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  • Recopilaciones: Carlos Durón García

En 1958 el padre de Bill Draper, el general William H. Draper Jr., se convirtió en el primer profesional capitalista de riesgo de la costa oeste de Estados Unidos cuando fundó Draper, Gaither y Anderson. “Bill comenzó durante un período en que el venture capital fue realmente una industria artesanal, donde los acuerdos se realizaban con un apretón de manos”, dice AdeoRessi, investigador de la industria de venture capital. Tim Draper lidera la tercera generación de capitalistas de riesgo en su familia con la formación del fondo Draper Fisher Jurvetson en 1985, convertido en sinónimo de capital de riesgo en fase inicial. Entre otros éxitos, Tim fue un inversor fundador en Parametric Technology, Hotmail, Digidesign, la revista Parenting, PLX Technology, Four-1-1 y varios más. Precisamente Tim es creador y fundador de uno de los aportes más interesantes de los Draper: la universidad que lleva su apellido. Draper University es un ecosistema para los innovadores, dice su sitio web. “Estamos ayudando a la gente a hacer las grandes cosas que son capaces de hacer. Espera a ser inspirado para hacer cosas que no creías que eran posibles. Para no tener miedo. Para construir una red de amigos, mentores y colegas que van a llevarte en tu camino”, agrega. A través de la universidad, Tim busca
aportar en la formación de los más brillantes jóvenes emprendedores de todo el mundo. Las sesiones se desarrollan durante siete semanas. En cada semana se centran en una faceta diferente, como la ideación, la comercialización sin presupuesto, el financiamiento y los asuntos legales. También se incluye una semana de entrenamiento de supervivencia. Al final del programa los estudiantes llegan a ideas de negocio desarrolladas que son expuestas a inversionistas. En los tres años que lleva la Draper University, asistieron 268 estudiantes y 185 de ellos hicieron funcionar empresas que en conjunto recaudaron 15.4 millones de dólares en financiamiento. Draper University cuenta con profesores invitados expertos y exitosos como Elon Musk, de Tesla; Tony Hsieh, director de Pay Pal; y Shazam Chris Barton, fundador de Zappos.com. Resulta interesante la forma cómo esta universidad evalúa a sus postulantes. En un formulario en línea les piden a los aspirantes que, además de su nombre y dirección de correo electrónico, respondan a las preguntas: ¿por qué estás aquí en la Tierra? y ¿cómo vas a cambiar el mundo? En el primer caso, el postulante puede presentar un vídeo, escribir un poema o pintar un cuadro. Y la segunda respuesta debe contener planes de negocio, ideas revolucionarias, etc. Consejos de los Draper 1. Tu brillante idea es probable que no sea solo tu brillante idea. Existe una buena posibilidad de que otras 50 personas hayan pensado una idea como la tuya, dice Tim Draper. Sin embargo, esto no significa que debas darte por vencido. “En lugar de ello pregúntate: si estamos en el camino correcto, si esta idea tiene algo atractivo, ¿qué puedo hacer para aprovechar el nuevo mercado que crea?”, dice. Y agrega: si puedes elevar la pregunta a un nivel aún mayor, tal vez llegues a algo que usarán ocho mil millones de personas. 2. Elige un cofundador no muy parecido a ti. Billy Draper advierte que aquellas startups donde los cofundadores quieren hacer el mismo trabajo están destinadas al conflicto. Los cofundadores deben tener cualidades diferentes pero complementarias. 3. No te dispares a los pies siendo paranoico al decir tus ideas en público. Puedes pensar que eres prudente al proteger tus secretos, pero si no compartes tu plan de negocios entero con un potencial inversor, ante éste solo parecerá que no tienes uno. “No andes con tanto cuidado, no hay razón para mantenerlo oculto”, dice Tim. 4. Pregunta por dinero. Parece obvio, pero un error que cometen los emprendedores todo el tiempo es no pedir el dinero directamente, dice Adán Draper.