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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

Hay cuatro polos norte en nuestro planeta: el geográfico, el magnético, el geomagnético y el de Alaska. El Polo Norte geográfico es el que está opuesto al Polo Sur en relación con el eje de rotación terrestre. Se encuentra en el Océano Ártico, un lugar completamente cubierto de hielo. El Polo Norte magnético es aquel donde el campo geomagnético de la Tierra es perpendicular a la superficie planetaria. Este punto es variable, en los últimos tiempos se ha movido desde Canadá hasta el Océano Ártico. Se trata del punto Norte de nuestras brújulas. En su momento, las brújulas fueron una de las herramientas más importantes de la historia, especialmente en la navegación y en los viajes de la antigüedad. A pesar de que en nuestros días no tenga la misma relevancia que para entonces, pues hoy contamos con complejos y exactos sistemas de GPS, la brújula era un instrumento primordial al momento de orientarse. De todas formas, aún hay quienes las utilizan de todas maneras por algo muy importante: no necesita energía eléctrica para decirnos dónde está el norte. Desde cualquier parte del mundo en la que uno se encuentre, una brújula siempre apuntará hacia el norte. Hoy voy a enseñarte cómo y por qué las brújulas apuntan al norte. Suele señalarse que la brújula fue inventada por los chinos cerca del siglo XI, no obstante, ciertos hallazgos podrían indicar algo diferente. Investigando la antigua civilización Olmeca, en Mesoamérica, se encontró un artefacto que funcionaba de forma muy similar a las brújulas chinas, ya para el año 1000 a.C., o incluso antes. Existe toda una controversia en relación a la invención de la brújula, especialmente en cuanto a los registros históricos y la mención de artefactos similares en la literatura oriental, así que mejor nos dedicamos simplemente a su constitución y funcionamiento. En un principio, las brújulas chinas y su uso estaba relacionado con lo mágico, lo espiritual y lo simbólico. Compuestas por piedras de imanes (rocas minerales de hierro y óxido), estaban pensadas más bien para una orientación metafórica, para mostrarle el camino espiritual a las personas. Años más tarde, las dinastías chinas y sus fuerzas militares, utilizaban instrumentos fabricados a partir de estas ideas para la navegación marítima, dándole un uso mucho más real y útil. Cerca del año 1300, en Europa aparecieron las primeras brújulas secas, que en el siglo XX fueron sustituidas por unas llenas líquido. Es un instrumento muy simple en sí, consiste en un pequeño y ligero imán balanceado sobre un eje que gira sin fricción. Este imán generalmente se denomina aguja y se ubica sobre un gráfico que contiene los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste). El extremo de la aguja, suele estar señalado de alguna forma, por ejemplo con un “N” o con un punto rojo, para indicar el norte. El Polo Norte geomagnético se calcula usando un patrón matemático basado en una línea imaginaria que intercepta el eje magnético de la Tierra. Tampoco es un punto fijo, recientemente se ha movido de Groenlandia a Canadá. El Polo Norte de Alaska es una ciudad pequeña con pocos habitantes que se encuentra cientos de kilómetros al sur de los otros tres polos norte. Los estudios geológicos realizados en los últimos tiempos revelan que en el Polo Norte geográfico se esconde el 20 por ciento del total de depósitos de petróleo y gas natural del planeta, así como otros recursos minerales. Estas zonas de gran valor económico pertenecen a los países cuyas costas colindan con el mar Ártico y hay disputas territoriales entre ellos, a saber, Rusia, Dinamarca, Noruega, Canadá y Estados Unidos. Los científicos creen que en el futuro el Polo Norte se irá cubriendo cada vez más de nubes. Ello, de acuerdo a investigaciones de la NASA, podría acelerar el deshiele de esa región del planeta, con consecuencias devastadoras para su rico ecosistema. Aunque nos parezca siempre que el Polo Norte es una región fría y vacía, carente de atractivos frente a la vida poblada y agitada de las restantes tierras del planeta, lo cierto es que se trata de una zona rica en recursos, poblada de organismos vivos y útil desde el punto de vista geográfico y ambiental, que guarda muchas cosas de las cuales sorprenderse.