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Acontecer político

  • José Luis Camacho

¿Qué hacen realmente los diputados federales?

En el 157 aniversario del natalicio de don Venustiano Carranza

 

En este día de reflexión y tranquilidad, es buen momento para analizar la importancia que tiene la Cámara de Diputados en el sano y eficaz desarrollo de la democracia mexicana, así como en la vida diaria de 123 millones de habitantes.

También conocida como Cámara baja, se trata de una de las dos depositarias del Poder Legislativo Federal, el cual representa en su máxima expresión a la soberanía nacional, es decir, a la población, así como a las partes integrantes del pacto federal que hacen posible la existencia del Estado mexicano, como lo son las 32 entidades federativas representadas a través de los senadores de la República.

Los quinientos integrantes de la Cámara de Diputados son mujeres y hombres con un auténtico liderazgo nacional y en sus respectivas comunidades, pues se trata de políticos profesionales que han hecho del servicio público su razón de vida.

Bien es sabido que ganar una campaña electoral no es labor sencilla, menos aún en la actualidad en la que un candidato se enfrenta a múltiples limitantes y retos sociales y de seguridad, lo cual brinda a la ciudadanía garantías de que las y los ocupantes del Palacio Legislativo de San Lázaro son personas que han pasado victoriosos por el rasero popular.

Es decir, son nuestros auténticos y legítimos representantes populares.

Pero llegar a las cámaras legislativas no es lo más difícil, sino que a diferencia del Poder Ejecutivo, que es unipersonal, el Poder Legislativo Federal recae en 628 liderazgos, lo cual vuelve necesario dialogar, convencer, consensuar y negociar acuerdos con quienes sea necesario para sacar adelante las ofertas de campaña y actualizar el marco jurídico mexicano.

No depende de una mujer o de un hombre la concreción de una reforma, sino de un cuerpo colegiado plural y diverso. De ahí la pertinencia de contar con liderazgos parlamentarios sólidos, como lo ha sido el del Diputado César Camacho al frente del PRI, quien a lo largo de la LXIII Legislatura ha demostrado que el trabajo legislativo consensuado es la mejor herramienta para rendir buenos resultados y acuerdos de largo aliento.

En la coordinación del grupo parlamentario del PRI en San Lázaro ha existido la sensibilidad, capacidad y disposición para acordar en todos los temas que preocupan a la sociedad.

Desde hace 20 años, el Poder Legislativo ha experimentado numerosas transformaciones no sólo en su integración, sino también en su organización y funcionamiento.

Mientras hace dos décadas eran presentadas 150 iniciativas por año legislativo, tan sólo en el periodo que acaba de concluir, de septiembre a diciembre de 2016, los diputados federales propusieron 938 iniciativas de reforma y nuevas leyes, así como 745 proposiciones con punto de acuerdo, ambos instrumentos imprescindibles de la labor parlamentaria.

Lo anterior es resultado de un mayor ímpetu por responder a las necesidades sociales y crear los instrumentos legales suficientes para hacer posible la observancia de derechos y obligaciones.

Asimismo, las labores de gestión que realizan los congresistas no son de forma alguna menores, pues se trata de los portavoces de quienes habitan en la costa, montaña, sierra y llanura para ampliar los alcances de un programa social, impulsar una obra pública, reparar infraestructura o mejorar los servicios de salud.

No se trata de una labor que conozca de horarios ni de días festivos, pues en la plaza, mercado, parque o calle en la que se encuentra un diputado federal, hay ciudadanos ávidos por compartirle sus necesidades y encontrar un ofrecimiento de ayuda.

He ahí gran parte de la labor social que realiza un diputado federal y que, lamentablemente, pocas veces es vista o reconocida.

Es evidente que no resulta fácil ser representante popular en momentos en que pareciera que los problemas nos rebasan y la confianza en las instituciones pública mengua. Pero ello no ha sido un obstáculo para trabajar y rendir resultados a la Nación.

A diferencia de lo que sucedía hace algunos años, este 25 de diciembre México cuenta con un paquete económico vigoroso para hacer frente a los retos del año entrante. Atrás quedaron las sesiones maratónicas que llegaban al 1 de enero y la Cámara de Diputados no lograba aprobar el presupuesto de egresos, lo cual se convertía en un elemento de desconfianza e incertidumbre para el país. Pero 2017 será diferente gracias al trabajo que los diputados federales realizaron en tiempo, dotando al país de un presupuesto de egresos consensuado y suficiente para responder a los requerimientos nacionales.

El trabajo legislativo ha sido importante por su volumen, pero sobre todo por su trascendencia para el país. En momentos en que los espacios noticiosos están copados por noticias sesgadas sobre los diputados, es necesario ampliar la visión y conocer a cabalidad el trabajo integral que se realiza en la Cámara de Diputados por cambiar la realidad del país.
camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov