/ sábado 18 de septiembre de 2021

Van 350,000 muertos

Por una #SociedadHorizontal


El operativo conjunto en Michoacán desarrollado por Felipe Calderón Hinojosa los primeros días de su gobierno, con fecha del 10 de diciembre de 2006, marcó el inicio de la confrontación con los grupos criminales del país. Desde entonces, las páginas de medios nacionales e internacionales han registrado un progresivo incremento de la violencia en México. Una mirada a la prensa de los últimos quince años, deja clara la estela de sangre que ha pintado amplias regiones del país. También evidencia cómo -independientemente del partido en el gobierno- cada nuevo mes puede marcar un nuevo récord sobre el número de homicidios dolosos.

Las cifras publicadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública durante la presente administración han registrado que, en tan solo 34 meses, se contabilizan un total de 100 mil homicidios dolosos. Estas cifras son superiores a las que en su momento presentaron tanto Felipe Calderón como Enrique Peña Nieto, con incrementos del 150 y 65% respectivamente para el mismo período. En tan solo tres años, el actual gobierno ha acumulado el 40% de asesinatos, frente a los 250 mil muertos que acumularon juntos los dos presidentes anteriores. Lo escalofriante es que juntos, los tres gobiernos acumulan ya un total de 350 mil muertos.

La terrible cifra cobra mayor realce, si la analizamos a la luz de lo ocurrido en conflictos de guerra formal. De 1910 a 1917, durante la revolución mexicana, la lucha entre facciones internas, dejó un total de un millón de muertos. Pensemos que, en estos quince años, sin una guerra francamente declarada, ha sido asesinada una tercera parte de la población que murió en aquel conflicto. En la guerra civil española murieron 500 mil personas. De continuar la actual tendencia, al finalizar el sexenio tendremos una cifra muy similar a uno de los conflictos más sangrientos que haya sufrido el territorio europeo. Por último, en la guerra de Afganistán, fueron asesinados 46,000 civiles, lo que apenas representa el 13% de la masacre que hemos vivido en México.

Recientemente el general Glen VanHerck, jefe del Comando Norte de Estados Unidos (US Northcom), declaró: “El tráfico de drogas, la migración, el tráfico humano, son síntomas de las organizaciones criminales trasnacionales que están operando con frecuencia en áreas ingobernables, de 30 a 35 por ciento de México, las que están creando algunas de las cosas con las que estamos lidiando en la frontera". Esto tras comparecer ante el Comité de Servicios Armados del Senado, en el cual fue duramente cuestionado acerca de las causas que han generado el incremento récord de llegadas y detenciones de migrantes en zona fronteriza con México.

La terrible dimensión de los datos deja claro que: 1) el reto rebasa las capacidades del Estado mexicano; 2) se requieren nuevos acuerdos políticos para crear instrumentos institucionales que atiendan el problema; 3) el presupuesto público debe priorizar el financiamiento de una fuerza pública nacional que permita confrontar las capacidades que ha logrado el crimen organizado a nivel federal, pero también atacar en los ámbitos local y estatal, la incubación de la actividad delictiva; 4) generar mecanismos de involucramiento comunitario que modifiquen la preocupante convivencia que mantienen segmentos de la sociedad mexicana, con actores criminales, 5) construir una alianza binacional con nuevos parámetros para enfrentar la condición trasnacional de estos delitos.

La #SociedadHorizontal deberá impulsar un importante debate en esta materia, con el fin de construir un nuevo consenso nacional. Llevamos 350 mil muertos, ¿cuántos más estamos dispuestos a aguantar?

Por una #SociedadHorizontal


El operativo conjunto en Michoacán desarrollado por Felipe Calderón Hinojosa los primeros días de su gobierno, con fecha del 10 de diciembre de 2006, marcó el inicio de la confrontación con los grupos criminales del país. Desde entonces, las páginas de medios nacionales e internacionales han registrado un progresivo incremento de la violencia en México. Una mirada a la prensa de los últimos quince años, deja clara la estela de sangre que ha pintado amplias regiones del país. También evidencia cómo -independientemente del partido en el gobierno- cada nuevo mes puede marcar un nuevo récord sobre el número de homicidios dolosos.

Las cifras publicadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública durante la presente administración han registrado que, en tan solo 34 meses, se contabilizan un total de 100 mil homicidios dolosos. Estas cifras son superiores a las que en su momento presentaron tanto Felipe Calderón como Enrique Peña Nieto, con incrementos del 150 y 65% respectivamente para el mismo período. En tan solo tres años, el actual gobierno ha acumulado el 40% de asesinatos, frente a los 250 mil muertos que acumularon juntos los dos presidentes anteriores. Lo escalofriante es que juntos, los tres gobiernos acumulan ya un total de 350 mil muertos.

La terrible cifra cobra mayor realce, si la analizamos a la luz de lo ocurrido en conflictos de guerra formal. De 1910 a 1917, durante la revolución mexicana, la lucha entre facciones internas, dejó un total de un millón de muertos. Pensemos que, en estos quince años, sin una guerra francamente declarada, ha sido asesinada una tercera parte de la población que murió en aquel conflicto. En la guerra civil española murieron 500 mil personas. De continuar la actual tendencia, al finalizar el sexenio tendremos una cifra muy similar a uno de los conflictos más sangrientos que haya sufrido el territorio europeo. Por último, en la guerra de Afganistán, fueron asesinados 46,000 civiles, lo que apenas representa el 13% de la masacre que hemos vivido en México.

Recientemente el general Glen VanHerck, jefe del Comando Norte de Estados Unidos (US Northcom), declaró: “El tráfico de drogas, la migración, el tráfico humano, son síntomas de las organizaciones criminales trasnacionales que están operando con frecuencia en áreas ingobernables, de 30 a 35 por ciento de México, las que están creando algunas de las cosas con las que estamos lidiando en la frontera". Esto tras comparecer ante el Comité de Servicios Armados del Senado, en el cual fue duramente cuestionado acerca de las causas que han generado el incremento récord de llegadas y detenciones de migrantes en zona fronteriza con México.

La terrible dimensión de los datos deja claro que: 1) el reto rebasa las capacidades del Estado mexicano; 2) se requieren nuevos acuerdos políticos para crear instrumentos institucionales que atiendan el problema; 3) el presupuesto público debe priorizar el financiamiento de una fuerza pública nacional que permita confrontar las capacidades que ha logrado el crimen organizado a nivel federal, pero también atacar en los ámbitos local y estatal, la incubación de la actividad delictiva; 4) generar mecanismos de involucramiento comunitario que modifiquen la preocupante convivencia que mantienen segmentos de la sociedad mexicana, con actores criminales, 5) construir una alianza binacional con nuevos parámetros para enfrentar la condición trasnacional de estos delitos.

La #SociedadHorizontal deberá impulsar un importante debate en esta materia, con el fin de construir un nuevo consenso nacional. Llevamos 350 mil muertos, ¿cuántos más estamos dispuestos a aguantar?