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Y ahora, fuerzas navales de la OTAN a detener migrantes / Poder Nacional / Javier Oliva

  • Javier Oliva Posada

Londres. Con esa directiva, la estructura militar multinacional más poderosa del mundo, se involucra en tareas para las cuales no están del todo preparadas. En la reunión de los 28 Ministros de Defensa que integran la Organización del Tratado Atlántico Norte, realizada el pasado 10 de febrero en Bruselas, se tomó la decisión inédita y por tanto histórica de desplegar unidades navales en el Mar Egeo y oriente del Mar Mediterráneo, para controlar, detener y regresar, a los migrantes embarcados con dirección a Europa.

El Secretario General de la Organización Jens Stoltenberg, señaló que la intención es disuadir a las organizaciones criminales de continuar con su redituable negocio de tráfico de personas. Por el momento se desplegarán tres buques de guerra la petición inicial fue formulada por Alemania, Grecia y Turquía, países que en la cadena de tránsito y destinos, son de los más afectados por la crisis migratoria desatada en Oriente Medio y norte de África. Sin embargo, la posición del Jefe del Departamento de Defensa, Ashton Carter refleja con nitidez la ambigüedad de la medida y las expectativas que hay sobre su efectividad.

Textual expresó, que el despliegue de las unidades navales, significa “actuar contra las mafias, y es aes la mejor manera de actuar” en el problema de la masiva migración más numerosa desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, atacar las evidencias, impide actuar contra las causas. Algo muy similar a lo que ha pasado en México y otros países involucrados de forma intensa y extensa en la contención y sometimiento al crimen organizado.

Pero regresando al asunto estrictamente militar, el desafío para las fuerzas navales de la OTAN en esta inédita acción, radica en la ampliación intempestiva de sus responsabilidades en áreas en donde dan sus primeros pasos, es decir, confrontar antagonismos no convencionales. En México, la Armada, por distintas razones, tiene una larga experiencia en lidiar con problemas de origen social y que por ello mismo, forma parte de su Doctrina Militar, como también en el caso del Ejército Mexicano, los Derechos Humanos, han sido plenamente integrados a la formación profesional de los militares.

¿Qué implicaciones tiene para la OTAN participar en la contención de los flujos migratorios hacia Europa? Cabe recordar que los países expulsores, de una forma o de otra, han sido escenarios de prolongados conflictos sociales y bélicos. Sin una infraestructura básica, con instituciones sumidas en el caos y la corrupción; Siria, Afganistán, Irak, Somalia, Libia, entre los casos más notables, han propiciado cambios determinantes en organismos multilaterales, como la misma Unión Europea, para poder gestionar y evitar lo que puede ser una catástrofe humanitaria.

De forma gradual, pero incontenible, observamos cómo las Fuerzas Armadas, en Europa o en otras partes del mundo, van asumiendo responsabilidades, que hay que señalarlo con claridad, son producto en su mayor parte y contenido, de decisiones del poder civil. La cuestión radica en la capacidad de adaptación de las instancias militares para hacerse cargo, como es tema aquí analizado, de contener migrantes que huyen de la muerte, la violencia sistemática y la destrucción.

La tendencia para la ampliación de responsabilidades de las Fuerzas Armadas va a conducir en el corto plazo, a una revisión y puesta al día de la Doctrina y Adiestramientos militares. Y esto el entorno y poder civiles, deben tenerlo en consideración, para en el futuro evitar desencuentros o improvisaciones. Como las que ahora se observan en Europa.
javierolivaposada@gmail.com