/ lunes 20 de mayo de 2019

¿Y dónde está la secretaria del Medio Ambiente?

Quienes vimos la confrontación entre Gabriel Quadri especialista ambiental y Hernán Gómez simpatizante activo del lopezobradorismo, en el noticiero de Carlos Loret de Mola en Televisa el jueves pasado a propósito de la mugre tóxica que todas y todos estamos respirando en la Ciudad de México, entre otras causas por incendios fuera de control, coincidimos en la pregunta de Quadri: ¿dónde está la secretaria del Medio Ambiente Josefa González Blanco en esta crisis?

La secretaria de la Semarnat que cree en los aluxes, seres mitológicos mayas, diablillos que cuidan la selva, está literal ausente de la gobernanza protectora de los recursos naturales hoy en serio riesgo por la concreción de diversos proyectos de la 4T. Refiero algunos: la utilización de carbón para producir energía eléctrica; la construcción de las termoeléctricas de Huesca, Morelos con un gasoducto que atravesará tres Estados, zonas de actividad volcánica y la preocupación por la contaminación de aguas, parada por 10 años hoy la reactiva AMLO fundado en la cuestionada consulta una semana después del asesinato del líder comunitario opositor a estas termoeléctricas; el tren maya en el sureste con rutas en selvas y biosferas protegidas que desaparecerán; la refinaría Dos Bocas con onerosos costos a las finanzas públicas y peor: no se conoce el impacto ambiental aunque ya se ha desmontado 300 hectáreas de selva y manglares.

Todo sin las consultas en términos del Convenio 169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la Organización Internacional del Trabajo OIT que obliga a consultas previas debidamente informadas a las comunidades que se afectarán por la construcción de los megaproyectos, que pareciera son más un capricho del Presidente que acciones inscritas en resolver la pobreza y falta de desarrollo en estas zonas.

La crisis ambiental en la metrópoli de la Ciudad de México ha evidenciado la inoperancia de la Semarnat y el gobierno de la Ciudad; IMECAS más altos de lo permitido, cuyo origen tiene que ver por el recorte a la Comisión Nacional Forestal que provocó el desmantelamiento del programa de empleo temporal para prevenir incendios. Por cierto debe aclararse si hubo incendios perpetrados alevosamente por campesinos que buscan verse beneficiados del programa de siembra de árboles frutales y maderables.

Es una pena que el Presidente tenga manga ancha para llevar a cabo estas infamias ambientales como recortes o megaproyectos sin la debida supervisión científica y social, con costos a la salud, bosques, aguas, naturaleza, cuyos efectos serán irreversibles. Es lamentable que no haya instancia que lo haga reflexionar sobre el impacto al medio ambiente. Su política electorera está por encima de nuestra salud física y ambiental.

Y se trata de incumplimiento de obligaciones con el planeta también. México aprobó el Acuerdo de Paris en el marco de la Convención sobre Cambio Climático con medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una característica fundamental de este compromiso por parte de México es la resiliencia con los ecosistemas y el fomento de un desarrollo con bajas emisiones de gases de efectos invernadero, dejar de usar combustibles de origen fósil. La Secretaria González debería explicarnos porqué su perfil bajo en estas crisis contrarias al desarrollo sostenible y al derecho internacional.

Defensora de Derechos Humanos

@angelicadelap

Quienes vimos la confrontación entre Gabriel Quadri especialista ambiental y Hernán Gómez simpatizante activo del lopezobradorismo, en el noticiero de Carlos Loret de Mola en Televisa el jueves pasado a propósito de la mugre tóxica que todas y todos estamos respirando en la Ciudad de México, entre otras causas por incendios fuera de control, coincidimos en la pregunta de Quadri: ¿dónde está la secretaria del Medio Ambiente Josefa González Blanco en esta crisis?

La secretaria de la Semarnat que cree en los aluxes, seres mitológicos mayas, diablillos que cuidan la selva, está literal ausente de la gobernanza protectora de los recursos naturales hoy en serio riesgo por la concreción de diversos proyectos de la 4T. Refiero algunos: la utilización de carbón para producir energía eléctrica; la construcción de las termoeléctricas de Huesca, Morelos con un gasoducto que atravesará tres Estados, zonas de actividad volcánica y la preocupación por la contaminación de aguas, parada por 10 años hoy la reactiva AMLO fundado en la cuestionada consulta una semana después del asesinato del líder comunitario opositor a estas termoeléctricas; el tren maya en el sureste con rutas en selvas y biosferas protegidas que desaparecerán; la refinaría Dos Bocas con onerosos costos a las finanzas públicas y peor: no se conoce el impacto ambiental aunque ya se ha desmontado 300 hectáreas de selva y manglares.

Todo sin las consultas en términos del Convenio 169 Sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la Organización Internacional del Trabajo OIT que obliga a consultas previas debidamente informadas a las comunidades que se afectarán por la construcción de los megaproyectos, que pareciera son más un capricho del Presidente que acciones inscritas en resolver la pobreza y falta de desarrollo en estas zonas.

La crisis ambiental en la metrópoli de la Ciudad de México ha evidenciado la inoperancia de la Semarnat y el gobierno de la Ciudad; IMECAS más altos de lo permitido, cuyo origen tiene que ver por el recorte a la Comisión Nacional Forestal que provocó el desmantelamiento del programa de empleo temporal para prevenir incendios. Por cierto debe aclararse si hubo incendios perpetrados alevosamente por campesinos que buscan verse beneficiados del programa de siembra de árboles frutales y maderables.

Es una pena que el Presidente tenga manga ancha para llevar a cabo estas infamias ambientales como recortes o megaproyectos sin la debida supervisión científica y social, con costos a la salud, bosques, aguas, naturaleza, cuyos efectos serán irreversibles. Es lamentable que no haya instancia que lo haga reflexionar sobre el impacto al medio ambiente. Su política electorera está por encima de nuestra salud física y ambiental.

Y se trata de incumplimiento de obligaciones con el planeta también. México aprobó el Acuerdo de Paris en el marco de la Convención sobre Cambio Climático con medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una característica fundamental de este compromiso por parte de México es la resiliencia con los ecosistemas y el fomento de un desarrollo con bajas emisiones de gases de efectos invernadero, dejar de usar combustibles de origen fósil. La Secretaria González debería explicarnos porqué su perfil bajo en estas crisis contrarias al desarrollo sostenible y al derecho internacional.

Defensora de Derechos Humanos

@angelicadelap

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