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Acumulación y desigualdad / Libertad Bajo Palabra / Pedro de León Mojarro

  • Pedro de León Mojarro

“No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen”.

Papa Juan Pablo II
Como pronosticamos a finales de 2015, este 2016 pinta  complicado en el ámbito económico, debido a la drástica caída en los precios del petróleo, la reducción en el ritmo de crecimiento de China que es el mayor consumidor a nivel mundial de materias primas, y la depreciación del peso causada por el aumento de la tasa de interés de la Reserva de Estados Unidos.

Recientemente, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado refirió en su publicación semanal “Análisis económico ejecutivo”, que ante estos factores será necesario un esfuerzo adicional “de autoridades, empresas y hogares” para que México pueda crecer a tasas mayores de 3 por ciento. Se ve difícil, pero indudablemente que la iniciativa vale la pena, la mejor manera de enfrentar la volatilidad económica mundial es “ajustándonos el cinturón” desde la familia, para hacer más con menos, no hay de otra.

El Centro empresarial  señala la necesidad de  mayor inversión para crear más empleos. Adicionalmente,  es necesario incluir en la ecuación el reparto justo de las ganancias, porque como lo publicó  Oxfam, a propósito del Foro Económico Mundial que se celebra en Davos, “no podemos dejar que el 1 por ciento de la población mundial que es la más acaudalada, posea más riqueza que el 99 por ciento de la población”.

Dice Oxfam, que estos niveles de desigualdad se explican por la evasión fiscal y la deficiencia de regulaciones eficaces en sectores propensos a grandes concentraciones de riqueza  como el financiero, lo que conlleva mayor poder y capacidad para mantener un status quo que conviene a muy pocos y perjudica a muchísimos.

De acuerdo con el documento de Oxfam, en un análisis de 200 empresas entre las que se encuentran las más grandes del mundo, 9 de cada 10 tienen presencia en paraísos fiscales, y así “Los impuestos no recaudados por la evasión y elusión fiscal generalizadas compromete los presupuestos públicos, lo cual se traduce a su vez en recortes de servicios públicos esenciales como la sanidad o la educación, e implica también que los Gobiernos dependan en mayor medida de impuestos indirectos como el IVA, que afecta desproporcionadamente más a los sectores más pobres de la población.”

OXFAM es una confederación de organizaciones, fundada en 1995, para  trabajar conjuntamente en reducir la pobreza y la injusticia, su misión es “ayudar a encontrar soluciones duraderas a la injusticia de la pobreza… aboga por un cambio que empodere a las personas para crear un futuro seguro, justo y libre de pobreza”.

En materia de concentración de la riqueza y de-sigualdad extrema, México se encuentra muy por arriba de la media mundial, incluida la evasión fiscal que refiere Oxfam, pues vía los impuestos y las contribuciones, más del 95 por ciento de la población aporta en promedio el 35 por ciento de sus ingresos, mientras que las grandes empresas aportan, menos del tres por ciento.

En este contexto de crisis estructural, es fundamental atender  el llamado del papa Francisco para “terminar con la desigualdad y con la destrucción de nuestro planeta que es nuestra casa común”. Es urgente, como lo dice el Papa, un cambio en las formas de producción, consumo y acumulación por un sistema más respetuoso de nuestro ambiente y de nosotros mismos como humanidad, el sufrimiento de las personas más pobres  no nos puede ni nos debe ser ajeno.

Y si usted, lectora, lector querido, no tienen inconveniente, muchas gracias por sus amables comentarios y aportaciones, nos leemos el próximo jueves.

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Sitio Web:www.pedrodeleon.mx

*Miembro de Unidos Podemos A.C.