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Sin Gafete / Isabel Arvide

  • Isabel Arvide

  • Aquelarre en Quintana Roo
  • El PRI quiere un candidato débil para que pierda frente a Carlos Joaquín

La elección de candidato a gobernador en Quintana Roo se le ha complicado al PRI por incapacidad y desconocimiento. No hay forma de ser preciso en esto cuando el delegado es Ulises Ruiz.

Sin contar con una voz confiable, imparcial, Manlio Fabio Beltrones ha dado tumbos que contrastan con la pulcritud de los “destapes” en las otras entidades.

Solo falta Quintana Roo porque no han sabido poner a cada uno de los protagonistas en su sitio.

Para ninguno, dentro, fuera del Estado es un secreto la enemistad vigente entre el gobernador Borge y Carlos Joaquín. Tema imposible de resolver por decreto.

Tema que fue volviéndose catastrófico para esta elección.

Si nos vamos a las antiguas reglas del sistema político mexicano, Carlos Joaquín iba arriba. Era el funcionario federal de más alto nivel. El más conocido por el presidente Peña. El mejor identificado en la entidad por su apellido.

Pero no podía ser candidato, al menos así lo sentenció Beltrones, contra el gobernador Borge.

¿Y la capacidad de negociación?

Beltrones debió haber recordado el estilo de su mentor, don Fernando Gutiérrez Barrios que siempre, en verdad siempre, encontraba la manera de negociar.

No se hizo. Y como era previsible Carlos Joaquín se fue del PRI para convertirse en un candidato fuerte de una oposición débil.

Una oposición, además, sin organización de bases. Una oposición que no ha sabido sumar descontentos ni convertirse en opción viable de Gobierno, una oposición al servicio del gobernador.

Joaquín solo necesita el membrete.

Su salida del PRI convierte la elección en competitiva. Por primera vez, al análisis hay que añadir que el PRI puede perder.

¿Y qué no se trata de esto? De que pierda el PRI, para tener un aliado en esa entidad. Beltrones, y/o el PRI. En ese orden.

Si no hubo forma de convencer a Roberto Borge de que Joaquín fuese el candidato, lo que sigue, deben pensar en los escritorios del poder partidista, es más simple: Poner un candidato débil y aliarse con el candidato de oposición.

Ver el ejemplo de Sinaloa, donde el gobernador, Mario López, llegó por la oposición, pero ha sido más priísta que cualquiera.

Así contentamos a todos, deben pensar. Y le decimos a Borge: “Perdimos compadre”.

Frente a Carlos Joaquín el PRI tiene dos opciones, o pone a un candidato fuerte que pueda ganarle en una elección muy compleja, competitiva, o le ponen un pelele que ayude a que gane.

Esto sería lo que están buscando.

Estamos a días de que haya candidato priísta en Quintana Roo, ya no se puede posponer más. En el antiguo estilo político han comenzado a correr versiones, en medios nacionales, de que el candidato será Eduardo Abuxpaqui, presidente municipal de Chetumal. Que fue incluido en la elección interna como mero “relleno” para ocupar el espacio, para que Carlos Joaquín no creciera en el Sur.

¿Cuántos lo conocen en el Norte del Estado, donde vive la mitad del electorado? El señor puede ser respetable pero no suma, no crece, no le gana a Carlos. ¿Qué puede decirle a la mayoría de la población que viene de otras partes del país?

Como tampoco ganaría, definitivo, el joven José Luis “Chanito” Toledo, que no tiene mayor pasado, mayor experiencia que este sexenio al lado de Borge. Es un candidato enormemente frágil porque todos lo identifican con Borge, porque ha sido siempre el candidato del gobernador. Carlos lo haría pedazos.

¿De eso se trata, de que gane Joaquín en la oposición…? Tal vez busquen en las oficinas del poder, del poder poder, darle una lección a Roberto Borge…

Lo cierto es que si gana Carlos Joaquín todos se lo adjudicarían a Borge y Beltrones tan tranquilo. No perdería el PRI sino el gobernador que se opuso.

Entonces la ecuación es fácil: Poner a un candidato priísta para perder o a uno que pueda ganar… Y solamente hay uno que puede ganarle, por muy pocos votos, pero ganar: Mauricio Góngora. Y no hay otra razón que Solidaridad, que el Gobierno incluyente, libre, democrático, de este municipio donde se privilegia lo importante para el ciudadano: Trabajo, paz, libertad…

Góngora, además, no es el candidato de Borge.
En Twiter:  @isabelarvide

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