/ sábado 6 de mayo de 2017

Celebran pasión por el arte del vino

El reconocido enólogo Rodolfo Bastida presentó dos creaciones vitivinícolas, provenientes de España, ante invitados especiales, quienes vivieron una fiesta al paladar con exquisitos platillos acompañados del vino resultado del cuidado meticuloso de la uva, la tierra y el trabajo perfecto del sol y la lluvia.

Así lo dio a conocer el especialista al presentar Ramón Bilbao Reserva 2011, que -dijo- se destaca por potencializar el patrón clásico de tempranillo, mazuelo y graciano, con la incorporación extra de fruta e intensa maceración, entre otras características que notaron los asistentes al probar su sabor.

En cuanto a la edición 2010, ésta se forma por la selección exhaustiva de sus uvas procedentes de viñedos viejos, lo cual asegura el equilibrio máximo de acidez y ph, y en general estas etiquetas de Haro y Rioja Alta robustecen el portafolio de la firma, considerada una de las bodegas de vinos de alta gama en el mundo, se destacó en la reunión.

Los convidados a este festín para los sentidos se dieron cita en el Estudio Millesime de Paseo de la Reforma, donde probaron una lasagna vegetal que realizó el chef José Luis Esteban, que se maridó con el elixir que cuenta con un proceso de enfrío por dos días y posterior a su fermentación por ocho días.

Finalmente se macera y envejece durante 30 meses en barricas de roble americano y 36 meses en botella, con quietud y oscuridad para después distribuirlo al mundo, informó el sommelier en el transcurso de la cata maridaje en la que también se sirvieron arroz de pollo estofado y bourguignon de ternera.

El reconocido enólogo Rodolfo Bastida presentó dos creaciones vitivinícolas, provenientes de España, ante invitados especiales, quienes vivieron una fiesta al paladar con exquisitos platillos acompañados del vino resultado del cuidado meticuloso de la uva, la tierra y el trabajo perfecto del sol y la lluvia.

Así lo dio a conocer el especialista al presentar Ramón Bilbao Reserva 2011, que -dijo- se destaca por potencializar el patrón clásico de tempranillo, mazuelo y graciano, con la incorporación extra de fruta e intensa maceración, entre otras características que notaron los asistentes al probar su sabor.

En cuanto a la edición 2010, ésta se forma por la selección exhaustiva de sus uvas procedentes de viñedos viejos, lo cual asegura el equilibrio máximo de acidez y ph, y en general estas etiquetas de Haro y Rioja Alta robustecen el portafolio de la firma, considerada una de las bodegas de vinos de alta gama en el mundo, se destacó en la reunión.

Los convidados a este festín para los sentidos se dieron cita en el Estudio Millesime de Paseo de la Reforma, donde probaron una lasagna vegetal que realizó el chef José Luis Esteban, que se maridó con el elixir que cuenta con un proceso de enfrío por dos días y posterior a su fermentación por ocho días.

Finalmente se macera y envejece durante 30 meses en barricas de roble americano y 36 meses en botella, con quietud y oscuridad para después distribuirlo al mundo, informó el sommelier en el transcurso de la cata maridaje en la que también se sirvieron arroz de pollo estofado y bourguignon de ternera.