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  • Arte y Academia: Ana María Longgi

En el aula magna “Lic. Adolfo López Mateos” de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM Toluca), el rector Jorge Olvera García entregó el Doctorado Honoris Causa al pintor y escultor Leonardo Nierman, a quien calificó como un hombre sensible, dinámico y un maestro de la estética: “Porque es músico en esencia, pero también un virtuoso y polifacético creador que ha logrado alcanzar para sí mismo una multivisión holística de las dinámicas plásticas, expresadas desde siempre y con pasión a lo largo de toda la historia de las civilizaciones”, asentó con firmeza el presidente del H. Consejo Universitario, doctor Olvera García.

Y al portar el importante reconocimiento enmarcado, develado no solo para el artista sino para un auditorio pletórico de académicos, familiares y amigos; el Rector Jorge Olvera García, agregó, que “con el más sincero aprecio se le otorga al Maestro Nierman, el máximo galardón y el título más alto, que “la Casa Verde y Oro” entrega a persona alguna. Mientras que en breve discurso, el Doctor Honoris Causa, Leonardo Nierman, aseveró ante esa misma Aula Magna ocupada en su totalidad: Que se encontraba “en esos precisos segundos, viviendo los instantes más luminosos de mi vida. Y más aún, al descubrir la presencia de tanta gente amada y apreciada por mí. Así que por lo pronto lo único que quiero decirles es que siento un gran cariño por todos…y que Dios les dé buena salud y larga vida”, subrayó emocionado el artista.
EL RECTOR JORGE OLVERA GARCÍA

“Efectivamente -afirmó el rector Jorge Olvera García- hoy es un día luminoso para la Universidad Autónoma del Estado de México”, al investir con el Doctorado Honoris Causa al pintor y escultor mexicano, a quien indicó que la entrega del máximo galardón institucional “es apenas la síntesis de la admiración de los universitarios por sus creaciones, de la valoración y respeto que sentimos por todos sus logros y premios obtenidos en México y todo el mundo”.

Y sin preámbulos enfatizó: “Es un sincero agradecimiento por el asombro que nos despierta su arte; el júbilo que nos provoca su pintura; y el encanto que despierta su escultura. Puesto que, desde la Real Sociedad de Artes, en Londres, hasta los innumerables reconocimientos que le han sido entregados en Mónaco, Nueva York, Roma, Japón y México, entre muchos otros, resulta incuestionable, que muchos públicos, aparte del nuestro, se han rendido ante el colorido evocador de sus imágenes y el
carácter vibrante de su plástica”.

Mientras que por toda respuesta, aquellos espectadores concentrados en el Aula Magna “Lic. Adolfo López Mateos” del Edificio de Rectoría premiaron con aplausos el hecho de que Leonardo Nierman, -autor de tapices, pinturas, murales, esculturas y vitrales coleccionadas en museos de países como Australia, Colombia, Costa Rica, España, Israel, Italia, Japón, México, Mónaco, Panamá, Suecia, Tailandia y Estados Unidos- , señalara estar viviendo uno de los momentos más luminosos de su vida, y deseando al mismo tiempo, “salud y larga vida” a la comunidad de la Máxima Casa de Estudios mexiquense, resultando también especialmente disfrutable, ver al artista acompañado de las secretarias de Investigación, Estudios Avanzados y Difusión Cultural: Rosario Pérez Bernal, y María de Lourdes Morales Reynoso; recibiendo de manos de Jorge Olvera García, y dentro de una ceremonia ostensiblemente solemne, no solo la Toga, sino incluso la Muceta, el Birrete y la Venera, junto con el pergamino que lo acreditará para siempre como Doctor Honoris Causa por esta casa de estudios, que “enaltece su misión de continuar buscando el progreso del país que vio nacer a Octavio Paz, Jaime Sabines, Juan Rulfo y José Emilio Pacheco”, enfatizó el académico Olvera García.

Afirmando asimismo el rector que la entrega de este galardón, “Convierte automáticamente al gran artista mexicano en parte de la comunidad de la Autonomía mexiquense, con casi 200 años de historia y posicionada por su calidad educativa, como la novena mejor institución de educación superior del país y la 55 de América Latina, de acuerdo al Ranking QS… Así que concluyentemente y con profunda humildad, la comunidad de nuestra Alma Mater le concede el título de Doctor Honoris Causa con la plena convicción de la grandeza de su obra plástica y la certeza de que su trascendencia tiene que ser conocida por la juventud actual, la presente y aquella que no ha nacido”, enfatizó el distinguido representante universitario Olvera García.

