imagotipo

Acontecer político

  • José Luis Camacho

Al Dr. Jorge Mario Lescieur Talavera,

jurista ejemplar y entrañable amigo.

Hoy, poco más de 37 millones de ciudadanos mexicanos estamos convocados a las urnas para emitir nuestro sufragio. Se trata de mil 819 cargos de elección popular los que están en juego, la mayoría de ellos de pronóstico reservado debido a la cerrada competencia, siendo lo único cierto que serán unos comicios apegados a la ley, imparciales y en paz, tal y como lo ha expresado el responsable de preservar la gobernabilidad del país y jefe del gabinete presidencial, Miguel Ángel Osorio Chong.

Con la claridad que lo ha caracterizado desde el primero de diciembre de 2012, el secretario de Gobernación ha centrado la atención en privilegiar los intereses del país por sobre los partidistas y/o personales, aunque ello le signifique convertirse en el blanco de ataques irracionales y desmedidos.

Hacía años que la Federación Mexicana no tenía un titular de Gobernación dispuesto a asumir los costos de velar por el bien de la República y levantar la voz ante la mezquindad e irresponsabilidad de algunos actores sociales.

Ello tal vez se deba a que no se trata de un hombre improvisado, ocurrente ni oportunista, sino de un político forjado a lo largo de años de trabajo en distintas responsabilidades y problemáticas. Recordemos que antes de ser secretario de Estado, Osorio Chong ya había sido diputado federal y gobernador del Estado de Hidalgo, donde también fue titular de las Secretarías de Gobierno, de Desarrollo Social y de Desarrollo Regional.

Es cierto que con cada elección los retos y las problemáticas a regular aumentan, pero también lo es que la democracia mexicana requiere de demócratas para funcionar, es decir, de ciudadanos formados bajo los valores cívicos del respeto, la tolerancia y el acatamiento a la ley.

De ahí que como sociedad y como demócratas tengamos un papel protagónico que jugar en el sistema político mexicano. Nuestra participación, nuestras expresiones y nuestro proceder pueden marcar el rumbo del debate público y contribuir o no a que los diversos problemas sociales, económicos, políticos y culturales se resuelvan.

En ese sentido, queda claro que ni el silencio ni la inacción forman parte del plan de trabajo que desarrolla la Secretaría de Gobernación, sino que en su lugar hay responsabilidad, coherencia y valor para enfrentar la adversidad por muy dura que llegue a ser, en aras de demostrar que el Gobierno de la República permanece cercano a las necesidades de los mexicanos y atento a sus exigencias.

Jesús Reyes Heroles, un destacado político mexicano, decía con sabia razón que la Secretaría de Gobernación debía ser una dependencia que estuviera en todas las soluciones y acuerdos políticos.

El autor de “El liberalismo social mexicano” añadía que un secretario de Gobernación debía resolver todos los conflictos políticos que se presentaran, echando mano de todo tipo de negociaciones para el Gobierno que representa, evitando a toda costa entrar en polémicas públicas y mucho menos meter en problemas a su jefe.

No hay duda, la actual Secretaría de Gobernación se encuentra desplegada en todas y cada una de las problemáticas nacionales, ya sea en el diálogo con organizaciones religiosas, interlocución política con los diversos actores, legalización del uso de la marihuana, lucha inteligente contra la delincuencia o la vida electoral del país, en todas ellas la voz de Osorio Chong constituye un llamado a velar por el bien de México y sus habitantes.

Por ello, hoy salgamos a votar en paz y con plena confianza de que nuestra decisión será atendida.

camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov