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Bazar de la Cultura

  • Bazar de la cultura: Juan Amael Vizzuette Olvera

  • Juan Amael Vizzuet Olvera
  • El cine y el exilio argentino

Muchos son los jóvenes mexicanos que cursan asignaturas de “Historia de América Latina” en las aulas universitarias, y que ignoran por completo que hubo una dictadura militar en la Argentina de 1976 a 1983. Tampoco han escuchado hablar de las dictaduras de Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil, ni de la Guerra de las Malvinas. Se necesita recuperar esa memoria y tal es el fin del ciclo de cine “Cuarenta años del exilio argentino” que se proyecta cada lunes en la Sala de cine Lido, de la librería “Rosario Castellanos”.

El ciclo empezó el nueve de mayo y concluirá el siete de noviembre. Las funciones se ofrecen a las 19:30, en Tamaulipas 202 esquina con Benjamín Hill, colonia Hipódromo de la Condesa.

-Una conmemoración con múltiples facetas

La dictadura existió y fue tan cruenta que superó en atrocidades a todas las anteriores. Mas la resistencia y el exilio generaron una importante producción cultural, en la literatura y en el cine particularmente. México recibió a numerosos exiliados, muchos de ellos permanecen en este país, y no pocos han formado familias que conservan la memoria de lo que aconteció. El cine ha sido uno de los instrumentos para que el olvido no propicie la repetición de la historia.

En youtube está disponible, por ejemplo, “Mundial 78: la historia paralela” (Argentina, 2003), de Gonzalo Bonadeo, Diego Guebel y Mario Pergolini, un documental que estremece a quienes nada sabían de aquel tiempo. Los testimonios de los torturados, de las Madres de la Plaza de Mayo, o incluso de los seleccionados albicelestes y del propio César Luis Menotti, exponen hasta qué nivel de sevicia descendieron los dictadores militares.

Una de las cineastas que participan en el ciclo es Shula Erenberg. Sus películas dentro del programa son tres: “Bajo el mismo sol” (2009), una mirada a los pueblos que en diversas partes del mundo han padecido represiones gubernamentales; “Cavallo entre rejas”, la historia de cómo un torturador de la dictadura fue desenmascarado cuando estaba a punto de cerrar un pingüe negocio en México, y “Rosario” (2013) cinta sobre una madre que busca a su hijo desaparecido en Monterrey, Nuevo León.

Shula Erenberg se formó como artista plástica, es diseñadora gráfica y documentalista. Erenberg habló para esta columna acerca del ciclo fílmico en marcha: “El 24 de marzo de 1976 se cometió el golpe militar en Argentina. Y ahora se acaban de cumplir cuarenta años. Es una iniciativa por parte de un grupo de argentinos radicados en México desde ya hace tanto tiempo, junto a la Secretaría de Cultura y la Fundación para la Democracia; una actividad conmemorativa sobre este problema. El esfuerzo comenzó chiquito, y poco a poco se fue extendiendo la actividad, porque todavía quedan bastantes argentinos de esa época en México. Así surgió la iniciativa de realizar varias actividades. Entre ellas, una muestra en el Museo del Archivo de la Fotografía de la UNAM. De verdad es muy interesante y vale la pena verla; el 19 de abril, en el marco del Festival de la Ciudad de México, hubo conciertos con artistas argentinos que viven acá. Ellos interpretaron folklor y tango. Se han organizado varias mesas en diferentes universidades, ya que se han ido agregando distintas instituciones. Han empezado a participar la UNAM, el Claustro de Sor Juana, la UAM, el IPN, la UACM. Un montón de instituciones a las que les pareció interesante la propuesta”.

La documentalista añade: “Resulta que en México vivimos muchos argentinos que nos dedicamos a hacer cine. Y hay una cantidad de películas que se han rodado durante estos años. En el ciclo no están todas, pero están casi todas. Gracias a que el Fondo de Cultura Económica nos ofreció la sala Lido, decidimos llevar a cabo esta muestra”.

El esfuerzo conmemorativo motivó la participación de muchos antiguos exiliados, cuenta Erenberg: “Se convocó a los artistas plásticos, ellos también están organizando una muestra. En general todo el mundo ha querido participar. En el Museo del Archivo de la Secretaría de Hacienda hay todo un recuento de la experiencia de haber vivido en México y participó muchísima gente, mandando sus cartas grabadas, porque en aquella época se producían muchas cartas grabadas, con objetos, con fotografías, tanto de los argentinos que se regresaron a vivir a la Argentina, como de quienes permanecen en México. Han aportado bastante material”.

