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Adolescentes a las urnas / De Jusiticia y Otros Mitos / Sergio Arturo Valls Esponda

  • Sergio Valls Esponda

Hace pocos días Porfirio Muñoz Ledo, secretario ejecutivo del Consejo Redactor de la Constitución de la Ciudad de México y comisionado para la Reforma Política del Distrito Federal, dio a conocer que se analiza una propuesta para que la edad de votar en la capital se reduzca.

Expresó: “Hemos planteado el derecho al sufragio a los 16 años”. Subrayó ”El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo considera que el adelanto del voto es la mejor forma de construir la democracia”.

Como usted sabe, en junio tendremos en varios estados una nueva jornada electoral. El verbo tendremos sustitúyalo a su gusto por: viviremos, sufriremos, padeceremos o festejaremos.

Si nuestra sociedad ha alcanzado o no ”la mayoría de edad” es discutible. En mi opinión el concepto de ciudadanía existe tanto en sentido estricto como amplio. El primero es el legalista, según el cual ciudadano es el que tiene 18 años cumplidos, un modo honesto de vivir, se sujeta a la ley y cumple sus obligaciones. En sentido amplio entiendo a la ciudadanía como el conjunto de personas que participan activamente en el ámbito social, opinan, critican y se informan de la realidad nacional; es un grupo de seres humanos comprometidos y en el que subyace un sentimiento de pertenencia y de
responsabilidad.

¿Por qué no votan los adolescentes? la respuesta parece obvia: Poca madurez, experiencia y otros atributos que se adquieren con los años. ¿Usted lo cree así? Yo no. Ante la cantidad de información disponible, tecnología e hipercomunicación en que vivimos, es claro que los diestros en el nuevo modelo social son ellos, los adolescentes. La realidad difiere en mucho a la de hace 10 años. Le compartiré algunos datos interesantes sobre excepciones al concepto de mayoría de edad:

15 años es la edad mínima para tener relaciones sexuales consentidas (Código Penal, Art. 262), aunque en algunos estados es de 12 años (Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán y otros).

15 años es la edad permitida para conducir un vehículo en la mayor parte del territorio nacional, según los reglamentos locales de tránsito.

16 años es la edad para contraer matrimonio (Art. 148 del Código Civil). Hasta hace poco tiempo era de 14 para la mujer.

15 años es la edad mínima para ser contratado laboralmente (Art. 123 constitucional). Antes del 2012 eran 14 años.

Sabemos que los menores de 18 pueden ser privados de su libertad por cometer delitos, y se discute si deben ser tratados como adultos a partir de los 16 años.

La opción de que los adolescentes puedan votar no es riesgosa ni representa una afrenta al sistema democrático. En general los jóvenes tienen pensamiento crítico y autónomo, debaten y se interesan por aquellos temas en que son tomados en cuenta. Quienes ven en ellos mentalidades poco dotadas de raciocinio y conciencia, carecen de interlocución con jóvenes o no tienen nada que ofrecerles. En Argentina y Brasil se redujo la edad para votar a 16 años y no se desencadenó ninguna
catástrofe.

Es un misterio el resultado y utilidad de la Constitución de la Ciudad de México pero es refrescante abrir al debate temas anquilosados y acartonados, esperemos que la opción del voto adolescente no sea únicamente para la capital, existen mecanismos para su implementación nacional.

Será un placer que en la elección federal del 2018 acuda a votar con mi hija hoy de 14 años, pues a quienes elijamos ese día serán Gobierno cuando María José inicie su vida laboral. No tengo duda de que ella lo tomará con responsabilidad y compromiso. ¿Y usted?

*fragmentos del presente artículo se tomaron de ”voto adolescente” del mismo autor. OEM 15 /02/14