/ viernes 26 de enero de 2024

Un Futuro Sostenible en las Aguas Mexicanas: Innovación y Desarrollo en la Ecología Pesquera

Por Crisalejandra Rivera Pérez / Coordinadora del Programa de Ecología Pesquera-CIBNOR

La riqueza biológica y la diversidad marina que caracterizan las aguas mexicanas han posicionado al país como un protagonista clave en el ámbito de la pesca. Sin embargo, el desafío radica en gestionar estos recursos de manera sostenible para garantizar su disponibilidad a largo plazo. En este contexto, surge la necesidad imperante de abordar la ecología pesquera en México a través del Programa de Ecología Pesquera del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. con sedes en La Paz Baja California Sur y Guaymas Sonora, explorando nuevas estrategias que promuevan un equilibrio entre la explotación de los recursos y la conservación del ecosistema marino.

Foto: 1 / Ángel Carrillo

Para garantizar la sostenibilidad de las pesquerías, es esencial adoptar prácticas que eviten la sobreexplotación de las especies. La implementación de cuotas de captura basadas en estudios científicos actualizados se convierte en una herramienta crucial. La vigilancia y la aplicación de tecnologías de monitoreo, como sistemas de rastreo satelital, permiten un control más eficiente de las actividades pesqueras.

Además, fomentar la diversificación de las pesquerías puede reducir la presión sobre especies específicas. La promoción de la pesca selectiva y la utilización de artes de pesca más selectivas, contribuyen a minimizar las capturas no deseadas, preservando así la biodiversidad marina.

La investigación y exploración de nuevas pesquerías emergentes representan una oportunidad para ampliar la oferta de productos pesqueros. La inversión en investigaciones que identifiquen especies subexplotadas y prometedoras, así como la implementación de técnicas de maricultura sostenible, pueden generar alternativas viables para la pesca tradicional.

La colaboración entre científicos, pescadores y autoridades gubernamentales es esencial para el éxito de estos esfuerzos. La creación de reservas marinas y zonas de exclusión pesquera también puede proporcionar un entorno propicio para el crecimiento de poblaciones de especies clave, asegurando la salud a largo plazo de las pesquerías.

Reconocer y potenciar el valor económico de las pesquerías es fundamental para incentivar prácticas sostenibles. La certificación de pesquerías sostenibles y la promoción de productos con etiquetas de ecoetiquetado pueden destacar el compromiso de la industria con la responsabilidad ambiental, generando confianza entre los consumidores.

Foto: 2 /Cortesía

Finalmente, la innovación en la cadena de valor pesquera es esencial para maximizar el potencial económico de los recursos marinos. La creación de nuevos productos derivados de la pesca, como subproductos de procesamiento de pescado, puede generar ingresos adicionales y reducir el desperdicio. La investigación en técnicas de procesamiento y conservación también puede ampliar la vida útil de los productos pesqueros, facilitando su comercialización a mercados más distantes y diversificando las oportunidades de exportación.

En conclusión, el Programa de Ecología Pesquera de CIBNOR a través de sus cinco líneas estratégicas:

Línea estratégica I: Efectos de la Pesca en Sistemas Socioambientales

Línea estratégica II: Exploración, Dimensionamiento y Desarrollo Sustentable de Nuevas Pesquerías.

Línea estratégica III: Variabilidad y Vulnerabilidad de Ecosistemas Marinos.

Línea estratégica IV: Maximización del Valor Económico de Productos Pesqueros.

Línea estratégica V: Recuperación, Ordenamiento y Sustentabilidad de Pesquerías.

