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Agenda Ciudadana

  • Rebecca Arenas

  • Rebecca Arenas Martínez
  • Tania: Una luz veracruzana cegada por la barbarie

Tania Verónica Luna fue maniatada, torturada y asesinada en su propio hogar en la Ciudad de Puebla. Estudiante de la licenciatura en Sociología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) con apenas 23 años de esperanzadora vida, estaba por participar en un congreso regional sobre los derechos humanos de género, en Managua, Nicaragua, tras haber competido y resultado electa como ponente.

Nacida en Veracruz, la joven estudiante de sociología  fue encontrada muerta por sus vecinos de la colonia Tepeyac, en la capital poblana, con señales de tortura; su cuerpo sin vida tenía atada una cadena al cuello, con la que presumiblemente fue asfixiada, y estaba amarrada a la pata de una mesa.  Datos que al salir a la luz forzaron a las autoridades poblanas a modificar su primera versión de los hechos, en la que señalaban que se trataba de un suicidio.

Reconocido el obvio asesinato, las investigaciones ahora han empezado a hablar de dos sospechosos: un joven estudiante de Derecho a quien Tania había conocido al través de las redes sociales y con quien planeaba reunirse a comer un día antes, según comentó la propia Tania a sus amigas, y un exnovio de la occisa, quien unos días antes comenzó a presionarla para que regresaran. Asimismo, los vecinos de la colonia Tepeyac informaron a las autoridades que el día anterior al hallazgo de Tania, vieron entrar en su domicilio a una mujer, pero las autoridades aún no han revelado el posible móvil de crimen.

En un pronunciamiento público, los compañeros y maestros de Tania, han expresado su dolor e indignación ante la barbarie ocurrida y su solidaridad para con la familia de Tania. Dolor, rabia, impotencia y quebranto, es lo que viven hoy día quienes conocieron a la infortunada joven estudiante de sociología.

El asesinato de Tania no es “una raya en el agua”, se trata de la sexta universitaria asesinada en los últimos tres años, y la sexagésima tercera mujer asesinada en lo que va de 2016 en el Estado de Puebla. Sin embargo las autoridades poblanas se niegan a  reconocer que se trata de feminicidios.

Este abominable crimen no puede constreñirse simplemente a una cifra, detrás hay una historia de vida, de esfuerzo y de logros que han sido cegados con crueldad y con saña; hay una familia devastada por el dolor ante la horrenda muerte de su ser querido y hay un círculo de amigos y amigas que ha quedado roto, impotente y temeroso; y hay una sonrisa de esperanza, de confianza en su entorno, la de Tania, que se desdibuja y desaparece abruptamente, porque no hay ni tal esperanza ni tal confianza en el día a día universitario de la capital poblana.

Pero la cosa es infinitamente más grave, porque los feminicidios, que no suicidios, no se limitan al Estado de Puebla, ocurren de manera alarmante en otras entidades de nuestro país, y de manera sobresaliente en el Estado de Veracruz, con la diferencia de que en Puebla las cosas que ocurren se publican, se saben, y en nuestro infortunado Estado, el ocultamiento de todo tipo de excesos, desde levantones, secuestros, desapariciones, tortura y muerte, han sido manipulados para ser callados, ocultados, disfrazados, distorsionados, con la lamentable aquiescencia de las autoridades de todos los niveles,  para desgracia de la sociedad veracruzana que hoy vive atenida a su suerte, ante la ausencia de un Gobierno estatal, dedicado a ver cómo se escapa de las rejas y ante la distancia de un Gobierno federal, que parece no escuchar el clamor del Veracruz ciudadano por atención, justicia y  restablecimiento del orden roto.

¿Hasta cuándo se activará la Alerta de Género por la que están clamando hombres y mujeres de todas las condiciones socioeconómicas de nuestro Estado?, porque en las circunstancias actuales que vive la entidad, todos somos potenciales víctimas de cualquier delito.

El cruento asesinato de Tania ocurrió en Puebla, pero en Veracruz están ocurriendo todos los días casos similares que no salen a la luz pública, y eso es infinitamente peor. El Veracruz ciudadano necesita interactuar con el poder público. Esperemos que el nuevo Gobierno estatal sí asuma su compromiso con los veracruzanos.
rayarenas@gmail.com