imagotipo

Los marcianos regresaron ya:  “Día de la Independencia: Contraataque”

  • La moviola/ Gerardo Gil

GERARDO GIL BALLESTEROS

@lamoviola

A Día de la Independencia: Contraataque (Ronald Emmerich, 2016) se le agradecen y reprochan igual número de aspectos. Esta secuela llega veinte años después y cumple sin honores pero tampoco pasa vergüenzas.

En primer lugar, en medio de reinicios, remakes y cuanto variante de la industria surge para acaparar los cines; Día de la Independencia: Contraataque, es una secuela en la más clásica forma. Eso ante el empacho temático al buscar nuevas formas de vender lo mismo se agradece.

Otro aspecto que destaca a favor es el aprovechamiento de los efectos especiales, que convierten al filme, sobre todo, en un espectáculo visual. Y hasta ahí la gratitud que pueda tener el público.

Porque Día de la Independencia: Contraataque, se ubica más en el género del desastre que en la ciencia ficción, aunque evidentemente su origen es ese. Y es que al principio establece una serie de relaciones entre los personajes, algunos repiten y otros ya no aparecen como Will Smith, que pasada la primera media hora, diluyen sus historias para dar paso
a la acción.

Las películas de desastre, entre otras cosas, se caracterizan por ser obras corales con muchos personajes, como simple introducción a la acción anunciada. Infierno en la Torre (John Guillermin, Irving Allen, 1974) es un ejemplo. Y tan es así en su hechura, que poco hay que decir de la sinopsis de Día de la Independencia: Contraataque.

Veinte años han pasado desde la invasión extraterrestre y triunfo de la humanidad, hay un mundo utópico en donde se vive una época de paz hasta que extraños fenómenos se manifiestan y anuncian una invasión.

Ya en esas estamos cuando en medio de la acción aparece el expresidente Whitmore (Bill Pullman) para salvar el día no con ocurrencias como marcan los clásicos, sino en el campo de batalla y ayudando a la presidenta Lanford (Sela Ward).

A la batalla van los examigos Jake (Liam Hemsworth) y Dylan (Jessie T. Usher) quien es hijo del Capitán Steven (Will Smith) y se une el doctor David (Jeff Goldblum).

Por cierto, para los guionistas nunca existió el 11 de septiembre, el mundo de la ficción en la que se desarrolla el filme no da concesiones a la realidad, pareciera que en la mente de los realizadores hubo una pausa que ha durado veinte años. Y esto por no obviar el claro discurso armamentista, tan de Emmerich.

Filme autocomplaciente con su público, por lo menos es fiel a sí mismo hasta en su estructura narrativa, con descansos cuando se tensa el relato vía la historia de unos niños que huyen en un camión de escuela con perrito incluido.

Convence a los convencidos.

w En corto

Otra opción es Marguerite de Xavier Giannoli, filme francés sobre una mujer de dinero que a principios del siglo XX se le mete en la cabeza tener una gran voz y quiere dar un concierto de ópera. Tragicomedia que hace cómplice al espectador del escarnio que va en crescendo. Por supuesto no se estrena con la misma cantidad de pantallas que Día de la
Independencia.