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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

El término aldea global busca describir las consecuencias socioculturales de la comunicación, inmediata y mundial de todo tipo de información, lo que posibilitan y estimulan los medios electrónicos de comunicación. Sugiere que, en especial, ver y oír permanentemente personas y hechos -como si se estuviera en el momento y lugar donde ocurren- revive las condiciones de vida de una pequeña aldea: percibimos como cotidianos hechos y personas que tal vez sean muy distantes en el espacio o incluso el tiempo, y olvidamos que esa información es parcial y fue elegida entre una infinidad de contenidos. El término fue acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan. El concepto aparece varias veces en sus libros “The Gutenberg Galaxy: The Making of Typographic Man” (1962) y “Understanding Media” (1964) y probablemente se haya popularizado a partir de estos. En 1968, McLuhan lo utilizó en el título de su libro “Guerra y paz en la Aldea Global”. McLuhan se refiere a la Aldea global como un cambio producido principalmente por la radio, el cine y la televisión, medios de comunicación audiovisual que difunden imágenes y sonidos de cualquier lugar y momento y ocupaban un espacio cada vez más importante en el hogar y la vida cotidiana, con una expansión muy significativa en la década anterior. También aportó lo suyo la difusión del teléfono, la fotografía, la reproducción y grabación de sonido, la prensa gráfica, el procesamiento digital… Se trata de un cambio trascendente, porque antes del siglo XX en que todos estos medios de carácter audiovisual comenzaron a difundirse, las comunicaciones eran dominadas por la palabra escrita. Acceder a la información escrita enfatiza que hay un autor de esa información que relata su versión, que pasó un tiempo y hay una distancia entre los hechos y la lectura, que las consecuencias de la información no serán inmediatas, y que requiere un esfuerzo consciente de la persona para convertirla en otras sensaciones. En el lado opuesto, amerita una participación detectarlo en la radio, la televisión o el cine. Las imágenes audiovisuales de los medios pueden pasar a formar parte de nuestra vida cotidiana casi con el mismo peso que las que percibimos directamente. Antes éramos habitantes de un mundo construido desde nuestro hogar y donde a lo sumo leíamos sobre tiempos y lugares lejanos. Ahora vivimos en una aldea donde nos cruzamos permanentemente con todos los lugares y todos los tiempos, que muchas veces predominan sobre las personas y lugares con los que convivimos. El ancho mundo se ha convertido para nosotros en una pequeña aldea global, y las características de los medios vuelven a emerger en la sociedad comportamientos tribales. McLuhan no parece opinar que estos cambios sean buenos o malos, sólo los diagnostica. Pasadas varias décadas el término aldea global se ha popularizado y se utiliza en diversas acepciones que pueden diferir de la que le hubiera dado McLuhan. Además han surgido muchos otros medios que han cambiado nuestra forma de relacionarnos, en especial Internet y la televisión satelital. Estos usos en general incluyen conceptos que hasta pueden ser contrapuestos: Red de dependencias mutuas, solidaridad, defensa de ideales compartidos, ej. ecología, desarrollo sustentable, democracia. Relativismo, falta de referencias universales, líderes y normas sociales emergentes. Protagonismo de los individuos, igualdad social. Un acontecimiento pequeño en determinada parte del mundo puede tener efectos a una escala global: efecto mariposa, teoría del caos. Vulgarización. El efecto mariposa es un concepto de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema dinámico caótico (más concretamente con dependencia sensitiva a las condiciones iniciales) cualquier pequeña discrepancia entre dos situaciones con una variación pequeña en los datos iniciales, acabará dando lugar a situaciones donde ambos sistemas evolucionan en ciertos aspectos de forma completamente diferente. Eso implica que si en un sistema se produce una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande a corto o mediano plazo. Su nombre proviene de las frases: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo” (proverbio chino).
o “el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tornado al otro lado del mundo”, así como también “El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo”. Esto debe interpretarse de la siguiente manera, imagínense dos mundos posibles casi idénticos, pero en el segundo hay una mariposa aleteando que en el primero no aparece siendo por lo demás los dos mundos idénticos. A largo plazo el mundo con la mariposa y el mundo sin la mariposa acabarán siendo muy diferentes, en particular en uno de ellos puede producirse un tsunami o un tifón que en el otro mundo no se produce. El término “efecto mariposa” por tanto fue acuñado a partir del resultado obtenido por el meteorólogo y matemático Edward Lorenz, relacionado con la sensibilidad a variaciones pequeñas en las condiciones iniciales, y los efectos sobre la predicción del clima atmosférico a largo plazo.