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Acordanza

  • Acordanza: Tere Ponce De León

■ Charla con el escritor y actor Salvador Hurtado

■ Presentará su libro Satanás, una biografía no autorizada

“Estudiar al Diablo es estudiar la sombra de Dios y por tanto te da la oportunidad de acercarte al conocimiento divino”, afirma el escritor, actor y director de escena Salvador Hurtado, autor de la novela negra El Sabbath del Lobo… Charlé con él con motivo de la publicación de su nuevo libro: Satanás, una biografía no autorizada, ensayo que abarca la sociología, la teología y la magia de este inquietante personaje de la cultura de Occidente… El libro editado por Morgana, se presentará el seis de septiembre, a las 17:30 horas, en la Casa de las Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, ubicada en la calle Presidente Carranza 162, de Coyoacán… Salvador tardó cinco años en estudiar el nacimiento del concepto del mal en la cultura occidental y luego su representación como ángel caído, diablo o Satanás… Afirma que estudió cientos de libros, entre ellos: los bíblicos, los Rollos del Qumran, los Evangelios Apócrifos, los mitos de las culturas Mesopotámicas, la historia de las religiones y los principales textos literarios que tienen como protagonista al demonio, como La Divina Comedia, los diversos Faustos: el de Marlow, y por supuesto, el de Goethe, para responder a las preguntas que se hizo y que en general nos hacemos todos los que hemos crecido dentro de la cultura de Occidente… ¿Cuándo se originó la idea del Diablo? ¿En qué se diferencia un Diablo de un Demonio?, ¿Cuándo se separó lo mágico de lo sagrado? ¿Qué dicen las escrituras bíblicas, los Rollos del Mar Muerto y los libros apócrifos sobre los ángeles caídos? ¿Cómo se ha desarrollado el Diablo en la magia?, ¿Qué función juegan los exorcismos y los pactos diabólicos?… Estas preguntas las respondo en esta investigación, nos dice Salvador, que ahora ostenta bigote y piocha un tanto mefistotélicos… -¿Por qué escogiste el nombre Satanás, y no el de Luzbel, Belcebú, Belial, Mefistófeles, o Diablo, para intitular tu trabajo?, pregunto… Responde: “en el famoso libro apócrifo de Enoc – uno de los rollos del Mar Muerto encontrado en 1947, que no forma parte del canon judío, el autor del texto explica cómo los ángeles fueron creados por Dios en el segundo día del génesis y a cada uno le fue conferida una potestad determinada. El ángel Satán’el se rebeló porque su vanidad le hizo pensarse a sí mismo como más poderoso que Dios. Ya sabemos cómo fue expulsado del paraíso. Los ángeles que se unieron a Satán’el -el enemigo de Dios- tenían como líder y portaestandarte a Azazel, y son conocidos como “ángeles inicuos” o en hebreo Beney Elohim… Entre ellos se encuentran Asmodeo, Samael, Belial, Mastema, Milki-Resa, Semiahazah… También en el Libro de Enoc se da una lista de los ángeles caídos (conocidos como los cinco satanes) y se les atribuye los males esparcidos en el mundo… Así el ángel inicuo Gader’el es el inventor de la guerra y de las armas -males que la tradición mágica le adjudica al demonio Azazel… Yecuon engañó a los ángeles hijos de Dios, los hizo descender a la Tierra y los llevó a la perdición a través de las hijas de los de los hombres; Pinem’el demostró a los hijos del hombre lo amargo y lo dulce, y les reveló secretos de su propia sabiduría como la escritura, la tinta y el papel… y Kasadya reveló a los hombres los muchos flagelos de todos los males, la destrucción del embrión en el vientre para aplastarlo antes del alumbramiento (los abortos), los venenos, las insolaciones y los “flagelos del alma”… En suma, fueron los inicuos los que enseñaron a los hombres conocimientos como la medicina, las artes, la ciencia y la guerra, conocimientos que Dios no quería que el hombre supiera… El Segundo libro de Enoc nos dice también que “el diablo es de las profundidades. Y se tornará en demonio porque huyó del cielo: Sotona, porque su nombre era Satanail. De ese modo se diferenció de los otros ángeles. No cambió su naturaleza, sus pensamientos lo hicieron, su conciencia de la virtud y el pecado cambió. Y se hizo consciente de su condenación y del pecado que cometió previamente”… Pregunto a Salvador: ¿Para ti, qué es el Diablo? … El autor de Satanás me mira con la verde mirada de sus ojos rasgados y cita un pasaje de “Los hermanos Karamazov” para ilustrar -a su juicio- una de las mejores definiciones que da la literatura sobre la naturaleza de lo que llamamos “Diablo”, -“una mentira, alucinación, espectro, enfermedad, reflejo de las miserias humanas, inconsciente, parte de uno mismo, de nuestros pensamientos y sentimientos más asquerosos y estúpidos”… “El diablo de Dostoyevsky atrae a quien lo mira y al mismo tiempo escapa a cualquier intento definitorio” termina el escritor…