EL PERGAMINO Y SU CONTENIDO

Con fecha miércoles 29 de febrero 2016, el importante pergamino entregado al Maestro Leonardo Nierman fue redactado en los siguientes términos: “La Universidad Autónoma del Estado de México. Por Acuerdo del Honorable Consejo Universitario y con fundamento en lo dispuesto en los artículos 32 y 33 del Estatuto Universitario, otorga el Reconocimiento Doctor Honoris Causa a Leonardo Nierman en virtud de su característico y excepcional sentido artístico, por interpretar la naturaleza y la búsqueda de la relación entre el arte abstracto y el Cosmos, que lo ha hecho benemérito de reconocimiento a nivel nacional e internacional. Toluca, México, 29 de febrero de 2016. Patria, Ciencia y Trabajo 2016, Año del 60 Aniversario de la Universidad Autónoma del Estado de México. Firman como Presidente del H. Consejo: el doctor en D. Jorge Olvera García, y como Secretario del H. Consejo Universitario: Doctor en D. Hiram Raúl Piña Li bien. Estados Unidos Mexicanos (El Sello Institucional Tradicional). Patria, Ciencia y Trabajo. Toluca México 29 de febrero de 2016.

Con las presencias de la fotógrafa y diseñadora artística Claudia Nierman, la Doctora Mónica Nierman; la pintora mexicana Eugenia Pérez del Toro; el arquitecto y artista de la caricatura Daniel Nierman; la asistente y políglota de la Casa-Estudio Nierman, Susana Palacios Tarango de Miranda, acompañada del ingeniero Pedro Miranda, Karina Miranda y varios familiares más, el artista museógrafo, diseñador y escenógrafo Rodolfo Rivera y su esposa Laura Coronado, Agustín Mejía, Maru González, Bertha Abraham, Jurgen, Michael Emmerson, Palmira de la Garza, July Glatt, Manuel Delera y Lourdes Delera, Ruth Cohen, entre otros numerosos asistentes, autoridades universitarias explicaron datos interesantísimos sobre la importante investidura conocida como “Doctor Honoris Causa”.

El mencionado galardón, comentaron, es un título honorífico que da una universidad a personas eminentes. Esta designación se otorga principalmente a personajes que han destacado en ciertos ámbitos profesionales y que no son necesariamente licenciados en una carrera. Históricamente, un doctor honoris causa recibe el mismo tratamiento y privilegios que aquellos que obtienen su doctorado académico de forma convencional, a menos que se especifique lo contrario.

Honoris causa, entonces, es una locución latina cuyo significado es “por causa de honor”, una cualidad que conduce al cumplimiento de sus deberes, respeto a sus semejantes, y asimismo es la buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones de servicio, las cuales trascienden a las familias, personas, instituciones y las acciones mismas que se reconocen. Es un alto honor para personas de testimonio social, reconocido e intachable. En la mayoría de los casos esta locución es antecedida por el término maestro o doctor. Así, en el haber de todo centro de enseñanza superior que se precie existe una selecta lista compuesta por científicos, investigadores, pensadores o artistas de prestigio distinguidos con el doctorado “honoris causa”, algo que constituye, probablemente, uno de los mejores escaparates de su potencial académico y de investigación.
CEREMONIAL

La concesión, en el ceremonioso ritual de investidura, de distintos objetos relacionados con la universidad clásica, encierra toda una exaltación de la docencia y la sabiduría. Como a un caballero de la enseñanza, al doctorado se le impone, de modo sucesivo: El birrete, deslumbrante aditamento de cabeza, representa algo similar al yelmo de Minerva, indicando que con éste el privilegiado está preparado para la lucha. El anillo: Significa la sabiduría, mediante la cual el dueño del mismo se compromete a conducirse siempre por la senda del aprendizaje, la nobleza, la justicia y la superación indefinida y constante. Los guantes: no solo son símbolo de pureza, sino incluso del honor y la valía de la que jamás, el portador, deberá desprenderse. El libro: Una sugerencia de que los libros deben ser abiertos como ventanas a la vida, para disfrutar mediante ellos, todas las profundas virtudes del conocimiento seguro, sensible, amoroso e inseparable. Y después de una invitación como la girada por la UAEM; esta reportera se despide feliz con:
Un beso…Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com