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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Robert Stephenson Smith Baden-Powell, barón Baden-Powell de Gilwell, fue un actor, pintor, músico, militar, escultor y escritor británico. Fundador del movimiento Scout Mundial, participó en distintas campañas militares en África, en las cuales destacó y obtuvo gran popularidad entre la población británica, especialmente por su heroica dirección en la defensa de Mafeking. Tras regresar a su isla natal, las publicaciones de sus libros se multiplicaron y se convirtió, así, en un destacado autor en materia de educación y formación juvenil. Sus ideas, plasmadas en Escultismo para muchachos y otras obras, inspiraron a grupos de jóvenes británicos a formar patrullas, con lo que se inició de manera informal el escultismo. Tras su renuncia al ejército británico por consejo del Rey Eduardo VII, se dedicó plenamente a la formación del movimiento scout. Participó en actividades por todo el mundo, propagando y asentando las bases del escultismo moderno. Escribió una gran cantidad de libros adecuados a las necesidades del movimiento y a los diferentes niveles de participación de los scouts, permitiendo que estos, en todo el mundo, tuviesen la oportunidad de aprender mediante textos especializados para su edad. Tras obtener diversos premios y reconocimientos, se retiró con su esposa a Kenia, donde murió. Fue sepultado en Nyeri; su tumba tiene inscrito un mensaje de Baden-Powell para todos los scouts del mundo. “Intentad dejar este mundo mejor de como os lo encontrasteis” que resume uno de los fines a lograr en los jóvenes a través del escultismo. Robert Stephenson Smith Baden Powell nació el 22 de febrero de 1857 en Londres, Inglaterra. Su padre fue el reverendo Baden Powell, doctor en filosofía y profesor en Oxford; su madre fue Henrietta Grace Smyth, hija de un reconocido colonizador inglés. Tuvo cinco hermanos y una hermana. Del primero al nueve de agosto de 1907, se realizó el primer campamento scout, en la isla de Brownsea en la Bahía de Poole, Dorset. Escogió a 20 muchachos de entre 12 y 17 años, algunos eran hijos de militares británicos, organizándolos en cuatro patrullas denominadas “lobos”, “toros”, “chorlitos” y “cuervos”, entregándoles, como distintivo, una cinta azul, verde, amarilla y roja respectivamente. El itinerario general era levantarse temprano (al sonido del cuerno de Kudu, un trofeo de guerra de Baden-Powell tomado del jefe matabel Siginyamatsche), practicar ejercicio físico, cocinar la propia comida, recorrer la naturaleza para observar animales y pájaros, hacer grandes juegos, levantar rústicas construcciones, aprender nudos y amarres. Por las noches, todos compartían experiencias alrededor de una hoguera, donde Baden-Powell contaba una historia en la que alguna técnica del escultismo le había servido, al día siguiente ejercitaban la técnica explicada durante la fogata. Tal fue el éxito del adiestramiento de los muchachos, que el propio Baden-Powell fue capturado en el juego nocturno de acecho, lo cual demostraba que era posible superarle mediante técnicas scout. Una de las noches, el señor BanRaalte, dueño del sitio de campamento, y algunos de sus amigos fueron de visita a la isla, siendo “arrestados” por una patrulla de vigilancia rutinaria. Al finalizar este campamento, Baden-Powell confirmó que el movimiento scout era capaz de ofrecer a la juventud británica un campo de actividad formativa útil, incluyente e interesante. La creación del uniforme significó la fraternidad entre los jóvenes porque suprimía las barreras sociales y políticas. El lema fue “Siempre Listo” (en inglés fue “Be Prepared”, conteniendo las iniciales de Baden-Powell). El emblema mundial del movimiento scout tiene la flor de lis (que en los mapas antiguos servía para designar el norte), rodeada de un lazo amarrado por sus puntas en un nudo llano (representando la hermandad scout); sus tres pétalos recuerdan las tres virtudes (lealtad, abnegación y pureza), los tres principios scouts (deberes para con Dios, patria y humanidad) y las tres partes de la promesa scout.