/ domingo 6 de marzo de 2022

Todos somos iguales

“EL PROBLEMA DE LA MUJER SIEMPRE HA SIDO UN PROBLEMA DE HOMBRES”.


SIMONE DE BEAUVOIR.


El próximo martes 8 se celebra el Día Internacional de la Mujer; a decir verdad, la fecha, como muchas otras, no debería ser motivo de una celebración, sin embargo, la desigualdad de género ha hecho necesario recordar que, sin importar características físicas, nivel social, ideología, etcétera, verdaderamente “todos somos iguales”.

No obstante, no podemos omitir la prevalencia de la desigualdad de género que, aunada a la crisis climática, se contempla como un gran desafío dado que amenaza los medios de vida, la salud y la seguridad de las niñas y las mujeres del mundo.

A través de los años, quienes se especializan en materia del cambio climático -científicos, investigadores y estrategas políticos-, se han esforzado por encontrar procedimientos que permitan establecer las conexiones entre el género, la igualdad social y el cambio climático, dado que cada vez son más los datos y los estudios que revelan su clara correlación; es por ello que se hace necesario hablar sobre los distintos efectos del cambio climático y su relación con el papel que hoy desempeña la mujer y las acciones climáticas que han surtido eficacia a nivel mundial.

A manera de conclusión podemos decir que la crisis climática no es "imparcial en cuanto al género": se ha comprobado que el género femenino es el que resulta mayormente afectado por los efectos del cambio climático, motivando mayor desigualdad de género y amenazas a sus medios de vida, salud y seguridad.

Lo anterior, dado que las mujeres del mundo dependen más de los recursos naturales, pero tienen menor acceso a ellos: en muchas partes las mujeres tienen una responsabilidad desproporcionada en cuanto a garantizar alimentos, agua y combustible. A manera de ejemplo podemos señalar a la agricultura como el sector laboral más importante para las mujeres de los países de ingreso bajo y mediano por lo que en épocas de sequía y precipitaciones irregulares, las mujeres, como trabajadoras agrícolas y productoras primarias, trabajan más arduamente para obtener recursos e ingresos para la manutención familiar, lo que representa una mayor responsabilidad para las niñas que, a menudo deben abandonar la escuela para ayudar en especial a sus madres.

En definitiva, el cambio climático aumenta las tensiones sociales, políticas y económicas en los países más frágiles y afectados por conflictos, lo cual implica mayor vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a todas las formas de violencia de género, incluidas la violencia sexual, la trata de personas y el matrimonio infantil entre otras cosas. Pero, además, las féminas tienen mayores dificultades para recibir socorro y asistencia en caso de desastres o conflictos de cualquier índole, lo que amenaza aún más sus medios de vida, bienestar y recuperación, además de crear un círculo vicioso de vulnerabilidad en futuras situaciones de caos

Así las cosas y refiriéndonos particularmente a este México nuestro, se ha convocado ya a todo tipo de eventos para la celebración: foros, congresos, conferencias, iluminación y cercado de edificios y monumentos para protegerlos de manifestaciones, vandalismo y pintas: el llamado es a respetar la paridad de género, luego de que, a lo largo de esta administración se ha demostrado que no hay quien defienda los derechos de las mujeres; lo cierto es que a este gobierno no le hemos importado, más que para la foto.

Con toda seguridad el próximo martes nuestros políticos de todos los ámbitos dirán que trabajan con y para las mujeres, manifestarán su apoyo, intentarán ser solidarios, comprensivos, justos y hasta feministas, pero en los hechos, como siempre, quedaremos esperando.

Dos programas sociales han sido particularmente creados para las mujeres trabajadoras: el de Estancias Infantiles de la otrora Sedesol, y el de Escuelas de Tiempo Completo: la idea era permitir a madres y padres de familia atender su trabajo y a sus hijos; el gobierno que se dice “el más feminista de la historia” termina con ambos, cerró las estancias infantiles y ahora termina este programa que cuando menos mejoró la calidad de vida de miles de familias.


gamogui@hotmail.com


“EL PROBLEMA DE LA MUJER SIEMPRE HA SIDO UN PROBLEMA DE HOMBRES”.


