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Agua-Aceite / Punto de vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Pragmatismo electoral mata principios. Ambiciones de poder sepultan ideologías. Fusión de agua y aceite produce mescolanza. Alianzas perversas desdibujan los rostros y los vuelve invisibles.

Sin embargo, nada de esto importa a los señores Ricardo Anaya y Agustín Basave, dirigentes, ¿dirigentes?, del PAN y lo que queda del PRD. Para ellos, derrotar al PRI –cuya alianza con el PVEM se tambalea- es la meta política. No se trata de ofertar al elector propuestas políticas que puedan concretarse con el triunfo. Se busca expulsar de los gobiernos estatales a los que por años los han tenido, perdido y recuperado.

Tiene razón Miguel Barbosa Huerta cuando califica de error de la nueva dirigencia perredista haber aceptado aliarse con Acción Nacional. Y la tiene porque el PRD de suyo está moribundo, en terapia intermedia, y con la liga electoral con los conservadores terminará por pasar a intensiva y de ahí, de ahí…

¿Dónde quedó la batalla de las izquierdas sociales, demócratas, en contra de los reaccionarios que invaden el Cerro del Cubilete año con año con cánticos a la Virgen María?

Debe ser doloroso, supongo, no tener árbol en donde cobijarse. Pero más lo debe ser taparse bajo la sombrilla del enemigo ideológico. ¿De dónde saca el señor Basave las coincidencias con Anaya?

Las elecciones del 2016 representarán para el sistema de partidos un quiebre del que difícilmente se recuperará. PAN y PRD coadyuvan en cavar la tumba.

Las ofertas políticas se reducirán. Las ideológicas desaparecerán.