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Espiral de conducta

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

  • Narcolepsia con cataplexia

Un sueño no solo es cumplir metas o descansar, también es una enfermedad

(N. Luna)
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la narcolepsia es un trastorno del sueño caracterizado por hipersomnio, cataplexia, alucinaciones del sueño del tipo hipnagógicas e hipnopómpicas y parálisis del sueño. Significa en la palabra griega “narco” y “lepsy” literalmente un ataque de estupor / rigidez. Es un trastorno en que básicamente se altera la regulación del sueño MOR. La prevalencia en la población es de 0.01 por ciento a 0.09 por ciento. El narcoléptico tiene frecuentes despertares y aumento en los movimientos corporales. La narcolepsia fue descrita por primera vez, por Gélineau en 1880 metros, cuando detecto en un paciente, un cuadro clínico de excesiva somnolencia diurna, accesos de sueño y episodios de debilidad muscular (cataplexia), desencadenados por emociones, habitualmente positivas, como la risa o la sorpresa. Los estímulos emocionales negativos (enfado o rabia) pueden ocasionalmente desencadenar la cataplexia. Los paciente al aceptar su enfermedad recurren al apoyo psicológico o familiar, para aprender a evitar estas situaciones desencadenantes. La cara, el cuello y las rodillas, suelen ser las más afectadas, ya que la pérdida de tono muscular puede variar desde una leve sensación de debilidad (caída de la cabeza o mandibular, habla titubeante), hasta un colapso postural completo. En casos excepcionales, una emoción intensa puede provocar una sucesión llamada subintrante de episodios de cataplexia que puede durar varias horas. Se ha observado, que tras la interrupción brusca del tratamiento con antidepresivos serotoninérgicos o adrenérgicos, puede haber colapsos del cuerpo muscular. En la revista Science Translational Medicine, la dra. Elizabeth Mellinsse difundió un nuevo estudio en donde la mayoría de los casos, la narcolepsia es provocada por un ataque equivocado del sistema inmunitario, algo que se ha sospechado desde hace mucho, pero que no se había demostrado. Los investigadores describen que la narcolepsia tiene un subgrupo de células T en la sangre que reaccionan a unas porciones particulares de la proteína hipocretina, y que las personas que no sufren de narcolepsia no tienen. Las células T son una parte clave de las defensas del sistema inmunitario contra las infecciones. Se sabe que la susceptibilidad genética juega un papel en la narcolepsia. Y la teoría es que en las personas con ese riesgo inherente, existen ciertos desencadenantes ambientales, podrían causar una reacción autoinmune contra la hipocretina del propio cuerpo. En Europa, las infecciones son las principales culpables, y ya hay evidencias de que la gripe “porcina” H1N1 es un desencadenante. En China, indicó Mellins, hubo un alza en los casos de narcolepsia infantil después de la pandemia de la gripe H1N1 de 2009. México no se queda atrás, Alberto Kousuke de la Herrán Arita es un investigador mexicano que actualmente realizó un postdoctorado en la Universidad de Stanford y comparte créditos respecto a estudios sobre la narcolepsia. (Fuentes: web, revistas
científicas)