más estudiadas, los trabajos más demandados, según el Foro Económico Mundial son: aprendizaje automatizado (machine learning), especialistas en sustentabilidad, analista de inteligencia de negocios, científico de datos y transformación digital. A pesar del contexto actual, los datos señalan que un profesionista gana en promedio 85% más que aquellos con bachillerato. De aquí que resulta importante qué carrera elegir y que decisión tomar en un mercado laboral cada vez más competido.

Estudiar sigue siendo una buena inversión, pero como en otros negocios, los rendimientos dependen de diversos factores. En el índice de calidad de la inversión, el IMCO muestra el balance entre los riesgos y el retorno sobre la inversión de cada carrera considerando. Por ejemplo, se considera a) la probabilidad de encontrar trabajo, b) la probabilidad de trabajar en la formalidad, c) probabilidad de crecer dentro de las empresas, d) probabilidad de tener un buen ingreso, e) cuánto se gana en promedio una vez graduado, f) qué tan riesgosa es una carrera y g) si conviene estudiar en universidad pública o privada.

Las 5 carreras que conviene estudiar porque presentan un rendimiento alto y riesgos bajos son: 1) planeación y evaluación educativa, 2) finanzas, banca y seguros, 3) docente secundaria, 4) medicina de especialidad y 5) informática. En el otro extremo, las carreras en las que se corren mayores riesgos son: 1) terapia y rehabilitación, 2) lenguas extranjeras, 3) diseño industrial, de modas o interiores, 4) veterinaria y 5) gastronomía. Para decidir qué estudiar por supuesto que importan los gustos, intereses y motivaciones. Pero también influyen las capacidades, habilidades y el panorama laboral de las profesiones.

Es una buena noticia que tener educación superior sea rentable y que a mayor grado escolar, mayores sean los beneficios. Sin embargo, también es evidente que existe una desconexión entre la demanda de carreras y las oportunidades laborales. Las universidades tienen la gran responsabilidad de diseñar programas de estudio que respondan al mercado y de generar una mayor vinculación con las empresas para promover su incorporación laboral.

La educación es uno de los principales medios a través del cual es posible la movilidad social. Es decir, una mejora en la condición socioeconómica de las personas que genere mayores ingresos, acceso a salud y otros aspectos sociales. Entonces, decidir de forma informada qué estudiar considerando el panorama económico y laboral de cada carrera es fundamental para tomar la mejor decisión. Decidir estudiar una carrera es y seguirá siendo una buena inversión.

P.D. Si está en proceso o conoce a alguien que decidirá pronto qué carrera estudiar, recomiéndele visitar www.comparacarreras.org

Coordinador de Gobierno y finanzas del IMCO. Las opiniones expresadas en esta columna son personales y no reflejan la postura institucional.


@ManuGuadarrama