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El Observador Parlamentario / Antonio Tenorio Adame

  • Antonio Tenorio Adame

  • Debate por Reforma Política del DF: ¿Reforma del Estado?
  • Presidente Zambrano, un discurso de tradición política

La proclamación de la constitucionalidad de la Ciudad de México por la Comisión Permanente, es una luz alumbrando el sombrío túnel del desencanto donde se aprisiona a la nación. ¿Acaso el mayor logro de la izquierda democrática?

El triunfo parlamentario corresponde a la fracción del senado, de Miguel Barbosa Huerta, compartido desde la Presidencia del Congreso con Jesús Zambrano, también del invitado especial del jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, y la presencia de Agustín Basave, Presidente del PRD, así como la aceptación con reservas de las demás bancadas de todos los demás partidos.

El pleno de la Comisión permanente recibió los votos correspondientes de 23 Congresos locales con los que proclamó como válidas las reformas constitucionales que favorecen la creación de la Ciudad de México como una entidad libre y Soberana. El Ejecutivo las publicará para su
vigencia.

Ha sido un proceso de única entidad que ha sido sujeta a la voluntad de sus pares para acceder a su soberanía. Cada estado, en su momento, se proclamó soberano. El DF no.

El Presidente de la asamblea, diputado Jesús Zambrano Grijalva, hizo énfasis en la decisión histórica de otorgarle igualdad política al Distrito Federal con las demás entidades, a la vez una “renovación del Pacto Federal y define las funciones de la gran urbe sin limitar las prerrogativas de sus habitantes”.

El Presidente de los diputados señaló la liturgia del proceso: “el último acto del Congreso de la Unión sobre el régimen interior de la Ciudad”, al respecto es oportuno señalar que el federalismo fundador de México fue por medio de las provincias que se proclamaron soberanas, el caso del Distrito Federal es la Federación la que la proclama como soberanía reconocida. Se pone fin a un retroceso de desigualdad federal.

Pidió que los constituyentes “diseñen un régimen para colocar a la ciudadanía en el centro de la vida pública”, y concluyó celebrando la oportunidad de los capitalinos a nombrar una asamblea constituyente.

EL DISCURSO OPOSITOR al reconocer los derechos plenos fundamentales de los metropolitanos se provocaron discursos de los diversos partidos nacionales. En un propósito de análisis legislativo, la oposición formal se conformaría por las fracciones ajenas al Partido de la Revolución Democrática quien es el promotor de la reforma, en especial la fracción del Senado.

El discurso de la oposición es medroso y partidista en el reconocimiento, sembrado de la desconfianza apunta al condicionamiento de limitar los efectos de la reforma.

Desde la visión de los diputados Nueva Alianza, Encuentro Social, Morena y Verde, las objeciones y resistencias fueron desde emplazar la demanda de servicios y satisfactores materiales, un ultimátum de disponer de la constitución para enero de 2017,la impugnación de la representación designada, y un reconocimiento somero de cambios provistos por reformas políticas.

Desde los opositores del senado, Martha Palafox (PT) insistió en la falta de representación de parte de los constituyentes,  Mariana Gómez del Campo (PAN) desconfía en otorgar facultades concentras en el Ejecutivo y Enrique Burgos aunque reconoce lo nuevo en instituciones y relaciones de órdenes de Gobierno, desde duda por cumplirse o no, subraya el deseo de las mejores formas de convivencia ciudadana.

El senador Miguel Barbosa enunció los alcance de un proceso de profundos cambios de la ciudad “de gran relevancia para el Estado mexicano de la reforma del DF, pidió a los legisladores claridad sobre lo que “ocurra en la Ciudad de México tendrá efectos en toda la República”. A manera de mantener la reserva de un proceso en curso, se planteó sin triunfalismos, la conquista de una reforma del Estado. ¿Y cuál será el destino? ¿Capitalizar la capital?