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¡Estado 32! / Satiricosas / Manú Dornbierer

  • Manu Dornbierer

¡Sí! pero diferente. No un símil de la exregencia priísta. Era de esperarse. El PRI no puede hacer nada sin tratar de engullirse a territorios y ciudadanos… con sus respectivas “lanas” y corrupciones. No lo puede evitar. Es su naturaleza. Aún tras la carita lisa del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, aún con un intelectual a la cabeza del PRD como Basave, se le sale la cola al diablo (aún tricolor por desgracia), así vaya vestido de amarillo y negro, con todo y Sol Azteca. Los Chuchos dejaron el sello de una traición indeleble a la verdadera izquierda democrática, que sigue y seguirá operando eternamente si lo permitimos los chilangos, siempre querendones de nuestra megalópolis_ aunque nos escapemos de sus horrores y , seamos justos, de sus miles de interesantes posibilidades_ a vivir en bahías azules u otros remansos.

Estamos de acuerdo con las siglas CDMX bien aplicadas a la Ciudad de México en tiempos de vuelos no solo internacionales sino espaciales. Sin embargo las siglas “DF”, que tanto le gustaban al compositor Chava Flores, fueron conocidas en el mundo al grado de que en Argentina hay “Tequila DF”… ¡de uva! además de un “moscatel de Alejandría”, llamado “Uxmal”.

Pero no olvidemos que DF, es copia del Distrito de Columbia , así como “Los Estados Unidos Mexicanos” copia de Los Estados Unidos de América. Y no es que sea antigringa como los lectores pueden equivocadamente pensar , pero…. ¿qué se cree el fucking TROMPAS?

“El nombre oficial del país, Estados Unidos Mexicanos, adoptado en 1824, es postizo. Porque ni había entonces estados, ni mucho menos estaban unidos” decía Ignacio Burgoa Orihuela. Es el colmo de lo ramplón que un país que tiene ya un esplendoroso nombre autóctono como “México” , adopte la entelequia que mencionaba el abogado.

Así pues , lo importante es dejar de ser copiones ergo sometidos. Es hora de tener los “güevos” de ser quienes somos y como somos, sin necesidad de andar preguntando qué hacer “al alcalde de Nueva York”. Es importante que lo entienda “EL CONSTITUYENTE “ del Estado 32.
¿Quiénes deciden el destino de CDMX?

100 “diputados constituyentes formarán la Asamblea Constituyente para redactar la Constitución de la Ciudad de México. 60 serán designados el cinco de junio por los capitalinos ¿y los otros 40? Ahí está “el chiste”.

Aparte de los 60 constituyentes electos por vía del voto, otros 14 serán senadores, 14 diputados federales, seis serán elegidos por el Presidente de la República y seis más por el Jefe de Gobierno capitalino. Yo, chilanga, me opongo. TODOS los constituyentes deben ser electos por nosotros los ciudadanos y no señalados por el tradicional “dedo”, sea de quien sea.

La Asamblea Constituyente se instalará el 15 de septiembre, y la Constitución Política de la Ciudad de México debe quedar aprobada a más tardar el 31 de enero de 2017, por las dos terceras partes de sus integrantes.

Hay que lograr que piensen como ciudadanos, no como políticos partidarios en pos de riqueza y poder. Pero con esos antecedentes es de temerse que se preparan y será la misma gata revolcada de las regencias priístas.

Desde 1997 la Ciudad de México estuvo en manos de lo que los nacos llaman despectivamente y entre comillas, la izquierda, sin saber lo que significa la auténtica palabra en el caso de una Ciudad de México que siempre fungió como feudo del rey , del virrey, del presidente. Una ciudad que es la más productiva y creativa del país y que nunca ha sido realmente libre y soberana como dice la Constitución que deben ser los estados. Por eso ha crecido tan mal y tan desordenada y sin embargo sobrevive.

La izquierda en su primera época en el poder, mucho antes de la traición de los dichos Chuchos, fue una gran victoria del valor y sensatez de los capitalinos. Y a partir de entonces fueron verdaderamente electos sus gobernantes, aunque a mi entender Mancera como que parece distinto, por lo que es muy impopular entre los taxistas, la mejor fuente de información de una ciudad.

Y es que entre mucho más sus reglamentos fascistas de tránsito han hecho de CDMX el caos vial más grande del mundo. Quien sabe cuánto le dieron , dicen, para que dejara que todos los coches salieran al mismo tiempo, cuando la gente ya estaba acostumbrada a dejar descansar el auto por lo menos un día. Varias horas a la jornada se detiene el libre tránsito, la gente al volante enloquece y su desesperación se manifiesta con miles de claxons pitando al unísono. Las manías preciosistas de Mancera exasperan a los choferes, machos entre los machos, a los que Mancera los obliga a pintar su vehículo de color de rosa por lo que de inmediato protestan con infinidad de letreros en sus coches que dicen “no soy niña”.
La ciudad perredista

Cuauhtémoc Cárdenas fue el primer jefe de Gobierno de la capital, sede de los poderes federales, centro político y económico. El área metropolitana es la más poblada de América (compitiendo con Nueva York).

Y México City es la 8ª ciudad más rica del mundo (PIB de 315 mil millones de dólares que, según se estima, se duplicará para el 2020).

Es un país dentro de otro país.

Desde mediados del siglo XX, el área metropolitana desbordaba ya los límites del Distrito Federal, y se extendía sobre 40 municipios del Estado de México y un municipio del Estado de Hidalgo. En el 2005 había en ella 19 millones, 331 mil 365 personas, casi el 20 por ciento de la población total del país. En el 2007 se llegó la población a ocho millones 829 mil 433 habitantes para la pura ciudad, y 19 millones, 704 mil 125 habitantes para toda la zona metropolitana.

Un reporte urbanístico de las Naciones Unidas, aseguraba que “ la zona metropolitana de la Ciudad de México es la más grande del hemisferio occidental y la primera aglomeración urbana más grande del mundo” después de la conurbación urbana de Tokio (ciudades contiguas).

Pero la ciudad perredista, digan lo que digan, fue mejor que la priísta. En materia legislativa y cultural sobre todo. Los chilangos son ciudadanos de mentalidad más viva, aunque sean pobres, porque se les dan las oportunidades de ver, de pensar, de participar, de evolucionar. Lo malo es que la ciudad atrae a millones que sin saber sabiendo buscan esas oportunidades de superación y hay muchos lugares en que la CDMX no da para más. Sin embargo, bienvenidos. Pero la mayoría lo hacen para subsistir y no hay tanto para tantos.

Pero ha llegado el momento de legislar contra el caos. Y no puede ser por decreto como lo es la legislación con Mancera. Tiene que ir de la mano de una gran inteligencia y evolución ciudadana.

Es un reto inmenso para los integrantes del Constituyente. Tienen que reinventar una ciudad enorme, extremadamente compleja pero con una población que bien guiada podrá “hacer la diferencia” si piensa como debe pensar el ciudadano de una Nueva Era.
Manudornbierer.blogspot.mx