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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

En España, en Rusia y en Alemania podemos encontrar estas grandes campanas coronando otras construcciones igualmente espectaculares y reconocidas (o junto a ellas). Algunas siguen sonando en la actualidad, otras permanecen mudas, con rastros de un pasado glorioso pero defectuoso… Procuraremos no estar demasiado cerca de las que aún suenan cuando tañan, aunque todas se merecen una visita. Tsar Kólokol que significa campana del zar, es una enorme campana que se exhibe en el Kremlinde Moscú, Rusia. Se trata de la campana existente más grande del mundo. La campana fue encargada por la emperatriz Ana de Rusia, sobrina de Pedro El Grande. La campana pesa 216 toneladas, con una altura de 6.14 metros y un diámetro de 6.6 metros. Fue fundida en bronce por los maestros Iván Motorin y su hijo Mijaíl entre 1733 y 1735. Los ornamentos, retratos e inscripciones fueron hechos por V. Kóbelev, P. Galkin, P. Kójtev, P. Serebryakov y P. Lukóvnikov. La campana se rompió durante un incendio en 1737. En 1836, la Tsar Kólokol fue colocada en un soporte al lado de la torre del Campanario de Iván el Grande. Anteriormente hubo dos campanas con el mismo nombre, un molde en el siglo XVII y en1654 (de aproximadamente 130 toneladas). Este último se rompió durante un incendio en 1701 y sus restos fueron utilizados para crear la Tsar Kólokol. Con 24 toneladas, la Campana de San Pedro es la más grande en activo (St. Petersglocke). Corona al monumento más visitado de Alemania, la Catedral de Colonia, que con sus 157 metros de altura también tuvo récord: fue el edificio más alto del mundo hasta la culminación del Monumento a Washington en 1884, de 170 metros. La Catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1996. Durante el siglo XIX, aunque el edificio ya contaba con otras campanas, se quiso hacer una mayor, que superaba a la de San Pedro, pero su tono no era armonioso y se trasladó y desmontó en varias ocasiones. A la Campana de San Pedro, en el mismo campanario principal, la acompañan otras de menor envergadura pero dignas de mención, como la Pretiosa (10.5 toneladas) o la Speciosa (5.6 toneladas). Con casi 18 toneladas, “la Gorda” de la Catedral de Toledo es la campana más grande de España, menos conocida como la campana de San Eugenio. La catedral de Santa María de Toledo, llamada también Catedral Primada de España, se asoma con su imponente torre entre las callejuelas del centro histórico toledano y destaca en el perfil de la ciudad vista desde más allá del Tajo. La Gorda es una campana con leyenda, ya que se decía que en su inauguración, el 8 de diciembre de 1755, con el primer tañido, se rompieron cristales y hasta fue causa de partos prematuros. Aunque parece ser que tanta fábula sobre esos y otros estragos del gran campanazo se pudieran deber al encubrimiento de un defecto de fundición. La campana que tanta expectación había causado no sonaba bien y tenía visos de romperse. Se intentó remediar ese fallo, se cambió el enorme badajo original (hoy permanece a los pies de la campana) pero al final se produjo una grieta que permanece en la campana, en su día auspiciada por el arzobispo-cardenal de Toledo, Luis Antonio de Borbón, hijo de Felipe V y hermano de Carlos III. Probablemente el campanero cántabro responsable de esta y algunas otras campanas defectuosas no recibiera muchos encargos más… Esperamos que este recorrido sonoro por las campanas más grandes del mundo y algunas de las anécdotas relacionadas con ellas os animen a conocerlas. Tal vez, en vuestro próximo viaje, miréis a lo alto de las torres para ver si albergan campanas que pudieran competir con alguna de estas. Desde hace más de 400 años, la campana más grande del Mundo, supuestamente permanece en el fondo de un río birmano, su existencia perdida, atrajo durante muchos años a aventureros y buscadores de tesoros. Todos los intentos por recuperar la inmensa campana que según cuentan pesa más de 270 Toneladas han sido infructuosos, incluso muchos afirman que en la actualidad está protegida por espíritus que han decidido que la campana permanezca en el fondo del río. Pero la cosa puede cambiar en breve, ya que Khin Shwe, un acaudalado hombre de negocios birmano ha anunciado un plan de financiación para buscar y recuperar la campana, calcula en invertir unos 10 millones de dólares que según el serán suficientes para buscar, recuperar, limpiar y ubicar nuevamente la campana a su sitio de origen.

Según palabras del sr. Shwe “… hemos localizado los barcos adecuados para salvar la campana y cuando la rescatemos la colocaremos nuevamente en Shwedagon…” declaraciones que fueron recogidas por el website local de Irrawaddy. Asimismo, añadió “… ha sido un experto extranjero el que me ha calculado la cifra estimada en dólares necesaria para recuperarla, me ha dicho que oscilará entre cinco y 10 millones de dólares, pero personalmente estoy dispuesto a gastar la cantidad que sea necesaria para poder rescatarla…” El pasado histórico se fusiona con la leyenda de la campana Dhammazedi, aparentemente existen pruebas documentales de su existencia, originalmente ordenada construir en 1484 por el rey Dhammazedi, gobernante de Mon cuya capital es la ciudad de Bago, la campana fue entregada a los monjes de Shwedagon en Rangún. Cien años después, un comerciante veneciano de joyas, GasperoBalbi, visitó la pagoda donde estaba ubicada la enorme campana y en sus documentos relata que sobre ella había unos caracteres escritos en un idioma que jamás había visto, asimismo, relata que la campana medía siete pasos y tres palmos (algo más de siete metros estimamos). En 1608, el mercenario portugués Filipe de Brito e Nicote, consiguió controlar el margen derecho del rio Rangún, se apoderó de la campana y trató de llevarla a su base, mientras transportaban la monumental campana sobre las aguas, la barcaza y el buque de guerra que utilizaron para tal efecto se hundieron irremisiblemente en las profundidades del caudaloso rio.