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Acordanza

  • Acordanza: Tere Ponce De León

  • El Congreso Internacional de las Women Leaders International
  • La Complementariedad Humana como base de la Paz

Hoy estaré en el Castillo de Chapultepec participando ante 60 mujeres líderes de todo del mundo en un Panel sobre La Complementariedad Humana como base de la Paz, en el marco del Congreso Internacional de las Women Leaders Internacional, cuya inauguración por el doctor Narro, secretario de Salud, se efectuará a las 9 horas… Por mi parte quisiera compartirles mis reflexiones sobre este importante tema… Indira Gandhi en 1974 en un discurso sobre “La educación de las mujeres”, pronunció esta frase que engloba lo que aquí voy a exponerles: el principio de Complementariedad Humana como base de la paz. Indira exclamó “¡Qué equilibrio tan hermoso tiene el mundo. Todo encaja y se complementa. Todo incluso lo más pequeño y lo más sucio, tiene un propósito”… Y el Dalai Lama, Tenzyn Gyatso, cuando recibió el Premio Nobel de la Paz, en 1989, dijo al iniciar su alocución en Suecia: “Cuando me encuentro con gente de diferentes partes del mundo, siempre recuerdo que todos somos básicamente iguales: todos somos seres humanos. Posiblemente vistamos ropas diferentes, nuestra piel sea de color diferente o hablemos distintos idiomas. Pero eso es superficial: en lo básico somos seres humanos semejantes y esto es lo que nos vincula los unos a los otros. Además es lo que hace posible que nos entendamos y que desarrollemos amistad e intimidad… Como miembros de la familia humana, todos compartimos este pequeño planeta, por lo que tenemos que aprender a vivir en armonía y paz entre nosotros y con la naturaleza”… Estas dos visiones del mundo me ayudaron a comprender lo que significa la Complementariedad Humana… Haré un poco de historia del término Complementariedad… El Principio de Complementariedad como actualmente se le conoce, parte de 1927, de la física cuántica, cuando los físicos nucleares observaron que los electrones se comportaban como partículas al mismo tiempo que como onda, extraño fenómeno que el físico danés Niels Bohr estudió explicando que: “Las pruebas obtenidas bajo distintas condiciones experimentales no pueden comprenderse dentro de un solo marco, sino que deben considerarse como complementarias en el sentido de que solo la totalidad de los fenómenos agota la posible información acerca de los objetos”. Por ejemplo: desde la Tierra un día completo, es decir, 24 horas, se ve como dos cosas distintas y opuestas; luz y oscuridad, y cuando está presente la una no vemos la otra. Pero si por un momento pudiéramos observarla desde el espacio exterior, podríamos ver las dos cosas simultáneamente, tal como es en realidad, una sola cosa con dos aspectos distintos y en movimiento continuo. Dos contrarios que se complementan para crear un solo objeto, o sea, un día. A esto es lo que Niels Bohr llamó “el principio de la complementariedad”… Años después cuando viajó a China, el sabio danés vio el yin-yang, símbolo milenario de los contrarios en equilibrio dinámico que se complementan y quedó tan impresionado, que cuando fue nombrado caballero con la orden del Elefante en su país, lo incluyó en su escudo de armas con la leyenda: “Contraria sunt complementa”. (Los opuestos son complementarios)… Bohr pensó que su idea de la complementariedad podría explicar otras muchas cosas importantes fuera de la física cuántica, y trabajó en estas ideas a lo largo de su vida. Consideró su utilidad en aplicaciones tales como la Biología, la Psicología y la Filosofía, la Teoría del Conocimiento… Los psicólogos sociales emplearon el concepto de Bohr para hablar de la “funcionalidad de las partes en una relación recíproca”. Ellos afirman que el principio de complementariedad está íntimamente relacionado con la cooperación, y alude al hecho de que los diversos roles o funciones “deben ser complementarios entre sí para que los miembros puedan cooperar en la realización de una misma tarea”… De aquí que: la “Complementariedad humana”, sea un término que implica el reconocimiento de las diferencias del otro… Por ejemplo, si hablamos de hombre / mujer, ambos sexos, con sus diferencias, forman la unidad que llamamos “Humanidad;” si nos referimos a la familia, cada uno de sus miembros: adultos, adolescentes y/o niños son diferentes, pero forman una unidad muy importante, pues la familia es la base de toda sociedad… En psicología de la familia, la complementariedad humana atañe al rol o función intercambiable de cooperación familiar que reconoce las necesidades de sus miembros. Es poder hacer equipo para su desarrollo, ponerse de acuerdo dentro de una elección de valores. En la visión de la complementariedad humana, es complementario el principio masculino y el femenino porque uno tiene lo que al otro le falta… En la perspectiva sociológica, sabemos que los seres humanos somos seres sociales. Aprendemos el comportamiento social en la familia, donde se educa y se inculcan valores, entre ellos la comprensión del “otro” y el respeto por sus derechos… En la actualidad, cada persona, cuando funda una familia tiene que crear un proyecto en común, y ese proyecto es precisamente la construcción de su familia. En una familia ser complementario significa celebrar las diferencias que la enriquecen espiritual y emocionalmente. Los miembros de las familias complementarias no compiten entre sí, cooperan a partir del reconocimiento de sus diferencias y de su aceptación. ..Con esta visión complementaria de la familia, se puede parar la violencia, el miedo a lo diferente, el bullyng, el abandono infantil, el suicidio, los embarazos no deseados, temas todos ellos relacionados con el egoísmo, la no cooperación familiar, el abandono y la disolución de los vínculos familiares… Con la destrucción de las familias producida por diversas causas: guerra, la deficiente educación, pobreza extrema, emigración, individualismo extremo, se rompe el tejido social de las comunidades, pueblos y naciones… Si rescatamos el concepto de familia con los valores del respeto por sus miembros, el trabajo en equipo, la cooperación con el otro, la aceptación de lo diferente y el tener una misión de crecimiento basado en la dignidad humana y el respeto a sus derechos humanos, se puede ir restañando ese tejido social e ir construyendo una paz activa, con justicia y dignidad, libre de violencia, con un fin común: vivir en armonía, resolviendo los conflictos que puedan producirse en la convivencia diaria sin el choque de la violencia -y menos de la violencia armada-, para crear sinergia con “el otro”, “el distinto”, resolviendo los desacuerdos por medio de la conciliación… Lograr la paz aplicando el principio de complementariedad humana es celebrar las diferencias en armónica y justa conciliación… Agradezco a la doctora en Psicología, Patricia Castañeda; a Beatriz Lobo, Presidenta de las Mujeres Líderes Internacional y Adolfo Autrey, Consejero de Femmes Leaders D´Amerique, los intercambios de ideas que dieron pie a este artículo.