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  • Los Trescientos: Carlos González Gamio

Siempre se pueden convertir en un deleite esas reuniones sabatinas en el club de Industriales que preside con tino el destacado Pepe Carral, y más cuando encontramos al interlocutor adecuado.

En esta ocasión me tocó de vecino de mesa Jorge Fernández Verduguillo, sobrino de David Verduguillo, quien fuera secretario y mano derecha del “Flaco de oro”- Agustín Lara-. Con plática fluida conversamos sobre el anecdotario de vida que tuvo el gran compositor y su pareja más famosa María Félix.

Me relató por ejemplo cómo en una ocasión iban a bordo de su limusina Agustín acompañado de María que llevaba sobre los hombros un precioso abrigo de mink… En una esquina el semáforo en rojo los hizo detenerse. En ese momento se acercó al reluciente coche una mujer nocturna con los brazos cruzados titiritando de frio; Agustín bajó el cristal y al reconocerlo la damisela en tono de súplica le dijo: -“Maestro, tengo mucho frío, me regala un cigarrito?”. -“Pero mujer el cigarrito no te va a quitar el frío… ” Y volteando le pidió su abrigo a María diciéndole a la daifa.-“Toma, esto sí te abrigará”. Y mientras el auto se alejaba le dijo a su esposa.-“Mañana te
compro otro”.

Otras dos anécdotas verídicas me platicó este ameno compañero de tertulia que vale la pena recordar, porque en ellas se involucran a personajes populares muy queridos de esa época.

La Doña y Lara llegaron a la plaza de toros muy elegantes. Agustín iba totalmente vestido de negro, por lo que su extrema delgadez se evidenciaba. De pronto una voz se escuchó desde las alturas:-“Hey María porque
trajiste paraguas”.

Y en otra ocasión fue Agustín con Pedro Vargas a los toros, el gran barítono llegó al coso de Insurgentes sujetando un gran puro entre los labios, el grito de la plebe no se hizo esperar: -“Pedro… mete la lengua”. No cabe duda que el ingenio del
mexicano nunca desaparecerá.

También contó aquella anécdota que involucra a María Bonita que le contó el recién desaparecido productor Manuelito Ávila Camacho, cuando en una de sus comidas de chismes juntó a María Félix y a Irma Serrano. En una de ellas le preguntaron a la Doña por la tigresa, y contestó : -”No la conozco porque nunca he ido
al zoológico”.

Y cuando le preguntaron a Irma su punto de vista sobre la Félix contestó.-“No la conozco porque jamás he ido a ver
momias”.

Recordemos que María Félix, considerada uno de los mitos más grandes del cine mexicano, conocida como LA DOÑA, “María Bonita” y María de México nació el 8 de abril de 1914, en
Álamos, Sonora, y falleció mientras dormía en su casa de la Ciudad de México el día de su cumpleaños 88. Cosas para recordar… Por cierto de sus maridos María le comentaba al duque de Otranto en alguna reunión familiar: -”Enrique, padre de mi hijo Quique, fue muy torpe y no me gustó como amante”. El que fue realmente fabuloso fue Agustín Lara, un hombre en toda la extensión de la palabra, sexy y buen amante. Tuve que dejarlo después de seis años de matrimonio a causa de sus constantes infidelidades. Jorge Negrete era un hombre bueno y simpático y solía cantarme acompañado de su guitarra mientras me bañaba”… Así se las gastaba la inmortal María.

La semana pasada tuve oportunidad de platicar con Iñigo Guerra, que con cinco de sus amigos fueron a aprender inglés a Canadá. Disfrutaron de los grandes paisajes contiguos con la Frontera Norte de Estados Unidos, donde es frecuente el paisaje con osos que salieron de invernar, y van a las poblaciones en busca de comida, normalmente no son agresivos pero de todas maneras constituye un riesgo.

Disfrutaron también de las bellezas de Lake Louise Calgary en Banff, lugares para tener el placer del descanso. Tenían la inquietud de conocer la Arcada
Monumental del Acueducto Tembleque en Zempoala Hidalgo y su terminación en Otumba, México.

Regresamos después de comer barbacoa riquísima con su consomé también muy sabroso, en el mercado de Zempoala. Nos indicaron que la mejor ruta de regreso era por Apan a la Autopista del Arco Norte.

Las carreteras estatales igual que las federales, con multiplicidad de baches y topes.

Tomamos la autopista en la caseta de Calpulalpan, a poco andar nos detuvimos porque hubo un accidente más adelante del kilómetro 160, la espera nos detuvo sin movimiento más de una hora. Regresamos en sentido contrario al sentido que llevábamos, rumbo a Teotihuacán, entramos y salimos por la caseta de Calpulalpan y todavía nos cobraron 30 pesos de peaje. Reclamamos en todo el trayecto, no saben nada del Acueducto Tembleque y el estado del camino, nos hubiera ahorrado las dos horas de retraso, al llegar a la caseta hubieran avisado que la carretera estaba interrumpida para tomar la carretera por la vía directa de Apan a Otumba y carretera a Teotihuacán, trayecto que se lleva poco más de media hora. Y hasta los próximos 300… y… algunos más…