– Dos generaciones

La experiencia del exilio, para los más jóvenes fue muy fuerte, dice la entrevistada: “El haber estado en México sigue quedando grabado en la gente, en los que se regresaron a la Argentina, la experiencia que tuvieron acá fue muy buena, porque en general, la gente se integró, se formó. Fueron muchos años, algunos eran muy pequeños, crecieron acá, acá aprendieron a caminar, a hablar y se formaron. Muchos de estos jóvenes se fueron y regresaron, porque para ellos fue importante toda esa etapa que vivieron en México, otros se quedaron a vivir en Argentina. Quedó un lazo muy fuerte”.

Hubo exiliados que se casaron con mexicanas y ya no volvieron a su tierra natal, recuerda Erenberg: “Otros se quedaron porque sus hijos ya estaban grandes y no querían regresar, otros porque su carrera profesional aquí les parecía importante. Son variadas las situaciones por las que una persona decide quedarse a vivir en un lugar donde ha echado raíces. Porque no es fácil mudarse de país cuando ya se tiene una vida más o menos armada en este lugar. Muchos de estos exiliados regresaron a la Argentina y muchos volvieron a México de nuevo, porque extrañaban los lazos que se habían gestado en aquel momento”.

Sobre el ciclo, expresa: “En su mayoría son películas que han recibido premios, tanto nacionales como internacionales. Hay películas que hablan sobre lo que sucedió en Argentina, hay películas que hablan sobre lo que sucedió en México, o sobre lo que sucede en México; las hay que abordan asuntos como los derechos humanos. Pero están también muchas otras películas que tienen otro tono. Hay películas como ‘Nicotina’, que tiene un tono de comedia interesante, como ‘Ramona’, una película también de humor. Hay películas de ficción, hay documentales, hay un poquito de todo. Hay varias películas musicales, como ‘Havana York’, de Luciano Larobina, que habla de la música de hip hop en la Habana y en Nueva York, dicho por un ‘argenmex’ que se crió acá; otra cinta sobre música es ‘Alicia en el infierno’, de Abril Schmucler, con la música que se generaba en el Foro Alicia; es un ciclo muy vasto, tienen de todo, son como 34 películas. ‘La huella’ (2013), de Jorge Denti, trata sobre la vida del doctor Ernesto Guevara antes de ser el Ché. En general son películas que han tenido un recorrido importante. Está la cinta ‘El premio’ (2011), de Paula Markovitch, que ganó el ‘Ariel’ hace un par de años. Está ‘Tiempo suspendido’ (2015), de Natalia Bruschtein, candidata a los ‘Arieles’… hay mucho”.

Se creó la página argenmex.org, para recibir testimonios y materiales, informa la documentalista: “En ella la gente ha volcado algunos de los testimonios e historias de esa época. Es interesante, porque la gente entra sola a la página y ella misma pone el material. Por otro lado, al principio, cuando nos reuníamos para ver cómo íbamos a organizar esto, todo mundo empezó a contar historias, historias de esa época. En qué situación llegaron. En general la gente llegó en situación bastante precaria, y contaron cómo pudieron establecer relación con algunos mexicanos que les brindaron el apoyo. Porque era difícil conseguir un trabajo, poderse ubicar en algún sitio, tener alojamiento, Muchos recordaban esos momentos. Por otra parte, en esa época se habían formado ‘dos Argentinas’, que respondían a dos sectores políticos diferentes, pero ambos exiliados acá. Y cuentan también las experiencias en estos dos espacios. Lo que fue muy importante”.

También se vivió un encuentro con otros exilios que hubo en aquella época, porque fueron años de exilio de muchos países del continente, advierte Erenberg.

Los jóvenes del exilio han jugado un papel importante también en varios momentos de la historia reciente: “No sé si recuerda cuando habían apresado acá a Miguel Ángel Cavallo, un represor argentino que estaba haciendo negocios aquí, precisamente en el Registro Nacional de Automóviles. Estos jóvenes participaron activamente para que Cavallo no quedara en libertad y se le extraditara a España. Eran muy jovencitos, varios de ellos están participando ahora en estas actividades, porque ellos también son
exiliados”.

Hay también una vasta literatura sobre el exilio, recuerda Erenberg: “Hubo muchos intelectuales que se integraron activamente a la vida del país. Había poetas como Juan Gelman o Jorge Boccanera, que crearon aquí una cantidad de poemas preciosos… Humberto Constantini…”.

Shula Erenberg termina con una reflexión: “La gente marca su historia particular. Muchos lo que hacen es remitirse de inmediato a México, a lo que les pasó en México. México fue muy importante para todos nosotros, porque la mayoría éramos muy jóvenes. Aquí nos terminamos de formar y de hacernos profesionales. Además, México está en medio de este continente y nosotros llegamos de un país que está en el sur del mundo. El haber llegado a México nos colocó en América Latina.
Y aprendimos a ver otras culturas”.