imagotipo

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

Llevar por la vida un apellido como “Verdugo” no es algo gracioso. El problema es que una palabra tan cruel debe haberse instituido como apellido (no se debe decir apeído, ¿eh?) cuando se le quedó como factor de identificación a un individuo que se dedicaba a tan infame oficio.

En realidad, la palabra verdugo tiene un origen inocente y hasta ecológico. Un verdugo es un retoño o vástago de un árbol. Nada más que ese vástago creció hasta convertirse en una vara verde muy buena para azotar gente y así el nombre fue trasponiéndose hasta convertirse en apellido como  lo conocemos ahora.

Así registra la historia el surgimiento de apellidos malsonantes, como “Bocanegra” que empezó siendo un calificativo para un sujeto muy malhablado. Un señor muy digno que se apellida “Cabeza de Vaca”, pues tendrá que aceptar que algún ancestro suyo era algo cabezón y su cabeza tenía cierto parecido con la de una vaca.

Hay apellido “Ladrón de Guevara” (yo tengo varios amigos que lo llevan con mucho orgullo) y aquí vale hacer la observación de que originalmente ladrón no es un ratero ni siquiera era necesariamente un delincuente. El ladrón era un rebelde que andaba de allá para acá, en partidas luchando por defender sus ideales. Lo malo es que saqueaban los lugares donde atacaban y con el tiempo el significado de la palabra ladrón se convirtió en saqueador, y por lo tanto en “rata de dos patas” como se le conoce actualmente.

El “señor Barriga” no necesariamente tenía que ser gordo para que se le adjudicara ese apellido. “Barriga” se refiere a las barricas para el vino y al tonelero, al tipo que tenía esas barricas, pues se le empezó llamando “el señor de las barricas” y acabó por convertirse en el intransigente gordo que se pasa la vida cobrándole la renta a los personajes de “Chespirito”.

El apellido “Cerda” se le asignaba a un sujeto que tenía los cabellos duros y gruesos como las cerdas de algunos animales, no nada más el cerdo o sus primos como el jabalí o el
puercoespín.

A mi compadre “Cordero” o a uno de sus ancestros, no le pusieron ese apellido porque tuviera cara de borreguito, o porque fuera dócil y manso como un animalito de esos. No, le llamaban cordero porque hacía o vendía
cuerdas. Era el cordero o cordelero.

El apellido “Pichardo” viene de “Picardía”, que aunque usted no lo crea así se llama una región del norte de Francia. Su nombre (el de la región) es derivado de la palabra “picardo”, o sea, “picador”. Los parisinos llamaban picadores a todos los agricultores que vivían en el norte de las zonas forestales de Senlisis y el Valois (donde sus gentes eran leñadores) y, en el norte, se llamaba picardos a todos aquellos que no hablaban el flamenco.

¿Y el apellido “Paniagua”? Pues ese se le daba a un paniaguado que era un sirviente de casa que trabajaba a cambio de salario, alimentación y un lugar para dormir.

El apellido Bastardo no se le “enchalecaba” a un tipo de paternidad dudosa, sino que viene de “bastart” que era un aparejo relleno de borra que usaban las caballerías y por eso se le empezó a llamar así al guarnicionero
en general.

Consultorio Verbal

Comodijo2@hotmail.com
PREGUNTA DEL PÚBLICO: Elizabeth dice: Tengo una duda. ¿Cómo se dice, el alimento está caduco o está caducado? La verdad creo que es la primera pero no estoy segura jeje.

RESPUESTA: Lo correcto es “El alimento está caduco” o “el alimento ha caducado”.

AHORA PREGUNTO: Por medio de una serie de especulaciones, los alquimistas del pasado buscaban la piedra filosofal. ¿Para qué querían la piedra filosofal?

a.- Para conocer el origen de la vida

b.  Para saber lo que vendrá después de la muerte

c.- Para tener vida eterna

d.- Para fabricar oro artificialmente
RESPUESTA d.- La búsqueda de la piedra filosofal tenía como objetivo producir oro
artificialmente.

Una sabia recomendación para terminar: Si un hombre se roba a tu mujer ¡véngate! Déjalo que se quede con ella.

¿Cómo dijo? Hasta la próxima.