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A 20 años de los acuerdos de San Andrés / Mireille Roccatti

  • Mireille Roccatti

«initium sapientiae, cognitio sui ipsius»

La madrugada del primero de enero del lejano 1994, el país se cimbró por la irrupción de un grupo guerrillero que se apoderó de San Cristóbal de las Casas y otras poblaciones adyacentes, declarando la guerra al Estado mexicano.

Las primeras horas y días, enfrentó a dos sectores del Gobierno, los duros, que incitaban a destruirlos a “sangre y fuego” y otro que preconizaba la conciliación, el diálogo y lograr la paz con los insurrectos.

Tras la primera respuesta militar, venció la opción de la paz negociada. Así, se inició, lo que se denominó el diálogo de Catedral, gracias a la intervención de los fallecidos Manuel Camacho Solís y el Obispo Samuel Ruiz.

En principio, habrá que aclarar que estos olvidados, desconocidos y malinterpretados acuerdos, pocos los conocen y muchísimos hablan de ellos, aunque ignoren su contenido. Los Acuerdos de San Andrés, denominados así, por haber sido acordados en San Andrés Larrainzar, Chiapas, localidad cercana a San Cristóbal de las Casas, donde inicio mi narración.

La efervescencia política de la sucesión presidencial de ese año, aunado a otros factores como el rechazo a nuevos negociadores en sustitución de Camacho, pospuso la negociación de la paz, hasta el nuevo régimen zedillista.

El proceso fue arduo y complicado, para esta brevísima recordación, el 16 de febrero, de los 20 años de lo que se conoce como los Acuerdos de San Andrés, traeré a la memoria del lector algunos antecedentes.

Para asegurar a los zapatistas la seriedad de la negociación y otorgar certeza, el Ejecutivo Federal, envió al Congreso de la Unión un proyecto de Ley para el Diálogo, la Conciliación y la Paz Digna en Chiapas, que fue aprobada el 10 de marzo de 1995.

Con base en esa ley, se emitió por las partes, la Declaración conjunta de San Miguel, acordada el 9 de abril de 1995, que establece los  principios y el diseño general  de la negociación.

Posteriormente, el 15 de mayo se consensan las medidas mínimas de seguridad para los encuentros entre el EZLN y el Gobierno Federal.  Luego, el 11 de septiembre de ese mismo año, de 1995, las partes acordaron una Agenda, formato, protocolo y bases para el diálogo y la negociación de un Acuerdo de Concordia y Pacificación con justicia y dignidad entre el Gobierno Federal y EZLN.

La agenda general que se acordó. Incluyó como temas: Derechos y cultura indígena; Bienestar y desarrollo; Democracia y justicia y, finalmente,  Derechos de la Mujer en Chiapas.

El Diálogo y la Negociación en sí, en las mesas, solamente se desarrolló el tema

Derechos y Cultura IndígenaD, de la Agenda General. Lo que se acordó, es lo que se conoce como Acuerdos de San Andrés, que es como se conocen los Acuerdos Resolutivos de la Mesa I, signados el 16 de febrero de 1996 y que constan de cuatro documentos.

La mesa II, sobre el tema “Democracia y Justicia”, se inició, pero quedó inconclusa sin llegar a acuerdos, porque la delegación zapatista, aduciendo diversas razones abandonó la mesa de negociación y el diálogo no ha vuelto a reiniciarse.
«El comienzo de la sabiduría es el

conocimiento de uno mismo»