imagotipo

100 años del Congreso Constituyente y la Constitución de 1917

  • Mireille Roccatti

*Oletlucernam

  • Mireille Roccatti

En ocasión de la conmemoración de los 100 años de la Constitución de 1917, es conveniente reflexionar sobre el contexto histórico y recordar algunos aspectos de la génesis jurídica de la elaboración de nuestra carta fundamental. Es ampliamente conocido que, tras más de tres décadas de la dictadura porfirista que arribó al poder enarbolando la bandera de la no reelección, el general Díaz, tuvo que renunciar por el levantamiento armado, encabezado por Francisco I. Madero.

A la caída del régimen pactado en Ciudad Juárez y tras un democrático proceso electoral, Madero resultó electo Presidente de la República. Un sangriento golpe militar en el que fue eliminado, termina con su régimen y varios gobernadores desconocen el espurio  Gobierno huertista. Los Constitucionalistas encabezados por Venustiano Carranza, derrotan militarmente al Ejército federal y luego por disputas entre las facciones revolucionarias, el país, se ve inmerso en una cruenta guerra civil, que se salda con la victoria de Carranza y el grupo de sonorenses, contra Villa y Zapata.

En el trascurso de 1916, Carranza impulsó la idea de convocar a un congreso constituyente para realizar modificaciones a la Constitución de 1857, una vez por terminada la lucha armada y regresar al orden legal, por lo cual integró un grupo que le preparó diversos proyectos legislativos que luego se integrarían al texto constitucional.

La convocatoria al constituyente se emitió en septiembre, la junta preparatoria inició el 24 de noviembre y tras discusiones bizantinas, el Congreso Constituyente se instaló formalmente el 1 de diciembre de hace 100 años. Las sesiones se llevaron a cabo de diciembre de 1916, a fines de enero de 1917. La diversidad en las opiniones entre los diputados constituyentes, ocasionó la formación de dos grupos radicalizados: izquierdas exaltadas y derechas moderadas.

El grupo progresista se identificaba con Obregón y los moderados con Carranza. Entre los primeros militaban varios que pelearon en los campos de batalla, entre ellos: Francisco J. Múgica Esteban Baca Calderón, Heriberto Jara, Cándido Aguilar, Juan de Dios Bojórquez y Froylán Manjarrez. En cuanto el ala moderada, tuvo como núcleo fundamental a los ex diputados renovadores de la Legislatura maderista de 1910.

Los obregonistas se agruparon bajo las banderas del recién creado Partido Liberal Constitucionalista. La tendencia radical integró mayoría en el pleno, que se demostró en la composición de las comisiones. Una parte del proyecto Carrancista fue aceptado, especialmente los relativos a la organización política del país, que acentuó el carácter presidencialista. En una serie de artículos fundamentales impuso su criterio el ala jacobina. En el texto final de la Constitución se  incorporaron las propuestas y demandas de las diversas corrientes revolucionarias, entre ellas, las villistas y zapatistas.

En el nuevo texto constitucional que se expide como reforma de la de 1857, destacan por su contenido y alcance el tercero, el 27 y el 123, que establecen un nuevo modelo educativo y crean un nuevo orden social proteccionista de campesinos y obreros. Y para los estudiosos constitucionalistas de todo el mundo, constituye un nuevo paradigma.

En relación a la constitución del 57, el texto Constitucional de 1917 mantiene el sistema federal, la separación de poderes, retorna al principio de la no reelección. Así como, un Poder Legislativo en dos Cámaras y una Comisión Legislativa Permanente. Y contrario a su antecesora, restringe el poder legislativo y fortalece al Ejecutivo, creando un presidencialismo con pocas acotaciones en el equilibrio entre los poderes.

La expedición de la nueva Constitución ocasionó la protesta política-diplomática de Estados Unidos e Inglaterra, que consideraban lesionados los intereses de los inversionistas norteamericanos entre ellos, los de las compañías petroleras molestas por la reivindicación de la propiedad originaria de tierras, aguas y las riquezas del subsuelo para la nación.

Hace 100 años, habrá que recordarlo para contextualizarlo a los tiempos actuales, México vivió momentos difíciles y complejos. La Revolución en su etapa armada, prácticamente había concluido, solo quedaba Zapata, Villa, alzados en armas y haciendo guerra de guerrillas. Existía un nuevo orden constitucional pero se padecía escasez de moneda, hambre, epidemias, como la gripe española, que ocasionó muchas muertes. Tenían que cumplirse las demandas de los campesinos que habían hecho la revolución y exigían restituciones y dotaciones de tierra. El desempleo era muy alto y proliferaban las huelgas para que cumplieran los preceptos constitucionales.

Hoy, cien años después, los diputados constituyentes no reconocerían el texto constitucional vigente, después de los centenares de reformas que ha sufrido. Hoy también México vive momentos difíciles y complicados. Pero hoy como ayer, los mexicanos sabremos encontrar la ruta para alcanzar mejores condiciones de vida y libertad  para todos.
*Huele a Candil