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“El Fenómeno Sanders” / Libertad bajo Palabra / Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

En las últimas semanas ha emergido en el panorama electoral de Estados Unidos un fenómeno que algunos han llamado “sanderismo”, en referencia a Bernie Sanders, quien ha ganado gran fuerza en la contienda interna del Partido Demócrata por la candidatura a la Presidencia de Estados Unidos, obteniendo varias victorias frente a Hillary Clinton.

Dice Sanders: “Lo que hemos visto es que mientras el ciudadano medio está trabajando más horas por menos salario, hay un gran incremento en la desigualdad de ingresos y riqueza, que está llegando a niveles obscenos. Esta es una economía amañada, que funciona para los ricos y poderosos y no funciona para el americano ordinario.”

De acuerdo con la consultora Gallup, a inicios de diciembre de 2015 la brecha entre ambos precandidatos, en el índice de popularidad manifestada por demócratas y simpatizantes, era de 23 puntos a favor de Hilary Clinton. Un año después, Sanders supera a Hilary Clinton por cuatro puntos.

El fenómeno resulta interesante por el perfil de Sanders, senador de 74 años, quien incluso se ha declarado “socialista democrático”. Hijo de padres judíos, en el estado de Nueva York y activista por los derechos civiles desde su época universitaria, y comprometido posteriormente con otros movimientos pacifistas.

El terreno es fértil para un discurso como el de Sanders en un contexto nacional e internacional marcado por la desigualdad, la concentración infame de la riqueza y la desesperanza de los jóvenes ante un futuro incierto, en donde la  movilidad social a través del estudio y el trabajo es cada vez más irreal.

En Estados Unidos, el uno por ciento más rico del país concentra casi dos terceras partes de la riqueza, y según el informe anual sobre la pobreza que publica el Departamento de Comercio de ese país, el índice de Gini que mide el grado de desigualdad era de 0.48 en 2014, un nivel similar al de México y muy por encima de Alemania con 0.29. Para 2014 había 47 millones de pobres, lo que representaba el 15% de la población.

En este contexto, se entiende qué Sanders haya sumado tanto apoyo, criticando al capitalismo con frases como las siguientes:

“El Gobierno pertenece a todos y no sólo a algunos… ricos” “Jóvenes, ¿están listos para una idea radical? Juntos vamos a crear una economía que funcione para todos nosotros.”

“No sólo vamos a luchar para acabar con el racismo institucional y con un sistema de justicia criminal roto, sino que vamos a dar trabajo y educación para nuestros jóvenes.”

“La gente no es verdaderamente libre cuando no son capaces de alimentar a su familia.”

“Si llego a la presidencia impulsaré una reforma migratoria que incluya una vía a la ciudadanía.”

Entre otros, su vínculo con los migrantes y su discurso a favor de los jóvenes, son los factores más importantes en su crecimiento. Que paradójico, la juventud volcada a favor de un hombre de avanzada edad.

Es de aplaudirse el surgimiento de una opción crítica al capitalismo en un país cuya clase política tradicionalmente ha abrazado a ese sistema como su principal fortaleza.

Ya lo dijo la CEPAL en algún momento, y cada vez se siente con mayor urgencia, es hora de la igualdad y de luchar por ella, si en los Estados Unidos lo hacen, porque no luchar en México, tan cercano al vecino y tan dejado de la mano de Dios en materia de igualdad.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.
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Sitio Web:www.pedrodeleon.mx

*Miembro de Unidos Podemos A.C.