/ domingo 3 de abril de 2016

Carlos Mérida: un visionario dentro del arte

La muestra, “Carlos Mérida. Geometría poética del color”, tuvo su apertura en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet, dentro de las celebraciones del 80 aniversario del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y se podrá apreciar en ese espacio, los meses de abril y mayo.

La nieta del artista plástico, María Cristina Navas, durante en el evento de inauguración, calificó a su abuelo como un visionario y esto se puede apreciar en las 115 piezas que integran la exposición, las cuales dan testimonio de la vida y obra de quien se cuenta entre los iniciadores del muralismo en México. Cabe recordar que colaboró en el Anfiteatro Simón Bolívar con Diego Rivera.

Carlos Mérida (1891-1984), de origen guatemalteco, se inclinó por las bellas artes en su país, primero en el campo de la música, que, debido a un problema de audición, abandonó, pero a decir de su nieta, esta influencia lo acompañó en su creación por el ritmo en sus piezas, se recordó.

Cabe mencionar que el artista, en 1910 viajó a París, donde trabajó en el estudio de Modigliani y también se relacionó con Pablo Picasso. Años más tarde, regresó a su país natal, interesado en su folklore, creando pinturas basadas en temas autóctonos, hilo conductor en su producción posterior.

También, Mérida fue un apasionado del teatro y en el transcurso de tres años dirigió la Escuela de Danza de la Secretaría de Educación Pública, además colaboró en el diseño de escenografías y vestuarios para diversos ballets.

“Investigó muchos colores, la química de los materiales, la arquitectura y otras disciplinas que también se imparten en el Politécnico. Era un artista integral. Los alumnos que vengan a esta exposición podrán observar que era un hombre con una gran visión para estudiar y conjuntar las ciencias, la tecnología y el arte”, señaló Navas sobre el carácter vanguardista del desaparecido expositor.

“Carlos Mérida. Geometría poética del color”, tiene también escritos personales recién descubiertos por la familia del artista, así como tapices y esculturas poco conocidas, además de retratos, fotografías, óleos, serigrafías, libros ilustrados y el anteproyecto de un teatro móvil, entre otras.

FOTOS: FEDERICO XOLOCOTZI

/arm

La muestra, “Carlos Mérida. Geometría poética del color”, tuvo su apertura en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet, dentro de las celebraciones del 80 aniversario del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y se podrá apreciar en ese espacio, los meses de abril y mayo.

La nieta del artista plástico, María Cristina Navas, durante en el evento de inauguración, calificó a su abuelo como un visionario y esto se puede apreciar en las 115 piezas que integran la exposición, las cuales dan testimonio de la vida y obra de quien se cuenta entre los iniciadores del muralismo en México. Cabe recordar que colaboró en el Anfiteatro Simón Bolívar con Diego Rivera.

Carlos Mérida (1891-1984), de origen guatemalteco, se inclinó por las bellas artes en su país, primero en el campo de la música, que, debido a un problema de audición, abandonó, pero a decir de su nieta, esta influencia lo acompañó en su creación por el ritmo en sus piezas, se recordó.

Cabe mencionar que el artista, en 1910 viajó a París, donde trabajó en el estudio de Modigliani y también se relacionó con Pablo Picasso. Años más tarde, regresó a su país natal, interesado en su folklore, creando pinturas basadas en temas autóctonos, hilo conductor en su producción posterior.

También, Mérida fue un apasionado del teatro y en el transcurso de tres años dirigió la Escuela de Danza de la Secretaría de Educación Pública, además colaboró en el diseño de escenografías y vestuarios para diversos ballets.

“Investigó muchos colores, la química de los materiales, la arquitectura y otras disciplinas que también se imparten en el Politécnico. Era un artista integral. Los alumnos que vengan a esta exposición podrán observar que era un hombre con una gran visión para estudiar y conjuntar las ciencias, la tecnología y el arte”, señaló Navas sobre el carácter vanguardista del desaparecido expositor.

“Carlos Mérida. Geometría poética del color”, tiene también escritos personales recién descubiertos por la familia del artista, así como tapices y esculturas poco conocidas, además de retratos, fotografías, óleos, serigrafías, libros ilustrados y el anteproyecto de un teatro móvil, entre otras.

FOTOS: FEDERICO XOLOCOTZI

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