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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Los Hermanos Grimm es el nombre usado para referirse a los escritores Jacob y Wilhelm Grimm. Fueron dos hermanos alemanes célebres por sus cuentos para niños y también por su Diccionario alemán, las Leyendas alemanas, la Gramática alemana, la Mitología alemana y los Cuentos de la infancia y del hogar, lo que les ha valido ser reconocidos como fundadores de la filología alemana.1 La ley de Grimm (1822) recibe su nombre de Jacob Grimm. Jacob Grimm y su hermano Wilhelm nacieron en la localidad alemana de Hanau (en Hesse). Criados en el seno de una familia de la burguesía intelectual alemana, los tres hermanos Grimm (ya que fueron tres, en realidad; el tercero, Ludwig, fue pintor y grabador) no tardaron en hacerse notar por sus talentos: tenacidad, rigor y curiosidad en Jacob, dotes artísticas y urbanidad en Wilhelm.2 A los 20 años de edad, Jacob trabajaba como bibliotecario y Wilhelm como secretario de la biblioteca. Antes de llegar a los 30 años, habían logrado sobresalir gracias a sus publicaciones. Fueron profesores universitarios en Kassel (1829 y 1839 respectivamente). Siendo profesores de la Universidad de Gotinga, los despidieron en 1837 por protestar contra el rey Ernesto Augusto I de Hannover. Al año siguiente fueron invitados por Federico Guillermo IV de Prusia a Berlín, donde ejercieron como profesores en la Universidad Humboldt. Tras las Revoluciones de 1848, Jacob fue miembro del Parlamento de Fráncfort. Entre sus primeras publicaciones figuran Edda, epopeya finlandesa del siglo XIII y diversos textos poéticos traducidos del alto alemán. La labor de los hermanos Grimm no se limitó a recopilar historias, sino que se extendió también a la docencia y la investigación lingüística, especialmente de la gramática comparada y la lingüística histórica. Sus estudios de la lengua alemana son piezas importantes del posterior desarrollo del estudio lingüístico (como la Ley de Grimm), aunque sus teorías sobre el origen divino del lenguaje fueron rápidamente desechadas. Además de sus cuentos de hadas, los Grimm también son conocidos por su obra “Deutsches Wörterbuch”, un diccionario en 33 tomos con etimologías y ejemplos de uso del léxico alemán, que no fue concluido hasta 1960.También publicaron una selección comentada de romances españoles titulada “Silva de romances viejos”. Las investigaciones eruditas realizadas por los hermanos Grimm tomaron otro cariz cuando Prusia fue invadida y ocupada por el ejército napoleónico. Los “Discursos a la Nación alemana” de Fichte (1810) reforzaron la corriente nacional y popular que fue la encargada de organizar la resistencia alemana. Se trata de entregarse a Alemania de cuerpo y alma. Dos amigos de Wilhelm, los románticos Clemens Brentano y Achim von Arnim, ponen manos a la obra y preparan la edición de una antología de poemas antiguos destinados a los niños: “Des Knaben Wunderhorn” (1806) [El cuerno maravilloso del muchacho]. Los hermanos Grimm se entusiasman. También ellos pueden ayudar a devolverle sus raíces a Alemania publicando los cuentos que han recopilado. Jacob y Wilhelm empezaron a recopilar y elaborar los cuentos de la tradición oral en el entorno burgués de Kassel, marcado por el carácter de los hugonotes. Fue justamente de una mujer proveniente de una familia de hugonotes de quien obtuvieron gran parte de las historias recogidas en su libro “Kinder- und Hausmärchen” (“Cuentos para la infancia y el hogar”), dos volúmenes publicados en 1812 y 1815. La colección fue ampliada en 1857 y se conoce popularmente como “Cuentos de hadas de los hermanos Grimm”. Su extraordinaria difusión ha contribuido decisivamente a divulgar cuentos como “Blancanieves”, “La Cenicienta”, “Barba Azul”, “Hänsel y Gretel”, “Rapunzel”, “La Bella Durmiente”, “El gato con botas”, “Elisa la lista”, “La fuente de las hadas”, “Juan sin miedo” y “Pulgarcito”.