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Acontecer Político

  • José Luis Camacho

A 100 años del debate en el Congreso Constituyente que crearía el artículo 123 constitucional.

* ¿Qué busca el general Cienfuegos?

  • José Luis Camacho Vargas

Las Fuerzas Armadas de México son un actor fundamental en la vida pública del país. Su voz, siempre prudente y sopesada, no pasa desapercibida. Cada uno de sus elementos es la encarnación de los más altos intereses nacionales. Su existencia, que se encuentra intrínsecamente relacionada con la Constitución Política, ha dado seguridad, fortaleza y cimientos fuertes a la Nación, pues el Ejército es el más leal de los leales y el más institucional de los institucionales.

Su participación, desde hace 10 años, en la lucha contra la delincuencia organizada y desorganizada ha traído consigo no un desgaste, sino una desviación de su naturaleza, que es la de preservar la seguridad nacional, asemejando más su labor diaria a la de un cuerpo policiaco. Y ello no responde a la naturaleza de nuestro Ejército y de nuestra Marina-Armada.

El cumplimiento irrestricto de la instrucción presidencial, con base en la fracción sexta del artículo 89 constitucional, ha sido el pretexto para que los cuerpos de seguridad pública locales y municipales sigan sin atender plenamente las deficiencias que han mostrado para hacer frente a los retos de seguridad pública, haciendo parecer que la obligación es del Ejército y Marina.

Por tal razón, el general secretario Salvador Cienfuegos Cepeda ha dicho que los militares no pueden seguir cumpliendo con esa función sin una norma específica que regule su actuar, pero sobre todo que señale el tiempo por el que deben seguir cumpliendo incluso con funciones de control de tránsito.

En ello ha insistido el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desde hace varios meses, al señalar que las condiciones que enfrentan los militares en las calles y caminos del país distan mucho de ser un día de campo, pues se trata de personas que portan armas de guerra y que no respetan código alguno. Pero los militares sí enfrentan limitantes y muchas veces quedan indefensos no solo frente a la delincuencia, sino también ante quienes los acusan de violar derechos humanos.

Pareciera que los militares mexicanos son los obligados de brindar seguridad pública al pueblo mexicano, y no es así. De ahí que el Gral. Cienfuegos realice declaraciones muy precisas y específicas, recordando que lo realizado por el Ejército desde hace diez años es supletorio a lo que debe hacer la policía.

No es una declaración menor, mucho menos viniendo del Comandante de cuatro estrellas.

Por ello, en el Congreso mexicano la han tomado con atingencia y seriedad. El diputado César Camacho, coordinador del PRI en San Lázaro, presentó el 27 de octubre pasado la iniciativa que crea la Ley de Seguridad Interior, definiendo las acciones en la materia como aquellas que realizan las autoridades federales, incluyendo a las Fuerzas Armadas, en coordinación con otras autoridades orientadas a la normalización del orden interno institucional en un área o zona geográfica del país, con la emisión de la Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior.

Para tal fin, el doctor César Camacho contempla dos tipos de operaciones que podrían realizar las Fuerzas Armadas. La primera de ellas es para restaurar el orden y la segunda para auxiliar a la población civil en caso de necesidades públicas y desastres que constituyan una afectación a la Seguridad Interior.

Se trata de una iniciativa que reglamentaría la insuficiencia legal a la que hoy se enfrenta nuestro Ejército y que le permitiría contar con una hoja de ruta clara y certera, la cual el día de hoy las propias Fuerzas Armadas han tenido que cubrir con reglamentos y directivas que no tienen el mismo carácter que una norma general.

En la citada iniciativa se diseña un procedimiento específico para emitir la Declaratoria de Protección a la Seguridad Interior, siendo éste que el Presidente de la República en ejercicio de sus facultades constitucionales o a petición de las legislaturas de las entidades federativas, o por su Ejecutivo, cuando éstas no se encuentren reunidas, ordenara por conducto de la Secretaría de Gobernación, la implementación gradual de Acciones de Seguridad Interior, cuando se presente alguno de los supuestos que esta iniciativa contempla en su artículo 7, como lo son actos violentos tendientes a quebrantar la continuidad de las instituciones, el desarrollo nacional, la integridad de la federación, el estado de derecho y la gobernabilidad democrática en todo el territorio nacional o en alguna de sus partes integrantes.

Asimismo, sería la presencia de fenómenos de origen natural o antropogénico y cualquier otro acto o hecho que ponga en peligro la estabilidad, seguridad o paz públicas.

Se trata de una iniciativa seria, bien diseñada y pensada.

Es deseable que en el Poder Legislativo Federal se logren los acuerdos y consensos necesarios para responder de la misma forma en que nuestras Fuerzas Armadas le han respondido al pueblo mexicano.

camachovargas@prodigy.net.mx

@jlcamachov