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Arte y academia | Ana María Longi

  • Arte y Academia: Ana María Longgi

El concepto “paz”, en esta temporada navideña 2015 se está pronunciando cada vez con mayor preocupación , dentro de los foros académicos, artísticos, universitarios, educativos, literarios, sociológicos, legislativos y filosóficos que conforman la comunidad cultural de México. “La paz”, analizaron un grupo de representantes de esos espacios, constituye el más importante alimento posible, dentro de los equilibrios físicos, estructurales y dinámicos de toda nación libre y soberana.

Ya que “sin paz” , todo resulta inútil, vacío y extinguible, aseveraron los intelectuales, agregando que ésta solo podrá ser posible y efectiva, si logramos acogerla desde lo más profundo de nuestro corazón. ya que así y solo así, crecerá y será el enorme árbol de amor que todos anhelamos”, fue la proclama de nuestra citada comunidad universal.

Resulta innegable que la historia de los pensamientos universales basados en los anhelos de paz, han caminado sin descanso hasta alcanzar esta Navidad 2015. “No hay camino para la paz”, aludió Gandhi: “Porque la paz es el camino”. En tanto la Madre Teresa de Calcuta y Juan Pablo II coincidieron de que “La paz comienza siempre con una sonrisa”, empero, que esa misma paz exige cuatro condiciones esenciales: “Verdad, justicia, amor y libertad”.

Escritora Silvia Molinasoc-academia001

Así, dentro de la Comunidad Cultural de México, las frases espontáneas de varios representantes del Seminario de Cultura Mexicana, y de la Academia Mexicana de la Lengua, aportaron valiosos conceptos al tema de la paz. Los primeros emanaron de la actual Presidenta del SCM y distinguida ingresante de la AML: la licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, Narradora, ensayista y editora, Silvia Molina (Silvia Beatriz Pérez Celis), quien evocó -a propósito de los más recientes conflictos bélicos-, que su relación con Francia ha sido desde niña. “Fui al Colegio Francés y viví en París cuando era adolescente. Entonces todavía en los autobuses y en el metro había asientos que decían “Reservado para los mutilados de la guerra”. Se sentía el dolor de muchas maneras. Me acuerdo que entonces había un problema con Argelia y por ser morena me paraban con frecuencia para pedirme mi tarjeta de identidad.

“Era un ambiente preocupante. Ahora es terrible. Cuando viví en Bruselas fui como agregada cultural al Parlamento Europeo a unas reuniones y me impresionó que estaban planeando cómo iban a estudiar la historia de entonces hacia delante, tenían una perspectiva de veinte años. Decían hay que conocer lo “otro” para no tenerle miedo. Creo que la paz se basa en gran medida en el conocimiento del otro, en la tolerancia. Deseo la paz llegue pronto y que nos permita ver en el otro alguien como nosotros”.

– El jurista Sergio García Ramírez

soc-academia007Y al ser abordado, el prestigioso jurista mexicano y doctor en Derecho por la UNAM, Sergio García Ramírez, colaboró con Arte y Academia, al igual que la escritora Silvia Molina, con un punto de vista que comprendió dos aspectos que no separó: La entendida indignación que reclama justicia y el claro concepto de que es preciso reanudar el esfuerzo por la paz. De esta manera, el investigador titular de tiempo completo, en el Instituto de Investigaciones Jurídicas y doctor en Derecho, con mención Magna Cum Laude, otorgada por primera vez en 1971, en la División de Estudios Superiores, externó el siguiente comentario:

“Los tambores de guerra no han cesado. La barbarie cobró más víctimas en París, como antes en otras partes. Tal vez mañana habrá nuevos escenarios de una guerra despiadada. Comprendo y comparto el pesar y la indignación de las víctimas y de sus allegados. Estoy con ellos. El dolor de unos es el dolor de todos. Entiendo la reacción vehemente y la ira que cunde en el mundo entero. Por todo ello, ahora caminamos en el filo de la navaja. Corremos el riesgo de que la justa indignación produzca retrocesos en el largo camino de la civilización. Advierto, sin embargo, que solo el profundo entendimiento traerá consigo la paz que anhelamos. Ésta no florecerá en la sangre de otras víctimas. Es preciso, por supuesto, hacer justicia: enérgica, pronta, ejemplar. No hay duda. No puede haberla. Pero también es preciso reanudar la siembra de la paz”.

La astrónoma Julieta Fierro

Y al charlar con la distinguida astrónoma universitaria Julieta Fierro, expresó su opinión de una manera tan espontánea como interesante y conmovedora: “Me encantaría levantarme una mañana y leer en el periódico que hay paz en el mundo. Que habrá cesado tanto dolor innecesario; saber que las miserias humanas causadas por nosotros mismos nos habrán dado un respiro. Que ya no habrá viudas, personas violadas y mutiladas, niños huérfanos, hospitales, escuelas y casas destruidas a causa de las fuerzas sin control de las pasiones y malas decisiones humanas. Esto significaría que nos hemos civilizado, que hemos optado por la cultura y renunciado a la barbarie. Que hemos aprendido a comunicarnos, a aceptar las diferencias, a negociar, a escuchar, cambiar de opinión, ceder para obtener más.

