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  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

  • Puras cosas maravillosas
  • Una lista con vida propia

La semana pasada tuve el gusto de tener un reencuentro con una amiga que estuvo presente en una etapa muy importante de mi vida. Nos conocimos en Madrid, en el marco de las manifestaciones artísticas. Tenía más de cuatro años de no verla, pero la verdad es como si hubiera sido hace un par de días. Nuestras rutinas en la capital europea eran los conciertos, las exposiciones, los festivales culturales, las copas de vino y las ensaladas en su
mayoría caseras.

Y nuestro encuentro en Ciudad de México fue lo más apegado a lo que aprendimos a hacer allá. Quedamos el martes a las 8:30 p.m., en el foro Lucerna, que está en la colonia Juárez, para ver el monólogo interactivo “Puras cosas maravillosas”, de Ducan Macmillan y Jonny Donahoe, con Pablo Perroni y dirigida por Sebastián Sánchez
Amunátegui.

Para empezar, el Lucerna es un foro muy pequeño y muy flexible. Me dio la impresión de que ahí se podían adaptar múltiples clases de producción. Además de que es ideal para esta obra de 70 minutos, pues es muy cercana y facilita la interacción del actor con el público, que se vale de ellos para representar a los personajes
secundarios.

Ahora sí, ¿de qué trata? Va de la vida de un sujeto que se sienta frente a todos y comienza a detallar su vida desde que tenía siete años, cuando su mamá ingresaba al hospital tras un intento de quitarse la vida. Ahí comenzó todo; ahí inició la lista de aquellas cosas insignificantes y complejas por las que vale
la pena vivir.

Esa lista inició siendo un regalo para su mamá, a quien claramente le costaba trabajo ser feliz, pero se fue nutriendo al pasar de los años, las experiencias, la construcción propia del mundo, las decepciones y las alegrías. La lista dejó de ser una cachetada con guante blanco para un tercero, para convertirse en un duro golpe que es necesario soltar, cuando las cosas van mal.

Tenía mucho que no iba al teatro, quizás porque entre más vemos más nos volvemos celosos del tiempo, y nadie quiere perderlo viendo montajes que no merezcan la pena. Me gusta dedicar este espacio a recomendaciones y reportajes que le dejen algo a usted. En esta ocasión me da gusto decirle, que si bien es cierto que no todas las expresiones artísticas que se ofrecen esta ciudad son de los más altos estándares de calidad, esta sí existe y no está del todo ausente. El claro ejemplo es “Puras cosas maravillosas” que no debe dejar pasar.

Le recomiendo vaya acompañado. Y después de ver la obra, se vaya alguno de los restaurantes sobre la avenida Álvaro Obregón se pida lo que sea y una copa de vino. Y ya que esté sentado con su platillo y copa enfrente, ahora sí comente su experiencia de la obra y escuche la experiencia ajena, pues la concepción del mundo es única y personal, y sin duda la puesta en escena deja esa puerta abierta a la reflexión, pues en todos conviven características como la felicidad, la depresión, el control, el desastre, las ganas de vivir, los planteamientos hacia la muerte e incluso los deseos de morir. La diferencia radica en que tan vivos tenemos cada una de esas características, que tan fuertes son en unas y otras personas y hasta donde somos activos o pasivos para
alcanzar lo que queremos.
Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen