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Acordanza

  • Acordanza: Tere Ponce De León

  • Las Obras de Juana Martínez Castro, en la Galería de Nina Menocal
  • La artista, campesina de Michoacán, fue descubierta por Manuel Arango

Nina Menocal de Rocha tendrá en su Galería de Arte Contemporáneo, ubicada en Rafael Rebollar de la colonia San Miguel Chapultepec, a partir del 26 de abril, a una artista muy especial: se trata de Juana Martínez Castro, una campesina de las zona montañosa de Michoacán, cuyo arte magnífico fue descubierto por el empresario Manuel Arango, convertido ahora en su representante… La historia del encuentro de Juana y Nina (la artista y la dueña de una de las galerías más importantes de arte contemporáneo en nuestro país) es conmovedora y muy humana. Dejo la palabra a Nina para que sea ella quien nos cuente cómo sucedió este encuentro: “Ahí en la sala, desplegada sobre las paredes, estaban las obras de Juana, los cuadros, abstracciones geométricas, a veces en blanco y negro, a veces en colores. Todos con papel reciclado. Una olla enorme también pintada en papeles de colores sobre la cama. Fue extraordinariamente emocionante entrar en aquel cuarto en medio del campo en ningún lugar del mundo. Por la puerta abierta veíamos la casita de Juana, sus gallinas jugando, el burro solitario mucho más lejos, las montañas atrás. Se respiraba el aura de esa mujer voluntariosa, ambiciosa, que se hizo artista. ¿Si sabe qué tipo de arte está haciendo? Tiene idea del arte contemporáneo porque lo ha visto en las revistas. “Pero el mío no he encontrado como calificarlo, como meterlo”, dice. “No lo copié de ningún lado, salió de adentro”… Juana vive y trabaja en el rancho Las Águilas, en la casa aislada de la región montañosa del noreste del Estado de Michoacán, donde nació hace sesenta y cuatro años -prosigue Nina-. Para llegar al mercado de Tlalpujahua hace dos horas a pie y otras dos, para regresar. Vive con su hermano mayor, José del Carmen, artesano, y con sus animales de granja: perros, pollos y gallinas, gatos y un burro. A los 19 años y habiendo estudiado solo dos años de primaria, salió con un grupo de misioneros a conocer su país. A los 40 llegó a una residencia en la Ciudad de México. Fue niñera y cuando pudo, aprendió de los libros en la biblioteca. En las noches, se había acostumbrado a sus creaciones: primero trabajó con polvo de flores sobre cartulina o triplay. Todo reciclado. Usaba las flores que se recibían en la casa, las cajas de los regalos y postales. Más adelante compró bastidores y comenzó a hacer sus primeras obras en papel recortado de revistas tiradas. ¡Nacía la artista en el 2005!… La conocí a través de mi amigo Manuel Arango. Se había enterado del proyecto de Juana en una de esas casualidades de la vida. Ella le enseñó una pieza y él compró varias. Le parecieron muy hermosas, más aún cuando llevan esa energía de la fantástica historia de quién es Juana. Quise ver las obras propiedad de Manuel y su familia y cuando llegaron a la galería, llamé enseguida a las curadoras Paloma Porraz y Nancy Ramírez. Pedimos encontrarnos con la artista. Así fue como hace unos meses hicimos la excursión a Tlalpujahua, nombrado “Pueblo Mágico” por su riqueza arquitectónica y pasado prehispánico y colonial. Juana nos llevó a caminar por las calles empedradas, y a la parroquia de San Pedro y San Pablo, donde se venera a la Virgen del Carmen. Después nos fuimos hacia el rancho Las Águilas en una Suburban rentada de tracción 4 por 4 para poder subir por caminos con rocas y empinados. Caminamos parte del camino. Era un paisaje hermoso de las montañas de Tlacotepec. No había nadie. Solo nosotros y algunas vacas, precipicios y al fondo riachuelos donde corre el agua cuando llueve. Todo era verde: robles, encinos, pinos, sabinos. A lo lejos, en el sur, se divisaba la presa de Santa Teresa… Las nubes y el perfil de las montañas nos envolvían de inmediato al cielo azul… Juana estaba feliz mientras nos explicaba por qué pintaba… Ella denomina pintura a los objetos que cubre con papeles como las ollas y los dibujos sobre tela… La abstracción la entiende como un estallido de lo que trae adentro, de su espiritualidad peculiar. Nos dijo que trabajaba hasta muy tarde en las noches porque quiere expresar “quién soy yo”. Durante el día se ocupa de los animales… La casa de Juana tiene 100 años, son tres cuartos de adobe con tablas de madera y tejas… Nina sigue contando cómo cuando Juana regresó al rancho, con ayuda de su hermano hizo dos cabañitas más y cómo utilizó en ellas botellas vacías de vinos de Burdeos y Champagne y de perfumes sacadas de la basura, como elementos decorativos… La exposición en la galería Nina Menocal incluirá una instalación de esculturas -ollas intervenidas con papel reciclado-, como propuesta de la curadora Paloma Porraz y un video sobre el universo de Juana, obra de la curadora Nancy Ramírez y de la videasta Isabel Becerril… No cabe duda que México es un país de artistas. Y aquí el arte florece hasta en los lugares más apartados de
nuestra hermosa tierra…