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Acordanza

  • Acordanza: Tere Ponce De León

  • En la presentación del libro “Violencia y Discurso”
  • La doctora en letras Mónica Quijano nos reseña el libro

Estuve en la presentación del libro “Violencia y Discurso” efectuado en la Casa de las Humanidades de Coyoacán… En ella, tomaron la palabra la Dra. en lingüística, Margarita Palacios Sierra, coordinadora del Seminario Universitario de Estudios del Discurso Forense; el experto en la ciencia del discurso, Dr. en educación, Fernando Castaños; la doctora en letras modernas, Mónica Quijano y el Dr. en letras clásicas, Eduardo Fernández… Ante un público conformado principalmente por investigadores universitarios y especialistas en el tema, los ponentes desarrollaron un análisis de los trabajos recopilados en este libro que vincula la violencia con el discurso… Al término de la presentación, pedí a la doctora Mónica Quijano que fuera la escritora huésped de esta columna para resaltar el valor de este libro… Amablemente aceptó… Así que aquí resumo lo que dijo sobre “Violencia y Discurso” el 21 de abril…: “Este libro tiene su origen en unas jornadas que se organizaron en 2014, como producto del  trabajo conjunto entre el Seminario Universitario de Estudios del Discurso Forense a cargo de Margarita Palacios, y el Instituto de Investigaciones Filológicas… En aquel entonces yo coordinaba el Centro de Estudios Literarios y me tocó, para gran suerte mía, acompañar a Margarita en la organización de estas Jornadas, así es que puedo decir que conozco este libro desde su gestación. Se trata, en gran medida, del registro de estos días, en donde diversas voces se reunieron para reflexionar sobre una cuestión que, como sociedad civil, nos parecía urgente: ¿cómo hacer inteligible, si es que esto es posible, la violencia que atraviesa nuestra experiencia del mundo? ¿Qué consecuencias trae la violencia cuando se normaliza? ¿Cómo hacer frente a la vulnerabilidad? Este libro busca contribuir al debate en torno a estas preguntas a través de la puesta en diálogo de perspectivas diversas. Se trata, por lo tanto, de un foro desde donde hablan distintas “voces”: académicas, literarias, institucionales… El libro está dividido en cuatro apartados: “Diacronía de la violencia: reflexiones”, “Diálogos discursivos”, “Fronteras literarias” y “Resistencias desde la sociedad”: a partir de esta composición se invita a un recorrido cuyo itinerario está perfilado en la introducción del volumen… I. Primera escala: el discurso literario: Uno de los temas centrales del libro es la interrogación sobre las funciones del discurso literario como medio privilegiado para representar y reflexionar sobre la violencia. A esta reflexión se adscriben los capítulos escritos por Federico Álvarez, Alberto Vital, Teresa Ponce y Eugenia Revueltas. Cada uno propone una perspectiva personal sobre estos. Federico Álvarez ve a ésta como el denominador común de los relatos literarios y ficticios: desde los cánticos homéricos hasta Star Wars y hace hincapié, siguiendo a Benjamín, en que “no existe documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie”… Por su parte, Alberto Vital inicia con la evocación de dos momentos inaugurales de la literatura occidental cuyo punto de partida es un acontecimiento violento: la Iliada y la Odisea. Esta entrada sirve para mostrar cómo la violencia es parte constitutiva del discurso literario, que vincula al arte con la acción política… Teresa Ponce en “La literatura, espejo crítico de la violencia contra las mujeres” propone otro enfoque para pensar en cómo la literatura ha representado (y, muchas veces reproducido) un discurso patriarcal de violencia de género… Eugenia Revueltas hace un recorrido personal e íntimo por diversos textos de la tradición hispánica y occidental, en los cuáles, a partir de la metamorfosis de la vida cotidiana, se muestra cómo la violencia y la transgresión son una constante en la tradición literaria… II. Segunda escala: el discurso testimonial… En la época actual, Auschwitz se ha convertido en metáfora matricial para pensar en la violencia extrema, la exterminación y la figura central del testigo, encargado de transmitir la memoria de lo sucedido en situaciones límite. En este sentido, la experiencia de Primo Levi es seminal, como acertadamente propone Jorge Linares en su capítulo dedicado al escritor judío-italiano confinado en el campo de exterminio de Auschwitz en 1944… Por su parte, María Teresa Medina Villalobos en “Vidas interrumpidas” propone un recorrido introductorio sobre la trata y la explotación de personas, sobre todo de las mujeres, desde su experiencia como funcionaria de la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra)… III. Tercera parada: los discursos sociales y jurídicos… La función social de distintos discursos que responden o reproducen la violencia es el tercer tema que conforma la estructuración de este libro. Así, Diego Sheinbaum propone un marco teórico para analizar siete relatos en torno al crimen organizado en México a partir de la teoría narrativa con el fin de exponer la dimensión ideológica de éstos… Por su parte, María del Carmen Montenegro analiza los elementos y la coherencia discursiva del derecho respecto al abuso sexual en los niños… En “El discurso y los otros signos” Margarita Palacios presenta una reflexión sobre la comunicación social a partir de la disección de los diversos sentidos y funciones del discurso, tal como lo entiende la lingüística pragmática, la semiótica y una rama de la filosofía. Margarita insiste acertadamente en que el análisis del discurso, en términos de la comunicación humana, implica un análisis integral, porque en el plano discursivo se integra el régimen lingüístico y el social. Comunicar supone una lengua de lo común y aspira a un habla de comunidad…. IV. Cuarta parada: interpelaciones a esta lectora… Hubo dos capítulos que llamaron particularmente mi interés como lectora: uno por su rigor académico y el provocativo análisis que realiza de las tensiones que atraviesan el uso del discurso de la genética forense en países devastados por la violencia de Estado, como sucede actualmente en México; el otro, por el sugerente análisis que hace de las resistencias civiles en los conglomerados urbanos como nuevos discursos donde se juega lo político… El primer capítulo al que me refiero fue escrito a cuatro manos por Vivette García y Carlos López Beltrán y lleva por título “ADN en un país de muertos. La genética forense como medio y remedio”… La idea misma de comunidad de sentido está en el centro del capítulo que lleva por título “El discurso de la ciudad y las resistencias civiles”, en el cual Laura Hernández continúa su línea de investigación sobre las formas en las que la sociedad civil “resiste” a los discursos hegemónicos. En él analiza específicamente el discurso político en relación al derecho a la ciudad, inscrito en una batalla por eliminar el orden impuesto sobre el derecho al espacio…{…}… Quisiera concluir este recorrido con la mención de la transcripción del conversatorio entre Paco Ignacio Taibo II y Javier Sicilia, que a su vez fungió de cierre de aquellas jornadas del 2014, origen indiscutible de este libro. Se trata de un importante registro de la reflexión de escritores que, como Javier Sicilia, han vivido directamente las consecuencias de la violencia, o han trabajado, como Paco Ignacio, en su propia escritura literaria, con diversas formas de violencia… Es un diálogo que vale la pena leer y releer, porque además de ser un termómetro de nuestros agitados y angustiosos tiempos actuales, es una invitación a la reflexión sobre nuestra propia función como académicos, escritores, intelectuales y un llamado a no olvidar que esto nos concierne a todos y que no podemos mirar hacia otro lado”.