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Buenas noticias: los “binge-watching” no son adictos

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

 

Si eres de esas personas que pasan horas y horas ante una pantalla de televisión, ordenador, tableta o teléfono celular viendo capítulo tras capítulo de una serie de moda, entonces estás dentro de los que practican “binge-watching”, que en español quiere decir “maratones de series”, pero que algunos han calificado como“adicción a las
teleseries”.

Aunque hasta el momento no existe una base científica para denominar el gusto por las series como adicción, algunos expertos dicen que ver temporadas enteras y sin pausa, de la serie de moda, se puede convertir en una costumbre habitual u obsesiva que genere, incluso, sentimientos de culpabilidad o sensación de vacío al terminar.

Sí, esto es muy cierto. Querido lector, solo le pido que conteste esta pregunta: ¿qué siente cuando su serie favorita, esa que lo desveló todos los días, o por lo menos los fines de semana, hasta altas horas de la madrugada, se termina? Me refiero a esa serie con la que tuvo pensamientos contradictorios porque por un lado estaba ansioso por terminarla y ver el desenlace, pero por otro no quería que terminara.

La sensación de vacío, de la que hablan los expertos, con algunos títulos de moda, sí es cierta, porque “engancharse” a una serie es muy fácil, siempre y cuando esta sea de las buenas, de las que todo el mundo habla.

Pero continúo con esta mal llamada adicción. Algunas informaciones que circulan por la Red, principalmente en portales, foros y blogs de dudosa calidad, consideran que esta práctica maratónica está relacionada con algún problema de comportamiento o trastorno.

Ante esta falsa aseveración, el profesor Julio Bobes, investigador principal del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), en el grupo de la Universidad de Oviedo y vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) dice que ver de manera excesiva series de televisión no deja de ser un problema de abuso o mal uso, pero no una adicción. De manera tajante asegura que tanto la Organización Mundial de la Salud en su “Clasificación de los trastornos mentales y del comportamiento” (CIE-10), como la Asociación Americana de Psiquiatría en la última revisión del “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” (DSM-V), no consideran este comportamiento como trastorno ni tampoco lo aceptan como una adicción.

“No existe evidencia científica que permita sostener que determinados comportamientos llevados a cabo de manera abusiva por algunas personas -sean compras, sexo, trabajo, ejercicio físico o ver series de televisión- sean un trastorno adictivo”, asegura el profesor Julio Bobes.

Esto no quiere decir que no sean muchas las personas grandes consumidoras de series de televisión pero, que estas mismas personas, posiblemente pasados unos días, consumirían otras cosas. “El quid de la cuestión está en que éstas no pierden grados de libertad, como sucedería en una adicción, solo pierden tiempo”, apunta el doctor Bobes.

O sea que los “binge-watching”, solo tienen un comportamiento maratónico, no una adicción. Y a propósito, ¿ya vio Juego de Tronos, The Walking Dead, El Secreto de Adam u Orange Is the New Black? si no lo ha hecho, y no tiene nada mejor que hacer este fin de semana, le recomiendo cualquiera de estos títulos ¡Ah!, y si no desea ser parte del “binge-watching” tómese su tiempo y véalos poco a poco la verdad le garantizo que se va a “enganchar”.