Ha desarrollado en los últimos diez años alrededor de 90 proyectos CONHACYT y de recursos propios, y tiene como objetivo la búsqueda de un enfoque integral que combine la gestión sostenible de los recursos, la exploración de nuevas pesquerías, la valoración económica de la actividad y la innovación en productos a través de la colaboración entre científicos, pescadores, empresas y gobiernos para poder asegurar un futuro sostenible y próspero de las aguas mexicanas.


fotografías: 1. Águila pescadora. Pandion haliaetus Heribaldo Gudiño

2. Marina atardecer. Daniela Nuñez García


Por Crisalejandra Rivera Pérez / Coordinadora del Programa de Ecología Pesquera-CIBNOR

La riqueza biológica y la diversidad marina que caracterizan las aguas mexicanas han posicionado al país como un protagonista clave en el ámbito de la pesca. Sin embargo, el desafío radica en gestionar estos recursos de manera sostenible para garantizar su disponibilidad a largo plazo. En este contexto, surge la necesidad imperante de abordar la ecología pesquera en México a través del Programa de Ecología Pesquera del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. con sedes en La Paz Baja California Sur y Guaymas Sonora, explorando nuevas estrategias que promuevan un equilibrio entre la explotación de los recursos y la conservación del ecosistema marino.

Foto: 1 / Ángel Carrillo

Para garantizar la sostenibilidad de las pesquerías, es esencial adoptar prácticas que eviten la sobreexplotación de las especies. La implementación de cuotas de captura basadas en estudios científicos actualizados se convierte en una herramienta crucial. La vigilancia y la aplicación de tecnologías de monitoreo, como sistemas de rastreo satelital, permiten un control más eficiente de las actividades pesqueras.

Además, fomentar la diversificación de las pesquerías puede reducir la presión sobre especies específicas. La promoción de la pesca selectiva y la utilización de artes de pesca más selectivas, contribuyen a minimizar las capturas no deseadas, preservando así la biodiversidad marina.

La investigación y exploración de nuevas pesquerías emergentes representan una oportunidad para ampliar la oferta de productos pesqueros. La inversión en investigaciones que identifiquen especies subexplotadas y prometedoras, así como la implementación de técnicas de maricultura sostenible, pueden generar alternativas viables para la pesca tradicional.

La colaboración entre científicos, pescadores y autoridades gubernamentales es esencial para el éxito de estos esfuerzos. La creación de reservas marinas y zonas de exclusión pesquera también puede proporcionar un entorno propicio para el crecimiento de poblaciones de especies clave, asegurando la salud a largo plazo de las pesquerías.

Reconocer y potenciar el valor económico de las pesquerías es fundamental para incentivar prácticas sostenibles. La certificación de pesquerías sostenibles y la promoción de productos con etiquetas de ecoetiquetado pueden destacar el compromiso de la industria con la responsabilidad ambiental, generando confianza entre los consumidores.

Foto: 2 /Cortesía

Finalmente, la innovación en la cadena de valor pesquera es esencial para maximizar el potencial económico de los recursos marinos. La creación de nuevos productos derivados de la pesca, como subproductos de procesamiento de pescado, puede generar ingresos adicionales y reducir el desperdicio. La investigación en técnicas de procesamiento y conservación también puede ampliar la vida útil de los productos pesqueros, facilitando su comercialización a mercados más distantes y diversificando las oportunidades de exportación.

En conclusión, el Programa de Ecología Pesquera de CIBNOR a través de sus cinco líneas estratégicas:

Línea estratégica I: Efectos de la Pesca en Sistemas Socioambientales

Línea estratégica II: Exploración, Dimensionamiento y Desarrollo Sustentable de Nuevas Pesquerías.

Línea estratégica III: Variabilidad y Vulnerabilidad de Ecosistemas Marinos.

Línea estratégica IV: Maximización del Valor Económico de Productos Pesqueros.

Línea estratégica V: Recuperación, Ordenamiento y Sustentabilidad de Pesquerías.

Ha desarrollado en los últimos diez años alrededor de 90 proyectos CONHACYT y de recursos propios, y tiene como objetivo la búsqueda de un enfoque integral que combine la gestión sostenible de los recursos, la exploración de nuevas pesquerías, la valoración económica de la actividad y la innovación en productos a través de la colaboración entre científicos, pescadores, empresas y gobiernos para poder asegurar un futuro sostenible y próspero de las aguas mexicanas.


fotografías: 1. Águila pescadora. Pandion haliaetus Heribaldo Gudiño

2. Marina atardecer. Daniela Nuñez García