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Acordanza

  • Acordanza: Tere Ponce De León

  • El viernes se presenta el libro “Violencia y Discurso”
  • Luto en el mundo de la moda y del cómic mexicano por la muerte de Ramón Valdiosera.

La doctora Margarita Palacios Sierra, directora del Seminario Universitario de Estudios de Discurso Forense de la UNAM, acaba de publicar un libro titulado “Violencia y Discurso” con las ponencias de destacados investigadores universitarios sobre el tema, ya que este seminario es interdisciplinario, pues en él participan las facultades de Medicina, Ciencias, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales, Derecjp, Psicología, la Escuela Nacional de Trabajo Social, los institutos de: Investigaciones Antropológicas, Ingeniería, Investigaciones Filológicas, Investigaciones Jurídicas, Investigaciones Sociales y el Programa Universitario de Bioética… Este seminario fue creado por el doctor José Narro Robles, entonces rector de la UNAM, en 2013… La doctora Palacios nos dice que en el Seminario se rescata el concepto greco-latino del término forense (fórum, ágora) referido a lo perteneciente a la plaza pública, el lugar de reunión donde se debatían los asuntos de interés común, los juicios y los conflictos públicos.

“El estudio del discurso forense no solo abarca espacios teóricos; el significado se construye en la comunicación y permite “aquello a lo que se refieren las palabras”, interpretar los hechos y dar opiniones”… Y continúa la doctora en lingüística: “esto contribuye al conocimiento de los conflictos sociales y jurídicos que se presentan en nuestro entorno y a la posible construcción de acuerdos. La aplicación de métodos científicos de investigación referidos al análisis del discurso en el espacio público propicia el conocimiento de los valores en disputa en el México
contemporáneo”….

El libro se presentará el viernes a las seis de la tarde en la Casa de las Humanidades de la UNAM, ubicada en la calle de Presidente Carranza casi esquina con Tres Cruces, en el tradicional barrio de Coyoacán… Lo presentan los doctores Eduardo Fernández, Fernando Castaños y Mónica Quijano en el Auditorio de esta Casa de las Humanidades… Si desean más información se la dan hablando a los teléfonos 56 58 11 21 y 55 54 55 79
extensiones 102, 106 y 110…

Por cierto habrá transmisión simultánea por internet: http//webcast.unam.mx; Facebook:Casa de las Humanidades; Twitter: @casahumanidades… Y si acaso se lo pierden, yo les comentaré el libro la próxima semana en este mismo espacio… Y ya que hablamos de la Casa de las Humanidades, la doctora Margarita Peña, de la Facultad de Filosofía y Letras dará un curso a partir de martes 25 de abril sobre “Literatura de Convento: escritura femenina novohispana. Monjas, Confesores…y ¿Autores?”… Durará cuatro sesiones: la de abril; dos en mayo: el 9 y el 23, y una en junio, el 6, de las cuatro de la tarde a las siete de la noche… Este curso sí tiene cuota de recuperación, de mil pesitos para los profanos, es decir para el público en general y de 800 para los adultos mayores con credencial del Inapam o para las personas con credencial vigente de la UNAM…

Cambio de tema para decirles que esta columnista se une al luto que embarga a los historietistas, moneros, y los diseñadores de moda mexicanos, por el fallecimiento del ilustre Ramón Valdiosera, hombre de múltiples talentos, que igual fue historietista que diseñador exitoso y pintor. Valdiosera falleció hace una semana… Ramón Valdiosera estuvo ligado, ya que fue el director de la célebre revista mexicana de historieta “Pepín”, cuyo nombre se convirtió en genérico para todas las revistas de historietas durante tres décadas… “Pepín” la publicó Editorial Juventud, cuyo dueño era el coronel José García Valseca, desde marzo de 1936 hasta el año de 1954 en que desapareció… Al principio fue un semanario, pero gracias a su éxito sin igual tiró 600 mil ejemplares diariamente… El “Pepín” al principio le hizo la competencia al “Paquín”, de Francisco Sayrols, fundador de la editorial que lleva su apellido… Al principio el “Pepín” comenzó con materiales norteamericanos, pero muy pronto ya el material era absolutamente mexicano. Es en ese periodo cuando entra Ramón Valdiosera a dirigirlo y como director alcanza la cuantiosa suma de 600 mil ejemplares diarios… Por cierto, desde entonces y durante toda la existencia de “Pepín”, las revistas de historietas comenzaron a ser llamadas genéricamente como “pepines”, aunque se tratara de publicaciones de la competencia. “Pepín” desplazó al “Paquín” de Sayrols, y entablaría un duelo al tú por tú con “Chamaco”, de Editorial Herrerías, su principal competidor.

El coronel García Valseca sacó otra revista, el “Pepín Chico” y sostuvo la primera de sus historietas: “Paquito”… El éxito comercial fue tan grande que creó la Editorial Panamericana comprando y fundando muchos periódicos de noticias en toda la República para crear la Cadena García Valseca, pero esa es ya otra historia…

Volviendo a Valdiosera, nacido en Veracruz, llegó a la Ciudad de México en 1926, y ya en 1933 se incorpora a la entonces Editorial Juventud trabajando primero en “Paquito” y luego en el “Pepín” donde publica con éxito sin igual la historia: “El diamante negro de Fu Man Chu” y de ahí arrancan sus éxitos como historietista…

Siendo un hombre solidario y humano, en 1936 crea la organización “Artistas Unidos”, con el propósito de hacer un sindicato de historietistas al estilo de Estados Unidos de América. Recuerden que entonces gobernaba nuestro país el general Lázaro Cárdenas que alentaba a los trabajadores mexicanos a organizarse en sindicatos… En Artistas Unidos formó a numerosos dibujantes e ilustradores, entre los cuales destacarían Antonio Gutiérrez (el ilustrador de “Yesenia”, “Rubí” y “El Pecado de Oyuqui”, de la revista “Lágrimas y Risas”, de Yolanda Vargas Dulché), Juan Reyes Beiker (ilustrador de “El Monje Loco” para la revista “Chamaco”, de Rafael Herrerías), Ángel Mora, el célebre ilustrador de “Chanoc”; José Cabezas, ilustrador de “Hermelinda Linda” y muchos más… Pero la vida llevó a Valdiosera por otros caminos: los de la moda… Fue el primero que, a despecho de Armando Valdés Peza y Henri de Chatillón, hizo una alta costura mexicana con diseños en telas tradicionales como los algodones, las telas pintadas, los rebozos etc., triunfando en Nueva York -donde llevó el rosa bugambilia que los gringos calificaron de “rosa mexicano”-; vistió a María Félix en la película “Tizoc” de la que fue director artístico: le vendió ropa a Rita Hayworth y otras actrices famosas de cine y luego, cansado de tantas pasarelas, cerró su taller de haut couture y se dedicó a pintar y a dar clase de historietas en un instituto que él fundó y en el cual hasta su muerte, a los 98 años, daba clase… Y si como el éxito en tanto campo no le bastara, hizo cine y obtuvo con sus documentales dos arieles… Valdiosera fue un hombre que aportó mucho a la cultura mexicana del siglo XX.