/ miércoles 24 de mayo de 2017

Pasarela, música, estilo y creatividad

Por Mildred Estrada

enviada

Dentro del marco de las actividades de Diseñando México 32 Tamaulipas, se realizaron varios desfiles, entre los cuales se destaca la participación de la firma tapatía Julia y Renata.

Las diseñadoras son hermanas y egresadas del centro de Diseño de Moda y desde hace más de 20 años han estado al frente de la marca, que está basada en el estudio profundo del cuerpo, así como en la investigación y experimentación, además consideran el error como una posibilidad estilística.

Para la ocasión fashionista, tuvieron como escenario principal el majestuoso edificio de la Aduana Marítima del Estado, la cual aprovecharon como máximo elemento, ya que la pasarela inició de una manera inusual, dejando de lado lo tradicional y optando por un desfile coreográfico al ritmo de música tipo indie con una mezcla entre el rock y electro.

La colección da continuidad a su exploración con las pasadas temporadas sobre la vestimenta como un lenguaje desde su estado primitivo, el cuerpo visto como una estructura que necesita primero ser cubierta y después adornada. Los colores base son grafito, almendra, chocolate y ostión que se mezclan perfecto con las texturas en lino, seda y algodón. El calzado que utilizaron fue de la también marca mexicana Mekkuni.

Por Mildred Estrada

enviada

Dentro del marco de las actividades de Diseñando México 32 Tamaulipas, se realizaron varios desfiles, entre los cuales se destaca la participación de la firma tapatía Julia y Renata.

Las diseñadoras son hermanas y egresadas del centro de Diseño de Moda y desde hace más de 20 años han estado al frente de la marca, que está basada en el estudio profundo del cuerpo, así como en la investigación y experimentación, además consideran el error como una posibilidad estilística.

Para la ocasión fashionista, tuvieron como escenario principal el majestuoso edificio de la Aduana Marítima del Estado, la cual aprovecharon como máximo elemento, ya que la pasarela inició de una manera inusual, dejando de lado lo tradicional y optando por un desfile coreográfico al ritmo de música tipo indie con una mezcla entre el rock y electro.

La colección da continuidad a su exploración con las pasadas temporadas sobre la vestimenta como un lenguaje desde su estado primitivo, el cuerpo visto como una estructura que necesita primero ser cubierta y después adornada. Los colores base son grafito, almendra, chocolate y ostión que se mezclan perfecto con las texturas en lino, seda y algodón. El calzado que utilizaron fue de la también marca mexicana Mekkuni.