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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Carlos Durón García

El asesinato de Abraham Lincoln tuvo lugar el 14 de abril de 1865 alrededor de las 22:25 en Washington D. C., cuando la Guerra civil estadunidense llegaba a su fin. Si bien sobrevivió inicialmente al disparo, las heridas recibidas eran de tal gravedad que falleció al día siguiente, a las 7:22. El hecho ocurrió cinco días después de que el comandante general del Ejército de Virginia del Norte, Robert E. Lee, rindiera sus tropas al general Ulysses S. Grant y al Ejército del Potomac. Lincoln fue el primer presidente de Estados Unidos en ser asesinado, ya que treinta años antes, en 1835, había fracasado un intento de asesinato de Andrew Jackson. El atentado fue planeado y llevado a cabo por el actor y simpatizante de la causa confederada John Wilkes Booth, como parte de una conspiración mayor destinada a reunir las tropas confederadas restantes para que siguieran luchando. Booth reclutó a varios cómplices, David Herold, Lewis Powell (también llamado Lewis Payne) y George Atzerodt, a quienes encargó el asesinato del secretario de Estado William H. Seward y del vicepresidente Andrew Johnson. Con este triple asesinato, Booth esperaba crear el caos y derrocar al Gobierno de la Unión. El decimosexto presidente de Estados Unidos Abraham Lincoln recibió un disparo en la cabeza cuando asistía a la representación de la pieza “Our American Cousin” de Tom Taylor, en el teatro Ford de Washington D. C., en compañía de su esposa y de dos invitados. Si bien el asesinato de Lincoln fue exitoso, el resto del complot fracasó: Powell solo logró herir a Seward, quien sobrevivió, mientras que Atzerodt, encargado del asesinato de Johnson, entró en pánico y huyó de Washington sin intentar siquiera atacarlo. Después del atentado el ejército organizó la persecución del asesino. Powell fue arrestado el 17 de abril de 1865 y Atzerodt, el 20 de abril. Booth y David Herold, después de haber huido del lugar de los crímenes, se reencontraron en Maryland y consiguieron escapar a sus persecutores hasta el 26 de abril. Rodeados por el ejército, Herold se rindió, pero Booth se negó a hacerlo y fue abatido. También arrestaron a varios sospechosos. Finalmente, un tribunal militar procesó a siete hombres y una mujer, Mary Surratt, a partir del 9 de mayo de 1865. El 30 de junio, el tribunal los encontró culpables a todos y sentenció a cuatro de ellos a la pena de muerte. A pesar de las irregularidades del juicio, el Secretario de la Guerra Edwin M. Stanton no atendió las peticiones de clemencia y fueron ejecutados en la horca el 7 de julio de 1865. Abraham Lincoln era un abogado, cuya elocuencia, reconocida por sus contemporáneos, le valió sus primeras victorias electorales: primero en la Cámara de representantes de Illinois y, luego, en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. La elección de este republicano abolicionista a la presidencia, en 1860, llevó a la creación de los Estados Confederados de América y, poco después, a la Guerra de Secesión. A pesar de los reveses iniciales, el Ejército de Estados Unidos, bajo el mando del general Ulysses S. Grant, se recompuso. En 1863, Lincoln redactó la proclamación de emancipación de los esclavos y aprobó la 13º enmienda de la Constitución que abolía la esclavitud. En la elección presidencial de 1864, los demócratas, si bien mantuvieron como candidato a un general, George Brinton McClellan, hicieron campaña a favor de la paz entre el Norte y el Sur; sin embargo, la situación militar los perjudicó. En el campo de batalla, William Tecumseh Sherman avanzaba inexorablemente sobre Atlanta y Ulysses S. Grant empujaba a Robert E. Lee a sus últimos bastiones en torno a Richmond. Desde entonces, fue evidente que la victoria militar estaba cerca. El eslogan de la campaña de Lincoln y de su co-candidato Andrew Johnson no pudo ser más explícito: “Don’t change horses in the middle of a stream” (“No cambie de caballos en la mitad del río”). En este contexto, los estadunidenses reeligieron a Lincoln. John Wilkes Booth era un actor de teatro que gozaba, antes de los acontecimientos, de cierto éxito y había recibido críticas elogiosas Su talento y salud mental no fueron puestas en duda antes de la conspiración. Comenzó a interesarse en los temas públicos durante los años 1850 y se unió a los Know Nothing, movimiento nativista que se oponía a la política de inmigración hacia Estados Unidos. Booth también fue un ferviente partidario de la esclavitud. En 1859, formó parte de una milicia de Virginia que participó en la captura del abolicionista John Brown, tras su incursión contra el arsenal federal de Harpers Ferry.
Según ciertas fuentes, durante la guerra, trabajó para los servicios secretos confederados e incluso se reunió con algunos de sus jefes, Jacob Thompson y Clement Claiborne Clay, en Montreal. Otras fuentes indican que no existe prueba alguna de esta participación de los servicios secretos confederados ni de un encuentro en Montreal.