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Significaría que se le ha dado un lugar preponderante a la cultura incluida la ciencia, que nos hemos tomado en serio el sistema educativo, que hemos aprendido que el bien de muchos en mejor para todos. Implicaría que hemos invertido en entender al cerebro humano y tenemos herramientas para controlar nuestros arrebatos y fanatismos. Que hemos aprendido a ser menos para que los bienes de la naturaleza sean suficientes y no acabemos con nuestro entorno. Implicaría que hemos sabido vivir de otra manera, favoreciendo el conocimiento. Que habremos invertido en ciencia básica a fin de aprender cómo controlar nuestros impulsos agresivos, que sabremos cómo crear círculos virtuosos de cooperación, que tendremos leyes justas, que se apliquen con certeza y oportunidad. Sabremos encontrar la paz interior, en la familia, la comunidad, la sociedad y entre las naciones. Será uno de los momentos más dichosos de la humanidad.

soc-academia005– El filósofo Mauricio Hardie Beuchot

Por su parte, Mauricio Hardie Beuchot Puente, doctor en Filosofía UIA; profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, tanto en la licenciatura como en el posgrado. Habiendo realizado -dentro de su vasto e impresionante currículum-, estudios de filosofía en la Universidad de Friburgo, Suiza, dijo a “Arte y Academia”: “Me preocupa mucho la escalada de violencia que se da a nivel mundial, sobre todo los sucesos recientes en Francia, pero no menos los de nuestro país y las guerras que aún subsisten. Tenemos que pugnar por la libertad y la justicia, que son las garantías de la paz. Igualmente, extender la democracia a todo el planeta”, subrayó finalmente el académico.

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma

Eduardo Matos Moctezuma, maestro en Arqueología y en Ciencias Antropológicas por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y la UNAM. Y que ha ocupado diversos cargos dentro del Instituto Nacional de Antropología e Historia: director de Monumentos Prehispánicos, director de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y presidente del Consejo de Arqueología. Ha realizado trabajos arqueológicos en Comacalco, Tepeapulco, Bonampak, Cholula, Coacalco, y Tlatelolco. Bajo su coordinación se realizaron sus proyectos Tula y recientemente el de Teotihuacan, donde dirigió importantes excavaciones en la Pirámide del Sol y, desde 1978 hasta el presente, dirige el Proyecto Templo Mayor y el propio Museo.

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Su opinión acerca de la “paz”, fue la siguiente. “La paz sería el estado ideal para el hombre. Con ella se evitarían muertes, tristezas, odios y sinrazones. Sin embargo, la historia nos muestra cómo el hombre, ser creador por excelencia, es decir, dador de vida por medio del arte, de la ciencia y de la tecnología, acude en muchas ocasiones a la guerra para buscar la paz. “Hay que pensar que hay muchas formas de paz: la paz interna, que nos remite al individuo como ente singular. La paz social que nos lleva como comunidad al bienestar cotidiano y hasta se habla de la paz de los sepulcros, como si a través de la muerte se pudiera alcanzar ese estado. La paz, pues, está tan lejos y tan cerca de nosotros que vivirla aunque sea por un instante compensaría en mucho el tránsito fugaz de nuestra existencia”… Eduardo Matos Moctezuma.

El pintor Leonardo Nierman

soc-academia002El célebre pintor, escultor, y exintérprete de violín, Leonardo Nierman, observó: “Yo nací en 1932. Han transcurrido más de 80 años, y siempre ha habido una guerra, en algún lugar. Guerras grandes, chicas, medianas, pero siempre conflictos bélicos siniestros. Creo que la guerra, es una forma de crimen. Y que es además la forma más clara, de detectar la lamentable falta de armonía en la raza humana.

“La armonía que nos conduciría a convivir sin lastimar. A vivir sin robar. A disfrutar sin competir. Es decir, que ese hombre que ha sido capaz de escribir montañas de libros, transmutado a los instrumentos sinfonías maravillosas, construido ciudades bellísimas: ¿Cómo es posible que ese mismo hombre, no haya encontrado la sabiduría sin envidias, sin demasiadas ambiciones, sin tantos odios, sin tanta competencia?…Es más. Los hombres han demostrado una tremenda creatividad en artes como la pintura, la poesía, sobre todo la música, y sin embargo no ha tenido la claridad de definir, de que en las guerras, nunca hay un vencedor. Todos salen perdiendo. Claro, hay algunos que se enriquecen fabricando armas y ataúdes. Entonces, cómo es posible que el hombre, que es capaz de escribir sinfonías, no se haya dado cuenta que las guerras son casi siempre pretextos para robar. Para despojar a los demás de lo que tienen. Aún cuando todo está disfrazado con mentiras heroicas. Luego entonces, sin paz nadie gana … Todos pierden”.

soc-academia003 El físico Dosal Luce

Finalmente, el Físico José Alejandro Dosal Luce, se auto cuestionó: “¿La paz, una utopía en un minúsculo planeta en la inmensidad del Universo? Para enseguida enfatizar: ¡La paz sí existe!, y quienes más la constatan son aquellos que han vivido la guerra y saben muy bien de que se trata. La humanidad, – aseveró el Doctor Dosal-, ha llegado a tal grado de desarrollo científico y tecnológico, que ha podido alcanzar un respetable dominio sobre la naturaleza, dominio que por cierto, jamás será total porque la naturaleza es indomable (Teoría del Caos). Y recordando a Giordano Bruno, el especialista asentó: “El Universo es un Gran Animal”, porque hay miles de millones de sistemas solares y todos inclusive pueden albergar vida”. Y, remembrando a la Guerra de las Galaxias, Dosal Luce, consideró que también habrían guerras seguramente por algunos planetas codiciables, aunque si dichas civilizaciones consideraran que la Divinidad es en sí misma el Universo todo, entonces se aplicaría la misma filosofía de respeto universal en donde “La Raza Cósmica” de Vasconcelos adquiriría dimensiones estratosféricas y éste sería un Universo Armonioso y Feliz en su totalidad”.

Un beso… Y hasta la próxima charla

anamarialongi@gmail.com

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