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Acertado, el rescate de Pemex / Mundo Económico / Enrique Vera Estrada

  • Enrique Vera

Como ya se sabe, el Banco de México reportó un remanente por 239 mil millones de pesos, que fueron utilizados en su mayor parte para sanear las finanzas de la Empresa Productiva del Estado denominada Pemex.

Pemex es una empresa totalmente ineficiente y que continuamente opera con pérdidas. En estos momentos, la caída o desplome de los precios del crudo, aunado al grave hecho de que gran parte de sus utilidades deben de ser transferidas a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, explican la lamentable situación financiera de dicha empresa, que es la más importante de México. De esta forma, se puede hablar de un “rescate petrolero” con los excedentes reportados de Banxico. Es un hecho que esto nos recuerda al rescate bancario de hace 20 años. La diferencia entre los dos rescates, es que en el primero (el de Pemex) no fue a base de impuestos o de carga al erario federal. No. Fueron utilizados remanentes de nuestro banco central, que fue producto de la revaluación de sus activos por el encarecimiento del dólar. En el caso del rescate bancario sí se utilizó el dinero de todos nuestros impuestos. Fue una fuerte carga al erario público.

Pero bueno, volviendo a nuestro trema, es un hecho que Pemex adeuda cerca de cinco mil millones de pesos a proveedores privados en un universo de más de 900 empresas. De la misma forma, es un hecho que se le deben a miles de trabajadores sus pensiones, para lo cual no se tiene dinero. De ahí la importancia de inyectarle recursos a Pemex para evitar una situación más grave.

En este contexto, resalta la fuerte importancia (y necesidad) de la Reforma Energética. Es un hecho que si Pemex fuera una empresa privada, no hubiera pasado por la crisis actual. Sería más eficiente; habría más inversión; el costo de la extracción de petróleo sería menor a los actuales, 13 dólares que cuesta a la empresa extraerlo; de la misma forma, es un hecho que no se tendría no rezago tecnológico en el gigante petrolero; y finamente se reportarían utilidades mucho más elevadas. Pero el problema es que la empresa es casi en su totalidad estatal, razón por la cual no es tan eficiente y no opera con el superávit necesario para cubrir todos sus costos de operación. Y en este punto, quiero dejar claro que soy partidario de que el petróleo sea de todos los mexicanos. De eso no hay duda. Pero las empresas del Gobierno no tienen la inyección de recursos, así como tampoco cuentan con ese apoyo técnico con esa competencia que las obligue a ser más eficientes. Por tal razón, yo creo que a la Empresa Productiva del Estado se le debe de permitir fusionar activos y asociarse con otras petroleras. De la misma forma, es un hecho que debe de abrirse a la competencia y a la inversión privada y pública. ¿Cuál sería el resultado de todo esto? Gasolina y combustible cada vez más baratos y de mayor calidad. De hecho el espíritu de la Reforma Energética es que nuestro país pueda explotar y sacar beneficio de nuestros recursos energéticos. Y mientras Pemex siga siendo estatal en su mayoría, y mientras haya un “derrame” de recursos por concepto de utilidades hacia la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la empresa no podrá prosperar. Ante la actual caída en los precios el petróleo, es evidente que Pemex debe de retener sus magras utilidades, pues de lo contrario volverá a mostrar la misma descapitalización que hasta ahora ha mostrado.

Por otra parte, digo que la Reforma Energética es vital porque en muchas empresas de nuestro país, los costos de producción son muy elevados, a pesar de contar con una mano de obra sumamente barata, pues los costos de la electricidad y de los combustibles que se utilizan son muy elevados. De ahí la importancia de abrir a la competencia y de asociarse con otras petroleras para tener tecnología y para bajar costos en Pemex.

De la misma forma, es un hecho que las pensiones de tal empresa son una “bomba de tiempo”. No se cuenta con el dinero – tal y como se dijo – y la existencia de miles de trabajadores que exigían sus pagos, obligan a la empresa a recibir ayuda financiera. Por tal razón, yo creo que Pemex se debe de deslindar del Gobierno y actuar como una empresa verdaderamente autónoma. De la misma forma es importante que siga teniendo acceso a los mercados internacionales de capital, y de la misma forma es importante que cuente, como cualquier empresa privada, de un cuerpo de accionistas, ante los cuales deben de rendir buenas cuentas, pues los accionistas reclamarán dividendos importantes por toda sus inversión.

Por su parte, podemos decir que Pemex redujo su nota de calificación crediticia por parte e Moody´s, la cual prácticamente puso a un nivel de “basura” a las notas o bonos emitidos por la empresa mexicana. Por tal razón era un hecho de que no se recibirían recursos privados para el rescate de la petrolera mexicana. ¿Quién invertiría en una empresa tan endeudada y con tantos pasivos con proveedores y con las pensiones de su personal?

Por último, y como prueba de la necesidad de la Reforma Energética, es importante mencionar que la balanza petrolera de nuestro país es deficitaria. Las importaciones de gasolinas, de combustibles y de materias primas que son esenciales para la explotación de nuestros recursos energéticos, rebasan los ingresos por la exportación de petróleo.
enriquevera2004@yahoo.com.mx