SIMONE DE BEAUVOIR.


El próximo martes 8 se celebra el Día Internacional de la Mujer; a decir verdad, la fecha, como muchas otras, no debería ser motivo de una celebración, sin embargo, la desigualdad de género ha hecho necesario recordar que, sin importar características físicas, nivel social, ideología, etcétera, verdaderamente “todos somos iguales”.

No obstante, no podemos omitir la prevalencia de la desigualdad de género que, aunada a la crisis climática, se contempla como un gran desafío dado que amenaza los medios de vida, la salud y la seguridad de las niñas y las mujeres del mundo.

A través de los años, quienes se especializan en materia del cambio climático -científicos, investigadores y estrategas políticos-, se han esforzado por encontrar procedimientos que permitan establecer las conexiones entre el género, la igualdad social y el cambio climático, dado que cada vez son más los datos y los estudios que revelan su clara correlación; es por ello que se hace necesario hablar sobre los distintos efectos del cambio climático y su relación con el papel que hoy desempeña la mujer y las acciones climáticas que han surtido eficacia a nivel mundial.

A manera de conclusión podemos decir que la crisis climática no es "imparcial en cuanto al género": se ha comprobado que el género femenino es el que resulta mayormente afectado por los efectos del cambio climático, motivando mayor desigualdad de género y amenazas a sus medios de vida, salud y seguridad.

Lo anterior, dado que las mujeres del mundo dependen más de los recursos naturales, pero tienen menor acceso a ellos: en muchas partes las mujeres tienen una responsabilidad desproporcionada en cuanto a garantizar alimentos, agua y combustible. A manera de ejemplo podemos señalar a la agricultura como el sector laboral más importante para las mujeres de los países de ingreso bajo y mediano por lo que en épocas de sequía y precipitaciones irregulares, las mujeres, como trabajadoras agrícolas y productoras primarias, trabajan más arduamente para obtener recursos e ingresos para la manutención familiar, lo que representa una mayor responsabilidad para las niñas que, a menudo deben abandonar la escuela para ayudar en especial a sus madres.

En definitiva, el cambio climático aumenta las tensiones sociales, políticas y económicas en los países más frágiles y afectados por conflictos, lo cual implica mayor vulnerabilidad de las mujeres y las niñas a todas las formas de violencia de género, incluidas la violencia sexual, la trata de personas y el matrimonio infantil entre otras cosas. Pero, además, las féminas tienen mayores dificultades para recibir socorro y asistencia en caso de desastres o conflictos de cualquier índole, lo que amenaza aún más sus medios de vida, bienestar y recuperación, además de crear un círculo vicioso de vulnerabilidad en futuras situaciones de caos

Así las cosas y refiriéndonos particularmente a este México nuestro, se ha convocado ya a todo tipo de eventos para la celebración: foros, congresos, conferencias, iluminación y cercado de edificios y monumentos para protegerlos de manifestaciones, vandalismo y pintas: el llamado es a respetar la paridad de género, luego de que, a lo largo de esta administración se ha demostrado que no hay quien defienda los derechos de las mujeres; lo cierto es que a este gobierno no le hemos importado, más que para la foto.

Con toda seguridad el próximo martes nuestros políticos de todos los ámbitos dirán que trabajan con y para las mujeres, manifestarán su apoyo, intentarán ser solidarios, comprensivos, justos y hasta feministas, pero en los hechos, como siempre, quedaremos esperando.

Dos programas sociales han sido particularmente creados para las mujeres trabajadoras: el de Estancias Infantiles de la otrora Sedesol, y el de Escuelas de Tiempo Completo: la idea era permitir a madres y padres de familia atender su trabajo y a sus hijos; el gobierno que se dice “el más feminista de la historia” termina con ambos, cerró las estancias infantiles y ahora termina este programa que cuando menos mejoró la calidad de vida de miles de familias.


gamogui@hotmail.com