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Riesgo país y deuda / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Desde la crisis de la deuda latinoamericana de los primeros años 80, el análisis del riesgo-país ha ocupado un lugar destacado en los departamentos de estudios y de gestión de riesgos de los bancos, compañías de seguros, agencias de rating, reguladores del sistema financiero, y muchas empresas multinacionales.

El riesgo-país es un concepto muy amplio, que incluye tanto el riesgo soberano como el de transferencia, así como otros riesgos derivados de la actividad financiera internacional. Su análisis requiere el estudio de múltiples áreas, como la economía, las finanzas, la política y la historia.

En general, el riesgo-país es la probabilidad de que se produzca una pérdida financiera por circunstancias macroeconómicas, políticas o sociales, o por desastres naturales, en un país determinado. El riesgo-país comprende el riesgo de impago de la deuda externa soberana (riesgo soberano), y de la deuda externa privada cuando el riesgo de crédito se debe a circunstancias ajenas a la situación de solvencia o liquidez del deudor privado.

En México, la deuda sigue incrementándose de forma importante, durante entero y febrero la deuda del sector público federal se incrementó en más de 342 mil 357 millones de pesos. Este tema de la deuda viene relacionado con lo que hace unos días la agencia Moody’s hizo, degradó la calificación crediticia de México de estable a negativosobre todo por la posibilidad de más deuda por el rescate a Pemex.

Esta percepción que las finanzas públicas no se están manejando de forma adecuada lo respaldan los datos. Los requerimientos financieros del sector público a febrero de 2016 se encontraban en casi 9 billones de pesos, es decir, en diciembre de 2012 eran alrededor de 6 billones y hoy son 3 billones de pesos más.

Es importante destacar que estos niveles de mayor endeudamiento tampoco han generado un mayor crecimiento y es una tarea de que se debe de atender. No descuidar las finanzas públicas porque de hacerlo, se corre el gran riesgo de romper con la estabilidad macroeconómica que tantos años le ha costado a las instituciones del país construir.

Hay que enviar señales más claras y contundentes sobre el gasto público porque cuando el Estado se endeuda mediante un aumento de gasto publico no compensado con un aumento de ingresos y ello puede dar lugar a desequilibrios en los mercados financieros que sin duda pueden generar un mayor impacto en el riesgo país de México y en el tipo de cambio.

América Latina está atravesando una época de gran inestabilidad económica, por ejemplo Brasil y se supone que México quedó medianamente a salvo de la debacle brasileña, gracias a sus vínculos cada vez más estrechos con el mercado de Estados Unidos. Sin embargo, el tema de las finanzas públicas es delicado y más por la situación que ha generado el mal manejo administrativo en Pemex.

El peso estaría más fuerte, o menos débil, si México gozara de una economía que se mantuviera cerca de los equilibrios fiscales y tuviese una política fiscal responsable, pero desafortunadamente no es así a pesar del discurso de recortes al gasto, que como se ha comprobado en el 2015 no se cumplió debilitando la confianza de los inversionistas hacia una variable fundamental, el tipo de cambio y el riesgo país.

La deuda como tal no debería significar problemas para el país si dichos recursos se utilizarán para incrementar la inversión pública. Sin embargo, los datos muestran que la inversión pública se encuentra en sus niveles más bajos desde 1993 de 2015 siendo negativa con una caída del 6.5 por ciento y la privada subió el 6.3 por ciento.
*Economista e investigador asociado de la Fundef

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus