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El arte de donar libros

  • Leer la clave del poder: Andrea Balanzario Gutiérrez

  • Leer, Clave para el Poder
  • Andrea Balanzario

Escuelas, hospitales, asilos, hoteles, librerías de leído y otros lugares de convergencia social están ávidos de libros, pero no libros a quien nadie interesa leer… por esta razón hablo del arte de donar libros.

Una cosa es tirar a la basura libros y revistas y otra —muy diferente— donar libros. No pido que te deshagas de tus mejore títulos pero sí pensar bien en las y los futuros lectores de tu donación. En caso de que la donación sea para una escuela, es necesario pensar si es un kínder, una primaria o una secundaria. Muchas editoriales tienen colecciones de acuerdo a la edad de sus futuros lectores, no es tan difícil donar libros para escuelas. Si vas a donar parte de tu biblioteca a hospitales y centros de rehabilitación, lo más recomendable es visitarlos para recabar información con las personas que ahí laboren, te darán orientación sobre el tipo de libros: cómics, cuentos con ilustraciones, narraciones con pura tipografía, etcétera. Cuando se complica un poco la donación (cuando menos en mi caso) si piensas en asilos de personas mayores. Si son lectoras y lectores tienen gustos bien definidos; lo mejor es (igual que en los centros de rehabilitación y hospitales) preguntar directamente con los residentes o sus cuidadores. Unas casas o asilos tienen bibliotecas aunque sean éstas muy rudimentarias. Los hoteles de playas son los que tienen mayor vocación de lectura ¿será porque el mar siempre invita a soñar? Puede ser. Otro destino para los libros que ya no quieres conservar son las librerías de usado o leído, algunos te ofrecen la posibilidad de hacer cambios, digamos llevas diez y te dan dos o tres de los títulos que andabas buscando. Donar es un acto de generosidad porque te desprendes de tus libros.