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A qué costo las alianzas | Numerados | Camilo Kawage Vera

  • Camilo Kawage

1.Los clásicos batallan para descifrar la entraña de las alianzas contranatura en que el señor Basave pone su renuncia como advertencia si el consejo del PRD no acepta unirse con el PAN en las candidaturas a gobiernos locales que se votarán en 2016. El académico que contrató por outsourcing el todavía principal partido de izquierda quiere ganar elecciones a como dé lugar, y eso de la ética, la ideología; los principios básicos, los no pocos mártires, apasionados agitadores, guerrilleros antiguos y modernos, que han ofrendado su vida y su empeño por crear una legítima izquierda más o menos unificada en México, que todos sabemos es indispensable para la operancia de la democracia, le viene bien guango.

2.- La cuestión radica en que, al atraer junto con su consejo la aceptación –o el no rechazo- a la alianza con el PAN, lo que logrará es disuadir a los votantes que comulgan con los principios arriba expuestos, y con los ideales de una cierta idea de la filiación política. Y el caso se aplica por igual al partido de la derecha; no se ve a los panistas tradicionales –si es que aún existen, después de los atropellos perpetrados contra ellos por sus liderazgos recientes– votando por postulantes de una izquierda doctrinariamente desdibujada, que tras coquetear inútilmente con el caudillo cada vez más radical, se impone sobre las tribus que la integran para declinar el principio por dos cuscurros.

3.- Tal vez al PRD le sirva la imposición de su líder para no perder el registro y no sucumbir a los pies del duce; tal vez logre colar algún candidato de su cantera, y tal vez el partido subsista. Pero no queda claro con qué liderazgos, porque de los que tiene actualmente, Barbosa, Zambrano, Ortega, Belaunzarán y otros nombres respetables, se perciben escépticos, y no menos han de estarlo las bases militantes y simpatizantes del pataleante organismo político, que México necesita y que todos quisiéramos pasara sin ralladuras.

4.- Pero se aprecia que al señor Basave, más que darle doce electrochoques al PRD para salvar su existencia, lo que verdaderamente le motiva en la intención de las alianzas con el PAN, no es la amenaza real del caudillo, o la muerte súbita, sino que no gane el PRI. Ahí le ha faltado aquilatar el costo en credibilidad, en consistencia, que implicará la pérdida de votantes que militan y simpatizan con la corriente civilizada y razonable de una izquierda coherente que ha pretendido enarbolar el partido de Cárdenas. En sus alturas académicas, quién sabe si se detuvo a pensar que, más que salvar su propio nombre, acabe de apagar el ánimo de sus afiliados.

5.- Tampoco se desprende de las decisiones en la dirigencia del partido en cuestión, que tengan mucha noción que se trata de una entidad de interés público, que por esa razón recibe recursos del erario, entre muchas otras prerrogativas que cuestan dinero de los contribuyentes, y que como tal debe justificar y devengar con su actividad política, entiéndase sus triunfos electorales, que es la medida de esos privilegios de que gozan los partidos. Que para el caso muy pocos tengan esa conciencia, no salva al PRD de un desvío tal vez no de recursos, pero sin duda de sus propósitos y de sus objetivos. Aquí tampoco contribuye la fusión con el PAN, qué decir de la ideología.

6.- APARTE. Si siguen cerrando las esquinas de la Ciudad de México, no podrán pasar ni los transeúntes, para no hablar del transporte público, con todo y autonomía política. Quedaremos congelados en cámara y no podrán cobrar ni el parquímetro.

camilo@kawage.com

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