/ domingo 18 de abril de 2021

Una ciudad con sed

La crisis por agua que vive la Ciudad de México no es nueva y lamentablemente sigue agudizándose.

Administraciones van, administraciones vienen y lejos de resolver el problema, nos encontramos que son cada vez más los habitantes de esta ciudad a las que se le raciona el acceso al vital líquido.

Con el paso del tiempo, cada vez más las colonias de todas las alcaldías las que reciben en días y horarios específicos el suministro de agua, representando un problema para los hogares que no cuentan con instalaciones para su almacenamiento y uno mayor para aquellos en los que el suministro corresponde a un día por semana y éste se suspende.

No podemos dejar de señalar que surgen personas que aprovechan la crisis que viven miles de hogares y se dedican a hacer negocio con la venta del vital líquido, asimismo personas dedicadas a la política también buscan lucrar con el suministro por pipas.

Tal es el caso para los habitantes de la alcaldía Azcapotzalco, en donde la problemática ha creado gran tensión entre los habitantes de las diferentes colonias trayendo como consecuencia bloqueos de algunas vialidades, después de meses en los que dejó de caer agua en sus hogares y en los que el gobierno dejo de proveerles de pipas.

Es fundamental que las autoridades brinden atención prioritaria y acompañamiento a las y los vecinos de esta demarcación, para que se pueda solucionar esta situación que genera perjuicios económicos para las familias, disminuye su calidad de vida y merma su derecho humano de acceso al agua.

Hay acciones que deben ir en paralelo para combatir la escasez como lo son el evitar que el 40% del agua se siga perdiendo en fugas o que una mala cultura en su uso derive en que las personas con mayor acceso la desperdicien en mayores cantidades; adicionalmente a esto debemos promover que cada vez se utilicen más materiales que permitan la recarga de los mantos freáticos.

Esta en nuestras manos como sociedad el cuidar el agua para evitar que se agrave la crisis que ya vivimos y en las manos del gobierno está que nadie se quede sin acceso al vital liquido y esta ciudad ya no tenga mas sed.

La crisis por agua que vive la Ciudad de México no es nueva y lamentablemente sigue agudizándose.

Administraciones van, administraciones vienen y lejos de resolver el problema, nos encontramos que son cada vez más los habitantes de esta ciudad a las que se le raciona el acceso al vital líquido.

Con el paso del tiempo, cada vez más las colonias de todas las alcaldías las que reciben en días y horarios específicos el suministro de agua, representando un problema para los hogares que no cuentan con instalaciones para su almacenamiento y uno mayor para aquellos en los que el suministro corresponde a un día por semana y éste se suspende.

No podemos dejar de señalar que surgen personas que aprovechan la crisis que viven miles de hogares y se dedican a hacer negocio con la venta del vital líquido, asimismo personas dedicadas a la política también buscan lucrar con el suministro por pipas.

Tal es el caso para los habitantes de la alcaldía Azcapotzalco, en donde la problemática ha creado gran tensión entre los habitantes de las diferentes colonias trayendo como consecuencia bloqueos de algunas vialidades, después de meses en los que dejó de caer agua en sus hogares y en los que el gobierno dejo de proveerles de pipas.

Es fundamental que las autoridades brinden atención prioritaria y acompañamiento a las y los vecinos de esta demarcación, para que se pueda solucionar esta situación que genera perjuicios económicos para las familias, disminuye su calidad de vida y merma su derecho humano de acceso al agua.

Hay acciones que deben ir en paralelo para combatir la escasez como lo son el evitar que el 40% del agua se siga perdiendo en fugas o que una mala cultura en su uso derive en que las personas con mayor acceso la desperdicien en mayores cantidades; adicionalmente a esto debemos promover que cada vez se utilicen más materiales que permitan la recarga de los mantos freáticos.

Esta en nuestras manos como sociedad el cuidar el agua para evitar que se agrave la crisis que ya vivimos y en las manos del gobierno está que nadie se quede sin acceso al vital liquido y esta ciudad ya no tenga mas sed.